"El de España es uno de los confinamientos más duros. El decreto de alarma y sus reediciones encierra a la ciudadanía en sus casas, y la vigilancia policial se expande con medidas coercitivas. Las razones sanitarias de esta decisión no las discute nadie, pero detrás hay también motivaciones políticas. Motivaciones políticas que miran hacia la UE, según analiza Arantxa Elizondo, presidenta de la Asociación Española de Ciencia Política"
- "Incluso en Italia –no en todo el territorio- se ha podido salir a hacer algo de ejercicio en aras de la salud física y mental pese al impacto de la esa época en el 2020 de la que yo le hablo (...) No creo que la Europa del Norte sea más cívica. Pero no nos han dado la opción”. Detrás de estas medidas tan duras, analiza esta profesora de Ciencia Política (Universidad del País Vasco) el Gobierno quiere enviar un mensaje a Europa, especialmente en un contexto en el que se va a necesitar ayuda económica"
- "La libertad de la población se ofrece como sacrificio. Salir a dar un paseo, caminar con un niño, ir a correr manteniendo distancias es un punto clave y gratuito en la salud física y mental de la población"
- "Poner en duda de forma sutil que esta sociedad no está preparada para un confinamiento menos férreo, para que el ciudadano pueda moverse con la responsabilidad individual de frenar la esa época en el 2020 de la que yo le hablo es socavar la cultura democrática"
- "La inconsciencia de algunas autoridades anunciando o implementando medidas draconianas incompatibles con los derechos fundamentales, así como la docilidad de los ciudadanos al aceptar la vulneración de sus derechos contando incluso con la colaboración de algunos sujetos que se han convertido en delatores privados. Todo ello es justo lo que ocurre en cualquier dictadura”.
- "El beneficio de salir un rato es muy alto. La lástima “es que no vamos a poder comprobarlo”, la sociedad no va a poder medirse a si misma (...) A medida que pasan los días buena parte de la sociedad da sobradas muestras de civismo. Incluso, señala Elizondo, es llamativa la resignación con la que la gente está siguiendo el duro confinamiento en España"
- "Los neoyorquinos no tienen prohibido salir a la calle. Pueden ir a comprar, a aliviar al perro, a caminar sin rumbo o con los niños, a hacer deporte. Por eso también son reales las imágenes de los parques en los que corredores, paseantes o ciclistas merodean como si en apariencia todo fuera normal"
- "Con la llegada del buen tiempo y las temperaturas estivales, resulta cada vez más difícil mantener en Francia la disciplina del confinamiento, pese a las multas que se imponen. Otra regla muy criticada es que grandes parques públicos estén cerrados. Eso obliga a la gente a pasear o correr en espacios limitados. Hay un contraste de derechos entre las áreas urbanas muy densas y los barrios acomodados, con casas individuales o complejos residenciales vallados, que disponen de jardines privados y libertad casi ilimitada para estar al aire libre. Las desigualdades sociales son muy visibles en tiempos de confinamiento"
- "En Alemania también la posibilidad de salir a correr, practicar cualquier deporte individual, o pasear, lo cual supone una vía de escape hacia el aire libre, siempre y cuando se respeten estrictas disposiciones sobre número de personas, adscripción domiciliaria y distancia interpersonal. Así, se debe guardar la distancia mínima de 1,5 metros. Y a la calle se puede salir únicamente solo; o con otros miembros de la familia residentes en el mismo domicilio; o en compañía de otra persona aunque esta no viva en el mismo domicilio. Esto último busca evitar depresión y tristeza en personas que viven solas, y que así pueden juntarse en la calle con otra persona. También así dos amigos pueden salir juntos a correr".
Correr, el dilema de las libertades