Yo te admiro y zankeo muchos de tus posts, pero creo que no deberías cerrar ninguna puerta.
Yo entré en burbuja (como lector) allá por 2011, intentando aprender sobre economía. Por entonces, creía que la macroeconomía era un mercado, más o menos intervenido, sí, pero que seguía unas reglas claras. Donde el que lo hacía bien era recompensado, y las cigarras acababan pasando frío en invierno.
Es verdad que tras 2008 se rescataron un montón de bancos y empresas que lo habían hecho todo mal. Se habían hiperendeudado y habían corrido riesgos de locos en busca de cobrar bonus por objetivos y evitar que el de al lado les pisara terreno. Todo ello porque creían haber encontrado el Santo Grial, donde podíamos meter extranjeros sin fin y con un salario de camareros darles créditos a 40 años para pagar zulos de 300.000 Merkel's, comprar iPhones más caros que su salario y aún poder financiarles el viaje a su país natal para ser la envidia de sus familiares y antiguos vecinos.
Nos dijeron que después de estas prácticas, rescatar los bancos era lo correcto porque si no nos quedaríamos todos con una mano delante y otra detrás. También nos dijeron que era algo excepcional, y que no sólo no volvería a ocurrir porque no es justo que las hormigas paguen las pifias de las cigarras, si no que nos dijeron que ganaríamos dinero con esos rescates. Sobra decir que no sólo no hemos visto un euro si no que el BCE sigue rescatando todo tipo de empresas, y si se cumple su amenaza, será el principal dueño de muchas grandes empresas europeas.
Por tanto, si nos abstraemos un poco, tenemos un sistema político donde las decisiones políticas las toman unos burócratas a los que nadie ha votado. Porque no sé tú, pero al señor Dragui o a Lagarde yo no les he votado. Ni al borracho, ni a Trajani. Es decir, tenemos un puñado de políticos puestos por no se sabe muy bien quién, que además de decidir qué puede hacer nuestro país a nivel legislativo y qué no, pueden decidir robar a los ahorradores usando a sus esbirros los bancos.
Yo no sé cómo lo verás tú, pero a la vista de los hechos, yo creo que al que dice que unos pocos controlan toda Europa se le puede llamar de todo menos magufo. Unos pocos a los que nadie ha elegido, que controlan el legislativo, el judicial y el financiero. La única diferencia con una dictadura es que van rotando con un sistema un tanto opaco, lo que recuerda bastante al comunismo.
Para otro día queda que me expliques cómo se entiende que el CEO de Gillete o Marvel estén de acuerdo en perder dinero porque transformar la sociedad es más importante, que casualmente la Botina y el Gobierno se pongan de acuerdo en montar una huelga feminista anual y tantos otros casos curiosos.