Documentos desclasificados implican al PSOE en las peores matanzas de la Guerra Civil española

Parece ser que la desesperación cunde en las filas "memorialistas". Para continuar haciendo el ridículo han optado por la via jurídica contra mi admirado Juan E. Pflugüer por un artículo publicado sobre las 13 Rosas titulado «Desmontando las mentiras de los rojos: las Trece Rosas, otro mito de la izquierda que gusta a la clase política» artículo documentado en el que se hace referencia a la pertenencia de estas señoras a las JSU.

Quienes las presentan como garantes de la democracia suelen olvidar, entre otros, este detalle: a ellas se les juzgó, pero ellas participaron en una organización que asesinó sin juicio a miles de personas y que, en el momento de ser detenidas, se había convertido en un grupo extremista violento dirigido por José Pena, Severino Rodríguez y Federico Bascuñana.

ARTÍCULO :

Alegan los denunciantes cosas como

Ante semejante artículo, se ha presentado una denuncia ante los juzgados de Lorca por las injurias y calumnias, además de por una presunta vulneración de la Ley de Memoria Histórica. En la denuncia, a la que ha tenido acceso Diario16, se indica que el artículo es un intento de «desvirtuar la verdad contrastada, presentando a las víctimas como verdugos, además de su falsedad manifiesta parecen comprendidos en la legislación penal expresada».

ARTÍCULO :

Lamentándolo mucho por los denunciantes, los únicos que pretenden desvirtuar, manipular o falsificar la historia son las asociaciones "memorialistas", algunos historiadores de pacotilla, partidos políticos u otras agrupaciones en relación directa con la justificación de la percepción de ayudas públicas.

Fácil lo tiene para no dejarse intimidar. El derecho a emitir información VERAZ contemplado en el artículo 20 de nuestra Constitución le ampara sobre la mordaza de una ley sectaria diseñada para imponer una visión parcial, sesgada y manipulada de la historia.

UN MENSAJE DE ÁNIMO A PFLÜGGER Y A TODOS LOS QUE LUCHAN CONTRA LA MANIPULACIÓN Y FALSIFICACIÓN DE LA HISTORIA.
si, antes de la menstruacción ya eran milicianas asesinas.
ese grupo extremista violento que mencionas no habia apiolado a nadie desde el final de la guerra, y hacia años que no se paseaba en madrid.

en cambio, si que habia terroristas sacando presos de los campos y trasladandolos a sus pueblos, donde no llegaban.
 
(mensaje citado en revisión)

Qué nivel. Pone un título anunciando documentos desclasificados y después solo hay una retahíla de autores "que estiman", noticias de hace años o décadas, y ningún documento desclasificado.

Y el único "documento" que pone, un documento gráfico que asegura pertenece a las brigadas internacionales, resulta que es una vieja foto de los años veinte en África de legionarios.

JOVENLANDIA GUERRA DE ÁFRICA, 1922.- Artilleros y legionarios del Ejército español exhiben las cabezas | Foto | EFE Data | 63298

Qué suerte tenemos de que venga aquí a darnos tanta risa con su nivel.
 
Mártires Concepcionistas. Dos de las religiosas que serán beatificadas fueron torturadas y asesinadas por milicianos comunistas, en Vicálvaro, en 1936
"Ha llegado la hora de Dios. Si es preciso, demos la vida por Él". La España de la Guerra Civil fue la España de los mártires. Es memoria histórica.
Javier Paredes 16/06/19 09:00
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Fotografías hechas por el sepulturero de Vicálvaro de la progenitora Inés (izquierda) y de sor Mª del Carmen (derecha)
El próximo sábado, 22 de junio, a las 11 de la mañana, en la Catedral de la Almudena de Madrid, se celebrará la ceremonia de beatificación de 14 monjas concepcionistas franciscanas, que será presidida por el Cardenal Giovanni-Angelo Becciu, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Diez Hermanas pertenecían a la comunidad religiosa del convento de San José de Madrid; dos procedían del monasterio de El Pardo y otras dos religiosas pertenecían a la comunidad de Concepcionistas de Escalona.
El convento de San José y el monasterio de El Pardo son dos de un total de los 19 conventos fundados o comunidades reformadas por Sor Patrocinio. En toda la Historia de la Iglesia, yo no tengo noticia de que nadie haya fundado tantos. Y de los 19 debidos a la acción de Sor Patrocinio, dos de ellos han proporcionado 12 monjas elevadas a los altares. Y como de santidad hablamos, hay que mencionar que la Orden de las Concepcionistas, además de las monjas de América que están en proceso de beatificación, en España tienen abierto igual proceso las Madres Teresa Romero y Ana Alberdi, además de tres místicas de proyección gigantesca: la ya citada Sor Patrocinio, la Progenitora Sor María Jesús de Ágreda y Sor Ángeles Sorazu.
De las concepcionistas franciscanas sabemos muy pocas cosas, porque ellas como todas las monjas de clausura son los cimientos en el edificio de la Iglesia. Y los cimientos de una catedral están ocultos en la tierra, pero sin ellos no podríamos contemplar la belleza de esas bóvedas de piedra que, desafiando la ley de la gravedad, se elevan al cielo para dar gloria a Dios. La visión de la hermosura de todas y cada una de esas almas, encerradas en la clausura, está reservada para el día que se abra el verdadero libro de la Historia, que será el día del Juicio Final. Mientras tanto tendremos que conformarnos con unas pequeñas pistas que ofrecen las vidas de esas monjas de clausura, que se hacen públicas, cuando son elevadas a los altares. Y por eso hoy las voy a seguir contando.
(mensaje citado en revisión)
De diez de las 14 que van a ser beatificadas, de las del convento de Santo José, ya me ocupé en dos artículos anteriores. La publicación de hoy se la voy a dedicar a los dos mártires del monasterio de El Pardo, fundado por Sor Patrocinio el 11 de diciembre de 1859, bajo la advocación de Nuestra Señora de las Misericordias y San Antonio de Padua.
El comienzo de esta historia se localiza en un pueblecito de la provincia de Zamora, porque las dos mártires de El Pardo, además de hermanas de religión, lo eran también de sangre. Como el de todos los santos, el comienzo de estas dos tuvo lugar en la pila bautismal de la iglesia de Avedillo, una aldea a mitad de camino entre Puebla de Sanabria y la capital de la provincia. La mayor de las dos hermanas era Carmen, que nació en 1895, y cuatro años después vino al mundo Inés. Sin embargo, fue la pequeña la que ingresó primero en el monasterio de El Pardo, en 1908, y seis años después lo hizo su hermana Carmen.
Sin duda, el martirio es una gracia de Dios, pero solo lo puede aceptar quien se prepara para ello con una profunda vida interior. Y como muestra un botón de cómo era la de estas mujeres antes del martirio. Cuenta una de las monjas de El Pardo que vivió con ellas, que a Sor Inés se le quedaban cortas las dos horas de oración que la Regla destinaba a esta práctica, y por la noche le hurtaba tiempo a su descanso, para permanecer en la capilla. Con sencillez y sinceridad cuenta esto de lo que fue testigo: “En mi curiosidad de novicia pude comprobar, varias veces, que hacía la oración postrada en el coro. Con mucho cuidado salía de su celda, cuando todas las religiosas se habían ya retirado a descansar. Yo que tenía el sueño más ligero, me levantaba y de puntillas me acercaba al coro y siempre la encontraba orando sobre una cruz de madera. Otras veces por la cerradura de la puerta de la celda la veía hacer oración con los brazos en cruz”.
El 18 de julio de 1936 estalló la Guerra Civil y se desbordó la persecución religiosa que los marxistas ya habían iniciado al proclamarse la Segunda República, con la quema de iglesias y conventos en mayo de 1931 y los asesinatos de religiosos tres años después, a la sombra del golpe de Estado que dieron los socialistas en 1934, que algunos llaman falsamente Revolución de Asturias.
El 21 de julio de 1936 asaltaron el monasterio de El Pardo, y mientras aporreaban las puertas del convento, exigiendo a las monjas que salieran, la Progenitora Inés, que era abadesa desde el año anterior, ordenó a todas que se pusieran las ropas de seglares y bajaran a la portería. Y antes de abrir las puertas les dirigió estas palabras: “Hijas mías, ha llegado la hora de Dios. No olviden que somos religiosas, almas consagradas al Señor ¡Sean fuertes! Si es preciso, demos la vida por Él”.
Cuando abrieron las puertas, los milicianos y las milicianas, que de esas también había unas cuantas, formaron un pasillo y recibieron a las monjas entre insultos y blasfemias. Las rodearon y las empujaron con los fusiles hasta llevarlas a la plaza del pueblo, donde el cabecilla se dirigió a las gentes que allí habían acudido para soltar los tópicos marxistas de entonces y de ahora: que las monjas son enemigas del pueblo y aliadas de los ricos explotadores de los proletarios. Cuando el demagogo integró a las monjas en el bando de los ricos, a buen seguro que la Progenitora Inés tuvo que acordarse en esos momentos de su infancia en Avedillo, y del trayecto de más de diez kilómetros que tuvo que hacer, a lomos de la burra del tío Ángel, para ir desde su aldea a Puebla Sanabria, donde cogió un tren para venir a Madrid, cuando ingresó en el monasterio de El Pardo como novicia.
(mensaje citado en revisión)
Acabado el mitin, las llevaron al puesto de control donde un autodenominado tribunal popular les tomó declaración entre los insultos y las vejaciones de los jueces rojos. Y fue entonces cuando un grupo de familias de El Pardo salió en su defensa, ya que las monjas eran muy apreciadas en la población, porque desde que fundara el convento Sor Patrocinio había establecido que, como en todos los suyos, hubiera un colegio para atender a las niñas más necesitadas.
Estas familias consiguieron que las soltaran los milicianos y las acogieron en distintas casas. Pero poco duró la calma, porque a los cuatro días los socialistas y los comunistas hicieron público un bando en el que amenazaban con quemar las casas, donde se refugiara alguna de las monjas. Por este motivo, las mismas monjas decidieron abandonar una población tan pequeña como El Pardo, donde todos se conocían, para refugiarse en Madrid.
El capellán del convento había encargado a su progenitora, Doña Consuelo, y a su hermana que les buscara casas en Madrid, donde podrían estar más seguras. Y aunque dispersas por distintos barrios, la comunidad de El Pardo se mantuvo unida, gracias a que una de ellas, Sor Dolores, hizo de enlace. Sor Dolores les llevaba noticias unas de otras, les proveía de los alimentos que conseguía, pero sobre todo les llevaba la Sagrada Comunión, porque siempre que pudo fue portadora de las Sagradas Formas.
Las dos hermanas zamoranas, la Progenitora Inés y Sor María del Carmen fueron acogidas por un matrimonio que vivía en el número 115 de la calle Ayala. Ellas se levantaban muy temprano, antes que los dueños, para hacer una oración más larga que la del convento, y cuando habían acabado todos los rezos acostumbrados, ya era la hora de que se levantaran los dueños de la casa. Entonces se unían a las tareas de limpieza, lavaban la ropa y cocinaban. Y cumplidas todas estas labores, se encerraban en su habitación durante el día para que las visitas no descubrieran su presencia.
No llevaban ni un mes en la casa de la calle Ayala, cuando el domicilio sufrió un registro. A primera hora de la tarde del día 20 de agosto de 1936, un grupo de milicianos armados se presentó en la casa y registró todas las dependencias de la misma. Cuando abrieron la puerta de su habitación, no dudaron de que habían encontrado lo que iban buscando:
—¿Vosotras sois monjas?
—Sí, para servir a Dios -respondió la progenitora Inés.
La repuesta les enfureció y descargaron su ira y su repruebo contra Dios en forma de insultos soeces y blasfemias. Se marcharon, pero dando a entender que pronto volverían.
En efecto, ese mismo día a las ocho de la tarde, regresaron los milicianos con una camioneta, en la que se llevaron a las dos monjas y al matrimonio que las había hospedado. Todos ellos fueron trasladados a la checa de Vicálvaro.
Inmediatamente las dos hermanas sufrieron un interrogatorio, en las que se les preguntó por el paradero del resto de la comunidad. Ante su negativa,comenzaron a torturarlas. No hubo parte de su cuerpo que no recibiera los golpes de las culatas de los fusiles y cuando vieron que era imposible sacarles nada, las arrojaron a una dependencia que hacía de calabozo.
(mensaje citado en revisión)
Al amanecer del día 21 de agosto, las dos monjas fueron llamadas por su nombre y las ordenaron subir a una camioneta que esta aparcada en la puerta de la checa. Y conscientes de cuál era su destino, la progenitora Inés se dirigió a sus verdugos en estos términos:
—“A nosotras pueden cancelar, somos almas consagradas a Dios y daríamos mil veces la vida por ser fieles a Él. Pero a estos buenos señores, que por caridad nos han acogido y tratado con humanidad y cariño, les rogamos que no les hagan nada. Se habrían comportado igual con cualquier persona necesitada”.
Les hicieron caso y sacaron de la fila al matrimonio. A las dos monjas, como a todos los que subieron a la camioneta, a los que habían atado previamente las manos de dos en dos, les llevaron a un descampado, próximo al cementerio de Vicálvaro. E inmediatamente que se bajaron, fueron cancelados. El jefe de los verdugos fue el encargado de rematar a las víctimas con el tiro de gracia, a la Progenitora Inés la disparó en la boca y a Sor María del Carmen en el estómago.
Los cadáveres fueron cargados en la camioneta y abandonados en las tapias del cementerio de Vicálvaro. El enterrador que supo que las dos eran religiosas, pensando que algún día reclamarían sus cadáveres, lavó cuidadosamente sus rostros, puso en orden sus vestidos, las colocó en posturas decorosas, hizo una foto a cada una y enterró sus cuerpos uno al lado de otro y sobre su tumba puso una señal, que facilitara con el tiempo su identificación.
Al concluir la guerra, el sepulturero entregó al juez toda esta valiosa información, que ha permitido recuperar los restos de estas dos mártires Concepcionistas, porque de los de las otras doce que serán beatificadas el próximo sábado no ha sido posible encontrar ningún cuerpo. Los restos mortales de la progenitora Inés y de su hermana, Sor Mercedes, reposan actualmente junto con los de la fundadora de su Orden, Santa Beatriz de Silva, en la casa progenitora de las Concepcionistas de Toledo.
Javier Paredes
Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Alcalá
 
La II República y su relación con la URSS
“Cazar curas y monjas se convirtió en una forma de participar en la construcción social de la retaguardia republicana”, afirma el historiador Antonio Manuel Sarracena.
Javier Paredes 10/03/19 08:00
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Stalin
De tanto tensar a la sociedad manipulándola, se ha roto la cuerda del respeto a Pedro Sánchez y a sus ministros. El Ministerio de Asuntos Exteriores, por aquello de que el Pisuerga pasa por Valladolid, ha enviado una circular a las embajadas y a los consulados comunicándoles que como el Gobierno está conmemorando el octogésimo aniversario de los que se marcharon al exilio después de la Guerra Civil, ha creído conveniente elaborar un logo con la bandera republicana, para incluirlo en los pies de firma del correo electrónico de todo el personal diplomático español en el extranjero.
Y al final del comunicado aparece la conexión de José Borrell con Dolores Delgado, la ministra de Justicia, pues el escrito concluye ordenando que las unidades que hagan uso del logo republicano lo deben comunicar a una dirección de correo del Ministerio de Justicia. Sí, ya sé que el Gobierno socialista ha dado marcha atrás en lo del logo republicano… ¡Lástima! Demasiado tarde, porque en el primer movimiento se ha vuelto a ver la orientación del Ejecutivo, por más que la disimule.
Pero como el miedo es libre, no ha faltado quien se lo haya echado a la espalda, como el diplomático Fernando Villalonga que, según ha publicado el ABC, ha manifestado: “Yo no pienso enviar ningún correo con la bandera republicana. ¡Viva el Rey! Además, a mi abuelo nos lo entregó mutilado esa República comunista y a tres tíos cancelados… los cuatro en un “paseíllo” (sin juicio). En casa se perdonó y nunca más se habló de ello”.
Los ministros de Pedro Sánchez no valoran bien este tipo de gestos. Promocionar la Segunda República Española, en ambientes diplomáticos de Europa y América, es una decisión muy discutible. Aunque se comprenden las carencias culturales de este equipo ministerial, porque con tantos pisos de su propiedad como tienen que administrar, con tantas Sociedades Limitadas, limitadísimas… como montan para desgravar impuestos y con tantas tesis doctorales y libros que han tenido que escribir, ya no les da la vida para leer y se les ha encanijado la Historia en sus cabezas.
Recientemente, el profesor de Historia Contemporánea de mi Facultad, Antonio Manuel Sarracena Roncal, ha publicado un documentado trabajo titulado Estudios sobre asilo diplomático en la Guerra Civil Española, editado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Alcalá. Son muchos los aspectos importantes que descubre Sarracena Roncal, pero me ha llamado la atención el capítulo dedicado al embajador de la Unión Soviética en España, Marcel Israilevich Rosemberg, que llegó a Madrid el 27 de agosto de 1936.
(mensaje citado en revisión)
Trajo con él un nutrido séquito, con el que se instaló en el lujoso Hotel Palace, donde los soviéticos ocuparon tres pisos. Y le faltó tiempo al Gobierno para poner a su disposición cuarenta policías españoles. Pero como tal número de policías a los socialistas les debió parecer de poca consideración con el enviado de Stalin, añadieron a lo del Gobierno un servicio de vigilancia con milicianos pertenecientes al Sindicato de Artes Blancas de la UGT. Y hasta hubo sus más y sus menos entre los policías y los milicianos, porque en su afán de hacer méritos ante Stalin, los dos grupos querían tener el honor en exclusiva de acompañar al embajador comunista en sus salidas. Y en medio de esta porfía llegaron a un acuerdo, de modo que detrás del coche del embajador iría otro de la policía y a continuación otro más de los milicianos pertenecientes al sindicato de la UGT dando escolta.
Los Gobiernos presididos por Giral y Largo Caballero, así como Azaña desde la presidencia de la República, se pusieron al servicio del enviado de Stalin, y lo que es peor a sus órdenes, a pesar de que conocían sus intenciones, porque el primer día que estalló la Guerra Civil, desde Moscú se transmitió al Partido Comunista de España lo que había que hacer, en términos tan categóricos como estos: “Es necesario crear un tribunal especial para aventureros, terroristas, conspiradores y rebeldes facinerosos y aplicarles la pena máxima, incluida la confiscación de bienes”. Es decir, sembrar el terror mediante el asesinato y el robo, en lo que socialistas, comunistas, anarquistas y republicanos del partido de Azaña cumplieron con creces.
De la sumisa actitud adoptada por el Gobierno republicano ante el embajador de Moscú, el profesor Sarracena Roncal cuenta en su libro un acontecimiento muy ilustrativo. Los primeros días de noviembre de 1936 el diplomático argentino Edgardo Pérez Quesada, mandó un informe a sus superiores manifestándoles que durante la entrevista que mantenía con el ministro de Estado, el socialista Álvarez del Vayo, el embajador soviético, Rosemberg, irrumpió en el despacho e interrumpió su conversación y, sin quitarse el sombrero ni el abrigo, se dirigió al ministro en una actitud propia de quien ejerce una jefatura y procede con la característica desenvoltura de un patrón. Y el diplomático argentino concluye el informe con estas palabras: “Funcionan en Madrid checas y tribunales constituidos exclusivamente por súbditos rusos. Y en todo se advierte una infiltración absoluta de los soviets en la actuación y desarrollo de los hechos desde el ángulo ministerial de la República”.
(mensaje citado en revisión)
Sí, ciertamente, como afirma Sarracena Roncal, Stalin envió numerosos instructores y supervisores para sembrar el terror en la Zona Roja, lo que no elimina la responsabilidad de Azaña y ni de los gobiernos republicanos, porque en definitiva fueron ellos, españoles, los que decidieron apretar el gatillo para acabar con a otros españoles. Y no puedo estar más de acuerdo con Sarracena Roncal cuando afirma que “el pegamento” que unió a fuerzas tan dispares para sembrar el terror fue el repruebo a la religión, pues —en palabras de este historiador— “cazar curas y monjas se convirtió en una forma de participar en la construcción social de la retaguardia republicana”.
Como demuestra este libro, el comportamiento de las autoridades republicanas fue condenado por la totalidad de los diplomáticos que permanecieron en Madrid durante la Guerra Civil. Los diplomáticos fueron testigos directos e imparciales de lo que estaba sucediendo en retaguardia. Los testimonios extraídos de los archivos que ofrece en este libro Sarracena Roncal son abrumadores.
(mensaje citado en revisión)
Y quiero acabar este artículo transcribiendo un párrafo del embajador francés Labbone, bien significativo por representar a la Francia de la IIIª República, cuya identidad anticlerical es innegable. Pero a pesar de este rasgo nada proclive a la Iglesia católica, el embajador francés no pudo menos de transcribir los hechos que vio, esos hechos que ahora la izquierda pretende ocultar y tergiversar, mediante la Ley de Memoria Histórica. Esto es lo que decía uno de los párrafos del informe del embajador Labbone:
“La España republicana se dice democrática. Sus aspiraciones, sus preocupaciones políticas esenciales la empujan hacia las naciones democráticas de Occidente (…) pero permanece muda hacia el catolicismo y no lo tolera en absoluto. Para el Gobierno, el catolicismo no merece ni la libre conciencia, ni el libre ejercicio del culto. El contraste es tan flagrante que despierta dudas sobre su sinceridad, que arrastra el descrédito sobre todas sus restantes declaraciones y hasta sus verdaderos sentimientos (…) A pesar de sus negaciones, a pesar de todas las pruebas aducidas de su independencia y de su autonomía, se le cree ligado a las fuerzas extremistas, a los ateísmos militantes, a las ideologías extranjeras.”
Javier Paredes
Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Alcalá
 
El mitificado Manuel Azaña impulsó la organización más sanguinaria de la Guerra Civil: la checa de Bellas Artes
Desde el CPIP se coordinaba, junto a la Dirección General de Seguridad, a los 5.000 malos de las Milicias de Vigilancia de Retaguardia.
Javier Paredes 03/03/19 08:00
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Manuel Azaña fue uno de los impulsores de la organización más sanguinaria de la Guerra Civil
“¡Descendiente mío, ya no hay distancias, lo que hay son taquillas!”. Esto es lo que le dijo la abuela a uno de sus nietos, al que le había pagado el billete para ir a los Estados Unidos, cuando le preguntó cuánto duraría el vuelo. Pero otra cosa es lo del presidente del Gobierno, para el que no hay ni distancias ni taquillas. Pedro Sánchez es de otra galaxia, y por eso le tenemos que pagar el Falcon. Y como de lo que no cuesta, lleno la cesta, hace unos días se nos ha ido a visitar la tumba de Manuel Azaña.
Lo cierto es que la manipulación de la Memoria Histórica se está revolviendo contra Pedro Sánchez y, por escarbar en el pasado, muchos españoles están descubriendo lo que no sabían, como que en la historia del PSOE no es democracia todo lo que reluce, porque está jalonada por el golpe de Estado de 1934, la corrupción, los robos desde su origen y lo que es más condenable: por un pasado manchado de sangre inocente por los muchos crímenes que el PSOE y la UGT cometieron durante la Segunda República y la Guerra Civil.
Por eso Pedro Sánchez ha ido a visitar la tumba de Azaña, para subirse en un pedestal más honroso que el que tiene la historia del socialismo español. Pero como la cultura histórica del presidente del Gobierno no da ni para distinguir entre Fray Luis de León y San Juan de la Cruz, Pedro Sánchez no tiene ni repajolera idea de quién fue Manuel Azaña. Por eso, al presentarse en la tumba de Azaña, a esquilar rebaño ajeno, Pedro Sánchez ha vuelto a salir trasquilado.
(mensaje citado en revisión)
Reducir la figura de Manuel de Azaña a la de un intelectual, que en sus tiempos libres se dedicó a la política, es tanto como negarse a conocer el pasado. Sí, ciertamente Manuel Azaña puede que fuera un intelectual en singular, pero desde luego fue un político en plural, porque desde 1931 hasta su gloria el 3 de noviembre de 1940 hay distintos “Azañas”, y algunos de ellos tienen un aspecto antidemocrático y, ojo, malo.
Sí, he escrito "malo", porque Azaña fue uno de los impulsores de la organización más sanguinaria de la Guerra Civil, que liquidó a españoles inocentes por millares.
El 4 de agosto de 1936, Manuel Muñoz, responsable máximo de la Dirección General de Seguridad, firmó la orden de detención contra Melquiades Álvarez, que estaba en casa de su hermana, en la madrileña calle de Lista. Y ese mismo día, Manuel Muñoz convocó a una reunión en el edifico de Bellas Artes de Madrid, a los representantes de Izquierda Republicana, el partido de Manuel Azaña, junto con los de la CNT, la FAI, el PSOE, la UGT, el PCE, las JSU (Juventudes Socialistas Unificadas), la UR (Unión Republicana; la FIJL (Federación Ibérica de Juventudes Libertarias) y el PS (Partido Sindicalista).
Estas diez organizaciones constituyeron el Comité Provincial de Investigación Pública (CPIP), también conocido vulgarmente como checa de Bellas Artes y Fomento que, en colaboración con la Dirección General de Seguridad, iba a coordinar a todas las checas que cada organización, de las presentes en aquella reunión, habían instalado en Madrid, convirtiéndose de este modo el CPIP en la progenitora de todas las checas. Dicho Comité tenía una plantilla de 400 personaspertenecientes a las diez organizaciones fundadoras, de las que a su vez dependían en Madrid unos cinco mil individuos, aproximadamente, pertenecientes a las Milicias de Vigilancia de Retaguardia. Una gigantesca banda de malos dispuestos a sembrar la gloria y el terror.
(mensaje citado en revisión)
Para que la actividad del CPIP no cesase día y noche, se constituyeron seis tribunales, que actuaban de dos en dos en tres turnos. El primero turno desde las 8 de la mañana hasta la cuatro de la tarde; el segundo desde las cuatro de la tarde hasta las doce de la noche y el tercero cogía el relevo al segundo y le entrega el testigo al primero a las 8 de la mañana.
Cada tribunal lo componían tres jueces, un fiscal y un mecanógrafo. Y en ausencia de alguno de los tres, el fiscal o el mecanógrafo pasaban a ocupar el puesto de juez, ya que para el caso era lo mismo, porque todos los jueces titulares de esta checa precedían de las profesiones más diversas, que nada tenían que ver con el Derecho.
Se conocen los nombres y la profesión de casi todos ellos. Por citar solo algunos de los jueces representantes del partido de Azaña, hay que citar a Virgilio Escámez Mancebo afiliado a Izquierda Republicana y agente de seguros, que además de ocupar plaza en el segundo tribunal se encargó de hacer el inventario de las alhajas requisadas.
A Izquierda Republicana pertenecía también Enrique Peinador Porrua, quien, además de juez, tuvo relación con el sanguinario García Atadell de la Brigada del Amanecer. Igualmente ocuparon la cuota de Izquierda Republicana como jueces Félix Llorente Uceda y Julio Diamante Menéndez. Este último, fue el único que tuvo al menos la dignidad de haber ejercido solo un día, pues salió corriendo cuando comprobó los crímenes que allí se perpetraban.
(mensaje citado en revisión)
En el CPIP se practicaban juicios rápidos, que no duraban más de veinte minutos, por lo que en los cien días en los que actuó el CPIP hasta que se disolvió en el mes de noviembre se juzgó a 18.000 personas, de las que fueron condenadas a gloria a 7.200. Por su trabajo, todos estos jueces cobraban entre 300 y 500 pesetas al mes, el equivalente al doble del sueldo de un maestro. Y al disolverse el CPIP, los miembros de estos tribunales se repartieron un millón de pesetas. De las alhajas que había inventariado el representante de Izquierda Republicana en tan peculiares juzgados, nada más se supo.
A los condenados a gloria no se les comunicaba el fallo de la sentencia. Se les engañaba diciéndoles que serían puestos en libertad, pero que para cumplimentar una serie de trámites debían permanecer durante unos días dentro de las dependencias del CPIP. Los condenados a gloria eran trasladados inmediatamente a la celda cero. Y esa misma noche o al amanecer, se les sacaba a las afueras de la ciudad, donde eran asesinados. Los verdugos, además de acudir a la celda cero, para no equivocarse de víctima tenían una contraseña, pues en el expediente de cada uno de los que tenían que ser asesinados figuraba una “L” seguida de un punto en la parte superior del expediente, que significaba “liquidar”.
A todos los crímenes del CPIP de la propia checa, hay que añadir los que el CPIP cometió en sus funciones de coordinación de las otras checas y por su colaboración con la Dirección General de Seguridad. En este apartado las cifras de los crímenes se disparan. Como muestra, solo un caso. El 31de octubre de 1936 el CPIP sacó a 32 prisioneros de la cárcel de Ventas, con la excusa de trasladarlos a la cárcel de Chinchilla. Los carceleros se los entregaron al CPIP, porque la orden estaba firmada por el Director General de Seguridad, Manuel Muñoz. Pero estos presos no llegaron a la cárcel de Chinchilla, pues fueron trasladados hasta Aravaca, donde 24 de ellos fueron cancelados, entre ellos Ramiro de Maeztu, por haber cometido el delito de no ser como Azaña, un intelectual, pero de izquierdas.
Después de lo anteriormente expuesto, cabe preguntarse cómo es posible que Azaña participase en la construcción de esta tenebrosa guillotina del CPIP. Y la pregunta tiene fundamento, porque en los escritos de Azaña, como burgués e intelectual que era, se comprueba su desprecio a los marxistas, con lo que tantas cosas le separaban. Pero sí que había algo en lo que estaban totalmente de acuerdo, hasta el punto de estar dispuesto a mancharse las manos de sangre: Azaña compartía con los marxistas el repruebo que todos ellos tenían a los católicos, por lo que no dudó en formar parte del bando de los verdugos, que llevaron a cabo la mayor persecución de la Iglesia católica de todos los tiempos.
Y pese a todo, Dios le acogió en su misericordia, cuando Azaña le pidió perdón en su lecho de gloria, como está documentado por monseñor Théas, obispo de Montauban, quien le administró el Sacramento de la Penitencia.
Javier Paredes
Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Alcalá
 
Sánchez ataca a la prensa libre. Ya lo dijo el Decálogo del Joven Socialista: "el socialismo sólo puede imponerse por la violencia"
Esto decía El Socialista durante la democrática II República: "El Gobierno ha comenzado ya a ser enérgico. Nos parece muy bien […] Es preciso aniquilar al enemigo".
Javier Paredes 07/10/18 09:00
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El Socialista, en su edición del 12 de mayo de 1931, justificaba la quema de conventos del día anterior
Las ministras del gobierno socialista se han puesto en plan soviético con los medios de comunicación… Abrió el ataque Isabel Celaá con lo de que si “el gobierno de Pedro Sánchez está sufriendo una ola de fake news”, que “los viernes en la rueda de prensa después del Consejo de Ministros me hacen preguntas que parecen condenas”, que “al ejecutivo se le toma la temperatura cada minuto”, para concluir Carmen Alopécico con esta sentencia: “La libertad de expresión no lo resiste todo”, frase que equivale a lo mismo que escribieron los gorrinos de la granja de Orwell cuando tomaron el poder: “todos los animales somos iguales, pero algunos animales somos más iguales que otros”.
Quienes se hayan sorprendido al escuchar las críticas socialistas contra la libertad de prensa es porque no saben lo que ha pasado en los últimos cien años, y se han creído lo que cuenta esa historia; propaganda del PSOE titulada “Cien años de honradez”, en la que se presenta a los socialistas como la encarnación de los derechos y las libertades.
Miguel Platón ha escrito un libro titulado Segunda República: De la esperanza al fracaso, señalando con pruebas documentales las carencias democráticas de un régimen, que desde el principio se comportó como una tiranía. Miguel Platón es un historiador riguroso encubierto por el gran periodista que ha sido.
Este autor cuenta con detalle los ataques contra la libertad de prensa, en los que el PSOE tiene un doble protagonismo, los socialistas son los principales responsables de los ataques a la libertad de expresión y, además, actúan como manipuladores de la opinión pública a través de los periódicos que controlan, y muy especialmente de El Socialista, que es su órgano oficial de expresión.
En una de las últimas páginas del libro de Miguel Platón, y a modo de conclusión, se puede leer lo siguiente: “Durante la práctica totalidad del período republicano el Gobierno estuvo capacitado para sancionar a los medios de comunicación, prohibir su difusión o incluso cerrarlos, medida que aplicó en miles de ocasiones. Nada parecido hacían, ni podían legalmente hacer, los Gobiernos de países como Gran Bretaña, Francia o los Estados Unidos”.
Esa idea que ha anidado en el imaginario de tantos españoles de que en la Segunda República florecieron la democracia y las libertades no tiene nada que ver con la realidad. La Gaceta de Madrid del 15 de abril de 1931, publicó en sus páginas 194 y 195 un decreto del Gobierno Provisional, con fecha del día anterior, es decir del mismo día en que se proclamó la Segunda República, en el que se podía leer en el cuarto apartado que había nacido la democracia y habían florecido los derechos en el secarral hispano. O en versión de los gorrinos ya citados “que todos los animales somos iguales”, para al final del decreto concluir: “el Gobierno provisional podrá someter temporalmente los derechos del párrafo cuarto a un régimen de fiscalización gubernativa”, lo que en democracia porcina quiere decir que “algunos animales somos más iguales que otros”.
(mensaje citado en revisión)
Y no había transcurrido ni un mes de la publicación de este decreto, cuando fueron suspendidos los dos principales periódicos de la derecha, el ABC que entonces tenía una difusión de unos 200.000 ejemplares y El Debate que vendía 150.000 periódicos diarios. Se les culpaba a estos dos periódicos de haber excitado a las masas que quemaron las iglesias y los conventos de Madrid el lunes once de mayo de 1931. Y como con perspicacia apunta Miguel Platón, difícilmente podía excitar a nada y a nadie El Debate, porque los lunes no se publicaban diarios matutinos, por respeto al descanso dominical y en beneficio de le Hoja del Lunes, que la editaba la Asociación de la Prensa.
El Socialista, en su edición del 12 de mayo de 1931, justificaba la quema de conventos del día anterior con una información tan sectaria y ridícula, como la de descubrir a sus lectores que los conventos en realidad eran los pole de la derecha, que escondían un arsenal de todo tipo de armas. Esto es lo que decía textualmente el órgano oficial del PSOE: “Porque aquello de que en los conventos había fusiles, bombas de mano y ametralladoras no era, según se comprobó ayer, una leyenda”.
Y en cuanto al cierre del ABC, esta era la opinión que de la medida gubernativa tenía El Socialista: “El Gobierno ha comenzado ya a ser enérgico. Nos parece muy bien […] Es preciso aniquilar al enemigo. Y el enemigo está también —no lo olvide el Gobierno—dentro de la República”.
Y cuando El Socialista decía aniquilar no hablaba en sentido figurado, por eso entre los muchos ataques que se cometieron contra la libertad de prensa durante la Segunda República, se puede mencionar la acción llevada a cabo por medio de un centenar de jóvenes socialistas y comunistas, que en abril de 1934 asaltaron la sede del periódico El Debate y de la CEDA, donde asesinaron a un militante de las Juventudes de Acción Popular e hirieron a unos cuantos que les hicieron frente.
Nada de esto era fruto de la casualidad, ni obra de unos incontrolados. Dos meses antes de estos acontecimientos, la revista Renovación, órgano de la Federación de las Juventudes Socialistas de España, publicó el Decálogo del Joven Socialista. Y en los siguientes términos quedaba establecido el octavo mandamiento: “La única idea que hoy debe tener grabada el joven socialista en su cerebro es que el socialismo solo puede imponerse por la violencia, y que aquel compañero que impugne lo contrario, que tenga todavía sueños democráticos, sea alto, sea bajo, no pasa de ser un traidor, consciente o inconscientemente”.
(mensaje citado en revisión)
Los datos que ofrece Miguel Platón en su libro de los ataques contra la libertad de prensa durante la Segunda República son muchos y muy graves. Además de los ya citados ABC y El Debate, también fueron atacados y parcialmente destruidos La Unión Mercantil de Málaga, La Voz de Levante de Alicante, La Gaceta del Sur de Granada, La Verdad de Murcia y La Información de Cádiz.
En otras ocasiones la represión fue masiva y afectó a un cierre indefinido de once periódicos de Bilbao, San Sebastián y Pamplona, medida que a Azaña le pareció que se había quedado corta, porque en un Consejo de Ministros propuso que se cerrasen todos los periódicos derechistas del norte de España y los de Madrid.
Y a partir de febrero de 1936 la situación todavía empeoró. La Nación de Madrid, Levante Agrario de Murcia y El Guadalete de Jerez de la Frontera, sufrieron tales destrozos por los ataques izquierdistas, que ya no volvieron a publicarse.
Y sin ánimo de citar a todos los periódicos atacados, solo por dar idea de la situación, mencionar que El Correo Catalán de Barcelona fue asaltado e incendiados sus talleres, El Correo de Lérida también fue quemado, El Día de Alicante fue asaltado, Diario de Albacete fue apedreado, Diario de Alicante fue asaltado, Diario de La Rioja padeció un asalto, un saqueo y un incendio, Diario de León fue incautado por sus trabajadores, en Diario de Navarra la policía repelió un asalto, Diario de Pontevedra fue apedreado, El Faro de Ceuta fue incendiado, La Gaceta de Levante fue asaltada y destruyeron su maquinaria, El Ideal de Granada fue pasto de las llamas el 10 de marzo de 1936 y no pudo reaparecer hasta tres meses después, en La Mañana de Jaén destrozaron la maquinaria, en La Unión Mercantil de Málaga la policía impidió un asalto y hubo un perecid, el periódico La Verdad de Murcia fue incendiado y su maquinaria destrozada, y en vísperas del estallido de la guerra La Voz de Valencia fue incendiada…
¿Y qué le pasó al órgano oficial del PSOE, a El Socialista? Al periódico de los socialistas no le pasó nada, porque como ya quedó dicho anteriormente, en la democracia porcina resulta que todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros.
Y para concluir, no quiero ser yo el que lo diga, y por eso le cedo la palabra a uno de los principales protagonistas de la Segunda República, que motivos tenía para conocer la situación, pues fue su presidente desde que se proclamó la República hasta el 7 de abril de 1936. Niceto Alcalá-Zamora calificó la censura de este período como “la más rigurosa que España había conocido”.
Javier Paredes
Catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Alcalá
 
si, antes de la menstruacción ya eran milicianas asesinas.
ese grupo extremista violento que mencionas no habia apiolado a nadie desde el final de la guerra, y hacia años que no se paseaba en madrid.

en cambio, si que habia terroristas sacando presos de los campos y trasladandolos a sus pueblos, donde no llegaban.

Así es. Muchas de ellas eran menores de edad cuando la JSU administraba cinco centros de detención ilegal y tortura ( Mendizabal 24, Raimundo Lulio, Santa Isabel 46, Convento de las Pastoras de Chamartín y Calle Granada, 4 ). Lo de que no se mataba desde el final de la guerra no quiere decir que se cancelar antes.

Y sobre la veracidad de las acusaciones, sabemos que en el mismo momento de las ejecuciones apareció el Capitán del SIM Gutiérrez Mellado y sacó del paredón a Sinesio "el pionero" ante el asombro de los reos que descubrían en el último instante al confidente que los había delatado.

Otra cosa es que intervinieran de verdad o por encargo de alguien en el asesinato del Comandante Gabaldón. Eso habría que habérselo preguntado al siniestro Gutiérrez Mellado. Pero esa es otra historia.
 
Mártires Concepcionistas. Dos de las religiosas que serán beatificadas fueron torturadas y asesinadas por milicianos comunistas, en Vicálvaro, en 1936
"Ha llegado la hora de Dios. Si es preciso, demos la vida por Él". La España de la Guerra Civil fue la España de los mártires. Es memoria histórica.
Javier Paredes 16/06/19 09:00
(imagen visible para usuarios registrados)
Fotografías hechas por el sepulturero de Vicálvaro de la progenitora Inés (izquierda) y de sor Mª del Carmen (derecha)
El próximo sábado, 22 de junio, a las 11 de la mañana, en la Catedral de la Almudena de Madrid, se celebrará la ceremonia de beatificación de 14 monjas concepcionistas franciscanas, que será presidida por el Cardenal Giovanni-Angelo Becciu, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Diez Hermanas pertenecían a la comunidad religiosa del convento de San José de Madrid; dos procedían del monasterio de El Pardo y otras dos religiosas pertenecían a la comunidad de Concepcionistas de Escalona.
El convento de San José y el monasterio de El Pardo son dos de un total de los 19 conventos fundados o comunidades reformadas por Sor Patrocinio. En toda la Historia de la Iglesia, yo no tengo noticia de que nadie haya fundado tantos. Y de los 19 debidos a la acción de Sor Patrocinio, dos de ellos han proporcionado 12 monjas elevadas a los altares. Y como de santidad hablamos, hay que mencionar que la Orden de las Concepcionistas, además de las monjas de América que están en proceso de beatificación, en España tienen abierto igual proceso las Madres Teresa Romero y Ana Alberdi, además de tres místicas de proyección gigantesca: la ya citada Sor Patrocinio, la Progenitora Sor María Jesús de Ágreda y Sor Ángeles Sorazu.
De las concepcionistas franciscanas sabemos muy pocas cosas, porque ellas como todas las monjas de clausura son los cimientos en el edificio de la Iglesia. Y los cimientos de una catedral están ocultos en la tierra, pero sin ellos no podríamos contemplar la belleza de esas bóvedas de piedra que, desafiando la ley de la gravedad, se elevan al cielo para dar gloria a Dios. La visión de la hermosura de todas y cada una de esas almas, encerradas en la clausura, está reservada para el día que se abra el verdadero libro de la Historia, que será el día del Juicio Final. Mientras tanto tendremos que conformarnos con unas pequeñas pistas que ofrecen las vidas de esas monjas de clausura, que se hacen públicas, cuando son elevadas a los altares. Y por eso hoy las voy a seguir contando.

De diez de las 14 que van a ser beatificadas, de las del convento de Santo José, ya me ocupé en dos artículos anteriores. La publicación de hoy se la voy a dedicar a los dos mártires del monasterio de El Pardo, fundado por Sor Patrocinio el 11 de diciembre de 1859, bajo la advocación de Nuestra Señora de las Misericordias y San Antonio de Padua.
El comienzo de esta historia se localiza en un pueblecito de la provincia de Zamora, porque las dos mártires de El Pardo, además de hermanas de religión, lo eran también de sangre. Como el de todos los santos, el comienzo de estas dos tuvo lugar en la pila bautismal de la iglesia de Avedillo, una aldea a mitad de camino entre Puebla de Sanabria y la capital de la provincia. La mayor de las dos hermanas era Carmen, que nació en 1895, y cuatro años después vino al mundo Inés. Sin embargo, fue la pequeña la que ingresó primero en el monasterio de El Pardo, en 1908, y seis años después lo hizo su hermana Carmen.
Sin duda, el martirio es una gracia de Dios, pero solo lo puede aceptar quien se prepara para ello con una profunda vida interior. Y como muestra un botón de cómo era la de estas mujeres antes del martirio. Cuenta una de las monjas de El Pardo que vivió con ellas, que a Sor Inés se le quedaban cortas las dos horas de oración que la Regla destinaba a esta práctica, y por la noche le hurtaba tiempo a su descanso, para permanecer en la capilla. Con sencillez y sinceridad cuenta esto de lo que fue testigo: “En mi curiosidad de novicia pude comprobar, varias veces, que hacía la oración postrada en el coro. Con mucho cuidado salía de su celda, cuando todas las religiosas se habían ya retirado a descansar. Yo que tenía el sueño más ligero, me levantaba y de puntillas me acercaba al coro y siempre la encontraba orando sobre una cruz de madera. Otras veces por la cerradura de la puerta de la celda la veía hacer oración con los brazos en cruz”.
El 18 de julio de 1936 estalló la Guerra Civil y se desbordó la persecución religiosa que los marxistas ya habían iniciado al proclamarse la Segunda República, con la quema de iglesias y conventos en mayo de 1931 y los asesinatos de religiosos tres años después, a la sombra del golpe de Estado que dieron los socialistas en 1934, que algunos llaman falsamente Revolución de Asturias.
El 21 de julio de 1936 asaltaron el monasterio de El Pardo, y mientras aporreaban las puertas del convento, exigiendo a las monjas que salieran, la Progenitora Inés, que era abadesa desde el año anterior, ordenó a todas que se pusieran las ropas de seglares y bajaran a la portería. Y antes de abrir las puertas les dirigió estas palabras: “Hijas mías, ha llegado la hora de Dios. No olviden que somos religiosas, almas consagradas al Señor ¡Sean fuertes! Si es preciso, demos la vida por Él”.
Cuando abrieron las puertas, los milicianos y las milicianas, que de esas también había unas cuantas, formaron un pasillo y recibieron a las monjas entre insultos y blasfemias. Las rodearon y las empujaron con los fusiles hasta llevarlas a la plaza del pueblo, donde el cabecilla se dirigió a las gentes que allí habían acudido para soltar los tópicos marxistas de entonces y de ahora: que las monjas son enemigas del pueblo y aliadas de los ricos explotadores de los proletarios. Cuando el demagogo integró a las monjas en el bando de los ricos, a buen seguro que la Progenitora Inés tuvo que acordarse en esos momentos de su infancia en Avedillo, y del trayecto de más de diez kilómetros que tuvo que hacer, a lomos de la burra del tío Ángel, para ir desde su aldea a Puebla Sanabria, donde cogió un tren para venir a Madrid, cuando ingresó en el monasterio de El Pardo como novicia.

Acabado el mitin, las llevaron al puesto de control donde un autodenominado tribunal popular les tomó declaración entre los insultos y las vejaciones de los jueces rojos. Y fue entonces cuando un grupo de familias de El Pardo salió en su defensa, ya que las monjas eran muy apreciadas en la población, porque desde que fundara el convento Sor Patrocinio había establecido que, como en todos los suyos, hubiera un colegio para atender a las niñas más necesitadas.
Estas familias consiguieron que las soltaran los milicianos y las acogieron en distintas casas. Pero poco duró la calma, porque a los cuatro días los socialistas y los comunistas hicieron público un bando en el que amenazaban con quemar las casas, donde se refugiara alguna de las monjas. Por este motivo, las mismas monjas decidieron abandonar una población tan pequeña como El Pardo, donde todos se conocían, para refugiarse en Madrid.
El capellán del convento había encargado a su progenitora, Doña Consuelo, y a su hermana que les buscara casas en Madrid, donde podrían estar más seguras. Y aunque dispersas por distintos barrios, la comunidad de El Pardo se mantuvo unida, gracias a que una de ellas, Sor Dolores, hizo de enlace. Sor Dolores les llevaba noticias unas de otras, les proveía de los alimentos que conseguía, pero sobre todo les llevaba la Sagrada Comunión, porque siempre que pudo fue portadora de las Sagradas Formas.
Las dos hermanas zamoranas, la Progenitora Inés y Sor María del Carmen fueron acogidas por un matrimonio que vivía en el número 115 de la calle Ayala. Ellas se levantaban muy temprano, antes que los dueños, para hacer una oración más larga que la del convento, y cuando habían acabado todos los rezos acostumbrados, ya era la hora de que se levantaran los dueños de la casa. Entonces se unían a las tareas de limpieza, lavaban la ropa y cocinaban. Y cumplidas todas estas labores, se encerraban en su habitación durante el día para que las visitas no descubrieran su presencia.
No llevaban ni un mes en la casa de la calle Ayala, cuando el domicilio sufrió un registro. A primera hora de la tarde del día 20 de agosto de 1936, un grupo de milicianos armados se presentó en la casa y registró todas las dependencias de la misma. Cuando abrieron la puerta de su habitación, no dudaron de que habían encontrado lo que iban buscando:
—¿Vosotras sois monjas?
—Sí, para servir a Dios -respondió la progenitora Inés.
La repuesta les enfureció y descargaron su ira y su repruebo contra Dios en forma de insultos soeces y blasfemias. Se marcharon, pero dando a entender que pronto volverían.
En efecto, ese mismo día a las ocho de la tarde, regresaron los milicianos con una camioneta, en la que se llevaron a las dos monjas y al matrimonio que las había hospedado. Todos ellos fueron trasladados a la checa de Vicálvaro.
Inmediatamente las dos hermanas sufrieron un interrogatorio, en las que se les preguntó por el paradero del resto de la comunidad. Ante su negativa,comenzaron a torturarlas. No hubo parte de su cuerpo que no recibiera los golpes de las culatas de los fusiles y cuando vieron que era imposible sacarles nada, las arrojaron a una dependencia que hacía de calabozo.

Al amanecer del día 21 de agosto, las dos monjas fueron llamadas por su nombre y las ordenaron subir a una camioneta que esta aparcada en la puerta de la checa. Y conscientes de cuál era su destino, la progenitora Inés se dirigió a sus verdugos en estos términos:
—“A nosotras pueden cancelar, somos almas consagradas a Dios y daríamos mil veces la vida por ser fieles a Él. Pero a estos buenos señores, que por caridad nos han acogido y tratado con humanidad y cariño, les rogamos que no les hagan nada. Se habrían comportado igual con cualquier persona necesitada”.
Les hicieron caso y sacaron de la fila al matrimonio. A las dos monjas, como a todos los que subieron a la camioneta, a los que habían atado previamente las manos de dos en dos, les llevaron a un descampado, próximo al cementerio de Vicálvaro. E inmediatamente que se bajaron, fueron cancelados. El jefe de los verdugos fue el encargado de rematar a las víctimas con el tiro de gracia, a la Progenitora Inés la disparó en la boca y a Sor María del Carmen en el estómago.
Los cadáveres fueron cargados en la camioneta y abandonados en las tapias del cementerio de Vicálvaro. El enterrador que supo que las dos eran religiosas, pensando que algún día reclamarían sus cadáveres, lavó cuidadosamente sus rostros, puso en orden sus vestidos, las colocó en posturas decorosas, hizo una foto a cada una y enterró sus cuerpos uno al lado de otro y sobre su tumba puso una señal, que facilitara con el tiempo su identificación.
Al concluir la guerra, el sepulturero entregó al juez toda esta valiosa información, que ha permitido recuperar los restos de estas dos mártires Concepcionistas, porque de los de las otras doce que serán beatificadas el próximo sábado no ha sido posible encontrar ningún cuerpo. Los restos mortales de la progenitora Inés y de su hermana, Sor Mercedes, reposan actualmente junto con los de la fundadora de su Orden, Santa Beatriz de Silva, en la casa progenitora de las Concepcionistas de Toledo.
Javier Paredes
Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Alcalá
tienen calle, perpendicular a ayala 115
 
ANDALUCÍARenée Lafont, la historia de la primera periodista perecid en zona de guerra (y que ejecutó el franquismo)
MEMORIA HISTÓRICA+
La reportera Renée Lafont cubría la guerra civil española cuando fue capturada por las tropas de Franco, ejecutada y arrojada a una fosa común en Córdoba
La gloria de Lafont en 1936 precede a la de otra corresponsal de guerra sometida al olvido y también fallecida en España en el año 37: la fotoperiodista Gerda Taro
Asociaciones creen que han encontrado los restos óseos y han localizado en Bayona (Francia) las tumbas de sus padres para la identificación genética de la reportera
El equipo científico encargado de los trabajos arqueológicos en el cementerio de La Salud pide que no se hable de "identificaciones" que por ahora "no se han hecho"

(imagen visible para usuarios registrados)La periodista francesa Renée Lafont. | EFE
Por Juan Miguel Baquero10 ago 2019 21:02

Renée Lafont es la primera periodista perecid en zona de conflicto en el mundo. Antes que Gerda Taro. La reportera francesa cubría la guerra civil española cuando fue ejecutada en Córdoba por las tropas de Francisco Franco, en 1936. Los golpistas arrojaron su cuerpo a una fosa común. A partir de ahí, el olvido sepultó la historia de la corresponsal del periódico socialista Le Populaire.

La misma tierra que cubrió el cadáver de Lafont en el cementerio cordobés de La Salud ha sido sometida a trabajos arqueológicos. Y asociaciones memorialistas piensan que ella está entre los restos óseos exhumados. Ahora han localizado en Bayona (Francia) las tumbas de sus padres para facilitar la identificación genética, como adelantaba la Cadena Ser.

La pista es "un paso muy importante" para poner nombre y apellidos a los huesos. Con pruebas de ADN la filiación será "mucho más rápida", sostienen investigadores del colectivo español Aremehisa y de la asociación gala Caminar. El hilo del que han tirado es otra periodista francesa, Maïtena Biraben, pariente lejana de Lafont.

Pero eso, cerrar el círculo genético, es tarea compleja. Y anunciar la localización de una persona concreta, un atrevimiento, según especialistas. "No podemos hablar de identificaciones cuando no se han hecho y no está entregado ni siquiera el informe" final del trabajo realizado en La Salud, explica el antropólogo forense Juan Manuel Guijo, director del proyecto junto a los arqueólogos Elena Vera y Jesús Román.

Un total de 21 cuerpos de víctimas del franquismo han sido exhumados con las tareas de excavación, paralizadas por falta de recursos públicos. Al Banco de ADN de la Universidad de Granada han sido remitidas 159 muestras de familiares de represaliados. Ninguna, por ahora, sería de Renée Lafont. "Del equipo científico lo único que hemos pedido es respeto a los tiempos y a los protocolos", subraya Guijo.

(imagen visible para usuarios registrados)Localización de la primera mujer exhumada en el cementerio de La Salud. | JUAN MIGUEL BAQUERO
Los corresponsales extranjeros del Studebaker
El 29 de agosto del 36 un coche se interna en zona rebelde, por equivocación. Los tres ocupantes, cuando perciben el error, intentan huir. Saltan del vehículo, un Studebaker del Ministerio de la Guerra republicano tripulado por corresponsales extranjeros.

Pero es tarde. Ya los han visto. Las tropas franquistas, alertadas por la intrusión, inician la cacería. Dos logran escapar. Otro cae herido en una pierna en el tiroteo. El "individuo que quedó en tierra, que resultó herido en una rodilla y ser mujer, de más de 50 años, y vestida de hombre", describían los militares golpistas en su informe. Es Renée Lafont.

"Conducida –incomunicada– a Córdoba", relatan los sublevados, como reveló la investigación de Patricio Hidalgo. Ahí, en Andalucía, la periodista francesa será condenada a gloria y ejecutada el día 1 de septiembre de 1936. Es la primera reportera perecid en zona de guerra.

Gerda Taro falleció casi un año después, el 26 de julio del 37. La fotoperiodista, que junto Endre Friedmann firmaba con el seudónimo Robert Capa, fue arrollada por un tanque republicano en un repliegue durante un ataque facineroso de vueltas de la batalla de Brunete.

Renée Charlotte Amélie Lafont (Amiens, Francia, 4 de noviembre de 1877-Córdoba, España, 1 de septiembre de 1936) era traductora e hispanista. También escritora. Publicó dos novelas, L'appel de la mer y Les forçats de la volupté. Y periodista. La posible localización de sus huesos ha tenido repercusión mediática en Francia, con reportajes en medios como L'Humanité o Le Parisien.

El hilo genético de Lafont
En Saint-Léon, uno de los cinco cementerios de Bayona. Ahí está la tumba de los padres de Renée: Charles Lafont y Marie Ernestine Estelle Leclercq. El hallazgo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aguilar de la Frontera (Aremehisa) debe servir para poner nombre y apellidos a los restos óseos de la primera mujer aparecida en el camposanto cordobés de La Salud.

(imagen visible para usuarios registrados)La cordobesa Aremehisa y la francesa Caminar dan por hecho que han encontrado a Renée Lafont
Porque faltan las pruebas de ADN que corroboren que aquellos huesos son de la periodista francesa asesinada por los franquistas en la guerra civil española. Como anunciaron, en marzo, los presidentes de Aremehisa, Rafael Espino, y de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Memorialistas de Descendientes y Amigos de Exiliados de la España Republicana (Caminar), José García, que forman parte del Proyecto Renée Lafont Quest.

Estas entidades llevan "años" intentando "localizar, recuperar y repatriar" a Francia a Lafont, explicaron entonces. En la exhumación de La Salud apareció una mujer con un impacto de proyectil junto al fémur, como avanzó eldiario.es Andalucía. Un detalle que casa con la historia de la periodista, herida en una pierna durante la emboscada en la que fue capturada por los facinerosos.

Y, además, la fosa "coincide temporalmente" con el día en que los golpistas fusilan a Renée Lafont, el 1 de septiembre del 36. Con esto, "presuntamente", afinaban, los restos óseos "podrían corresponder" a la primera corresponsal de guerra perecid en zona de conflicto.

El hilo genético de Lafont enlaza con la periodista Maïtena Biraben. A través del árbol genealógico fueron "buscando familiares más cercanos" de la presentadora de televisión, pariente de la abuela paterna de Renée. El "recorrido documental" les llevó por cementerios de París y hasta "un pequeño fragmento de una noticia del año 1935" que cita el entierro de la progenitora de la reportera en Bayona, como detallan a Europa Press.

Ahora queda completar diversos trámites administrativos: en Francia, para exhumar a los padres de Lafont. Y en España, para entrar en el proceso de identificación genética de la Universidad de Granada. Arehemisa espera que estas labores "no se dilaten mucho", quizás "unos meses", calculan.

Las cautelas del equipo científico
"Del equipo científico lo único que hemos pedido es respeto a los tiempos y a los protocolos", apunta el antropólogo Juan Manuel Guijo. "Y por supuesto no hablar de términos como identificación hasta que no estén los documentos en la mano, es fundamental, y no antes de tenerlo redactado –el informe final del primer trabajo arqueológico en el cementerio de La Salud– hablar de lo que hay en el subsuelo", continúa.

Además, "en el inventario de las 159 personas –víctimas del franquismo– que hemos entregado al Banco de ADN de la Universidad de Granada no está" la familiar de Renée Lafont, prosigue. Por eso, reitera, "no podemos hablar de identificaciones cuando no se han hecho, y no está entregado ni siquiera el informe".

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"Una cosa es encontrar la tumba y otra los cadáveres, en Córdoba hemos encontrado contextos alterados, como en Cádiz y en tantos sitios", describe. "En La Salud un porcentaje altísimo de las personas que se esperaban que estuvieran en el cuadro de San Ramón no estaban, hay un nivel de afección altísimo y no controlado en la documentación, exclusiones y presencia de enterramientos no esperados", revela.

El equipo arqueológico declara de este modo sus cautelas. "No se puede saltar todo y decir ahí está, ¿y si luego hay un error? Hasta que no esté confirmado en ADN no se puede", asegura. "Es un proceso garantista, es por ellos mismos, por los familiares y asociación civil, que tengan donde agarrarse y puedan pedir responsabilidades o no", dice Guijo.

Y señalan su desacuerdo con difundir una presunta localización con nombres y apellidos. "La asociación convocó una rueda de prensa y lo sacó, y se empezó a hablar de identificación cuando ni siquiera habíamos terminado la excavación, el estudio de materiales y la entrega de muestras de ADN", explica el antropólogo.

"No queremos que se salten los pasos científicos, la cadena de responsabilidades… todavía no se ha terminado el proceso", manifiesta. En todo caso, puntualiza Guijo, "no queremos cerrarnos en banda y si está la progenitora –en la tumba de Bayona– lo ideal sería sacar una muestra genética de ella por el ADN mitocondrial, que es más seguro".

El equipo arqueológico sí recalca "el reconocimiento al trabajo que ha hecho la asociación –Aremehisa–, que es impagable". "Pero las cuestiones científicas no se hacen de golpe, hay que esperar unos pasos, son garantía y una fundamentación, es más simple de lo que parece", dicen.

Y Renée Lafont es "igual de importante que las otras 4.000 personas" enterradas en fosas comunes en Córdoba. Víctimas del fascismo español "que han perecid por sus ideas y por intentar cambiar un país que era medieval para darnos libertad y democracia y ahí están olvidadas" en cientos de tumbas ilegales en el país de la desmemoria. "Hay que visualizar a todas las víctimas, es fundamental", concluye.
 
CRÍMENES DEL COMUNISMOLa brutalidad de la izquierda contra los ‘intelectuales desafectos’
Juan E. Pflüger
/ 23 noviembre, 2017(imagen visible para usuarios registrados)

(mensaje citado en revisión)
No es la primera vez que en Los crímenes del comunismo abordamos el tema de la represión del Frente Popular contra los intelectuales que no eran de izquierdasdurante la Guerra Civil. Ya hicimos un primer esbozo de la lista de importantes representantes de todos los campos del saber que fueron asesinados por ser de derechas, monárquicos o católicos — También contamos como había sido brutalmente asesinado Ramiro Ledesma Ramos, filósofo -discípulo de Ortega y Gasset- y fundador de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalistas (JONS).

(imagen visible para usuarios registrados)Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N.

Hoy vamos a estudiar dos casos que son muy significativos: Ramiro de Maeztu y Pedro Muñoz Seca. El primero, preso en la cárcel de Ventas, de donde es sacado sin juicio previo, y asesinado el 29 de octubre en Aravaca en la que posiblemente sea la primera saca de cárceles madrileñas durante la Guerra. No estaba en una cheka, sino en una cárcel controlada por el Gobierno. Éste seguía en Madrid y Santiago Carrillo todavía no se había hecho cargo del orden público en la capital.
Su saca, con la excusa de un traslado al penal de Chinchilla, fue consentida por el Gobierno y no fue fruto de acciones de descontrolados como se viene justificando desde la historiografía de la izquierda. Todavía faltaba una semana para que comenzasen las sacas generalizadas.
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Muñoz Seca, detenido en Barcelona y trasladado a Madrid, estaba detenido en la cárcel de San Antón. Un antiguo colegio religioso convertido en cárcel ante la falta de espacio enlos centros penitenciarios de Madrid tras la detención de más de veinte mil personas por el mero hecho de pensar diferente a los partidos del Frente Popular.

En el caso de Muñoz Seca, el dramaturgo más fruta de España en los años anteriores a la Guerra Civil, sí que hubo un simulacro de juicio previo a su condena. Se celebró el 27 de noviembre de 1936 y el veredicto fue la condena a gloria por ser católico y monárquico. Todo un crimen en el Madrid controlado por los comunistas de Santiago Carrillo.
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En el caso de Muñoz seca, además, se produjo un ensañamiento por parte de sus carceleros y una omisión de las ayudas que la familia reclamó a su paisano y conocido Rafael Alberti. Los dos habían nacido en El Puerto de Santa María. Los hermanos de ambos tenían buena relación. Alberti hacía y deshacía en materia de represión desde su puesto de presidente de la Asociación de Intelectuales Antifascistas. Pero estaba más preocupado por señalar a las víctimas desde su columna“A paseo” en la publicación El mono azul.
Uno de los carceleros de San Antón, arrancó a Muñoz Seca los bigotes cuando éste se dirigía hacia el autobús que le trasladaría a Paracuellos en la madrugada del 28 al 29 de noviembre. Antes le había quitado su abrigo y los pocos efectos personales que le quedaban.
 
Aserrada y dada de comer a los gorrinos por negarse a apostatar
Juan E. Pflüger
/ 17 octubre, 2017(imagen visible para usuarios registrados)

Apolonia Lizárraga era la progenitora superiora de de las Hermanas Carmelitas de la Caridad desde el año 1925. Cuando estalló la Guerra Civil tenía 69 años y se encontraba en la Casa General de Vic. Allí se preocupó durante los primeros días de la guerra por encontrar acomodo seguro para las novicias y los enfermos que estaban a cargo de la congregación de religiosas.
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Tras haber intentado garantizar la seguridad de todas las personas a su cargo, ella misma se buscó acomodo en la casa de una familia que colaboraba con su orden. Allí permaneció hasta que fue apresada durante un registro realizado por milicianos del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista).
Inmediatamente fue trasladada a la checa barcelonesa de San Elías -bajo control de la CNT-FAI-, que ocupaba el edificio que hasta el comienzo de la guerra había sido un convento de religiosas Clarisas. Allí permaneció varios días presa, sometida a privaciones, insultos y golpes. Finalmente, el ocho de septiembre, uno de los responsables de la cárcel, apodado “el jorobado”, en compañía de otros tres milicianos, la trasladaron al patio central.
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Una vez allí fue desabrigadada integramente y se le propuso apostatar para salvar su vida. La religiosa se negó, y los milicianos la colgaron de un gancho que habían instalado en una de las paredes. Ese gancho se usó en numerosas ocasiones para dar gloria de manera salvaje a los presos allí detenidos.
Esta gloria consistía en que eran aserrados vivos, hasta que morían desangrados entre terribles dolores. Y sus cuerpos eran posteriormente descuartizados y dados de comer a una piara de 42 gorrinos que habían llevado a la checa tras una requisa realizada en los alrededores de la ciudad.

Poco después, los milicianos realizaron la matanza de varios de estos animales y vendían el producto anunciándolo como “chorizo de monja”. En clara referencia al martirio cometido con la superiora de las Carmelitas de la Caridad.
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Varios testimonios de supervivientes de la checa de San Elías coinciden en señalar cómo fue la gloria de Apolonia Lizárraga:
“Actualmente se han encontrado testigos que nos refieren que estando ellos presos en la cárcel de San Elías en el año 1936, era de dominio público que el jefe de la checa, un tal «Jorobado», cebaba en total unos trescientos gorrinos con carne humana. Que muchos presos eran echados a dichas piaras y que la General de las Carmelitas de la Caridad, Progenitora Apolonia Lizárraga, fue una de dichas víctimas que aserraron, descuartizaron (en cuatro partes) y luego en trozos más pequeños fue devorada por dichos animales que en la citada checa engordaban en número de 42”. Así lo cuenta Antonio Montero en su libro Historia de la persecución religiosa en España.
Otros testimonios coiciden en explicar la misma versión:

“Fue cogida prisionera, llevada por los milicianos a una checa, la desabrigadaron y la llevaron a un patio. La ataron muñecas y tobillos y fue colgada de un gancho a la pared del patio. Con un serrucho la cortaron. Ella rezaba y rogaba por sus malos. Estos luego dieron su cuerpo a comer a unos gorrinos que tenían allí, que al poco tiempo los cancelar y los comían y vendían diciendo que eran chorizos de monja“.
La Progenitora Apolonia Lizárraga fue beatificada el 28 de octubre de 2007 y recibió el nombre de Apolonia del Santísimo Sacramento.
 
CRÍMENES DEL COMUNISMOLa brutalidad de la izquierda contra los ‘intelectuales desafectos’
Juan E. Pflüger
/ 23 noviembre, 2017(imagen visible para usuarios registrados)

No es la primera vez que en Los crímenes del comunismo abordamos el tema de la represión del Frente Popular contra los intelectuales que no eran de izquierdasdurante la Guerra Civil. Ya hicimos un primer esbozo de la lista de importantes representantes de todos los campos del saber que fueron asesinados por ser de derechas, monárquicos o católicos — También contamos como había sido brutalmente asesinado Ramiro Ledesma Ramos, filósofo -discípulo de Ortega y Gasset- y fundador de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalistas (JONS).

(imagen visible para usuarios registrados)Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N.

Hoy vamos a estudiar dos casos que son muy significativos: Ramiro de Maeztu y Pedro Muñoz Seca. El primero, preso en la cárcel de Ventas, de donde es sacado sin juicio previo, y asesinado el 29 de octubre en Aravaca en la que posiblemente sea la primera saca de cárceles madrileñas durante la Guerra. No estaba en una cheka, sino en una cárcel controlada por el Gobierno. Éste seguía en Madrid y Santiago Carrillo todavía no se había hecho cargo del orden público en la capital.
Su saca, con la excusa de un traslado al penal de Chinchilla, fue consentida por el Gobierno y no fue fruto de acciones de descontrolados como se viene justificando desde la historiografía de la izquierda. Todavía faltaba una semana para que comenzasen las sacas generalizadas.
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Muñoz Seca, detenido en Barcelona y trasladado a Madrid, estaba detenido en la cárcel de San Antón. Un antiguo colegio religioso convertido en cárcel ante la falta de espacio enlos centros penitenciarios de Madrid tras la detención de más de veinte mil personas por el mero hecho de pensar diferente a los partidos del Frente Popular.

En el caso de Muñoz Seca, el dramaturgo más fruta de España en los años anteriores a la Guerra Civil, sí que hubo un simulacro de juicio previo a su condena. Se celebró el 27 de noviembre de 1936 y el veredicto fue la condena a gloria por ser católico y monárquico. Todo un crimen en el Madrid controlado por los comunistas de Santiago Carrillo.
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En el caso de Muñoz seca, además, se produjo un ensañamiento por parte de sus carceleros y una omisión de las ayudas que la familia reclamó a su paisano y conocido Rafael Alberti. Los dos habían nacido en El Puerto de Santa María. Los hermanos de ambos tenían buena relación. Alberti hacía y deshacía en materia de represión desde su puesto de presidente de la Asociación de Intelectuales Antifascistas. Pero estaba más preocupado por señalar a las víctimas desde su columna“A paseo” en la publicación El mono azul.
Uno de los carceleros de San Antón, arrancó a Muñoz Seca los bigotes cuando éste se dirigía hacia el autobús que le trasladaría a Paracuellos en la madrugada del 28 al 29 de noviembre. Antes le había quitado su abrigo y los pocos efectos personales que le quedaban.
HERMANOS PAJUELO CARAVACA
 
ANDALUCÍARenée Lafont, la historia de la primera periodista perecid en zona de guerra (y que ejecutó el franquismo)
MEMORIA HISTÓRICA+
La reportera Renée Lafont cubría la guerra civil española cuando fue capturada por las tropas de Franco, ejecutada y arrojada a una fosa común en Córdoba
La gloria de Lafont en 1936 precede a la de otra corresponsal de guerra sometida al olvido y también fallecida en España en el año 37: la fotoperiodista Gerda Taro
Asociaciones creen que han encontrado los restos óseos y han localizado en Bayona (Francia) las tumbas de sus padres para la identificación genética de la reportera
El equipo científico encargado de los trabajos arqueológicos en el cementerio de La Salud pide que no se hable de "identificaciones" que por ahora "no se han hecho"

(imagen visible para usuarios registrados)La periodista francesa Renée Lafont. | EFE
Por Juan Miguel Baquero10 ago 2019 21:02

Renée Lafont es la primera periodista perecid en zona de conflicto en el mundo. Antes que Gerda Taro. La reportera francesa cubría la guerra civil española cuando fue ejecutada en Córdoba por las tropas de Francisco Franco, en 1936. Los golpistas arrojaron su cuerpo a una fosa común. A partir de ahí, el olvido sepultó la historia de la corresponsal del periódico socialista Le Populaire.

La misma tierra que cubrió el cadáver de Lafont en el cementerio cordobés de La Salud ha sido sometida a trabajos arqueológicos. Y asociaciones memorialistas piensan que ella está entre los restos óseos exhumados. Ahora han localizado en Bayona (Francia) las tumbas de sus padres para facilitar la identificación genética, como adelantaba la Cadena Ser.

La pista es "un paso muy importante" para poner nombre y apellidos a los huesos. Con pruebas de ADN la filiación será "mucho más rápida", sostienen investigadores del colectivo español Aremehisa y de la asociación gala Caminar. El hilo del que han tirado es otra periodista francesa, Maïtena Biraben, pariente lejana de Lafont.

Pero eso, cerrar el círculo genético, es tarea compleja. Y anunciar la localización de una persona concreta, un atrevimiento, según especialistas. "No podemos hablar de identificaciones cuando no se han hecho y no está entregado ni siquiera el informe" final del trabajo realizado en La Salud, explica el antropólogo forense Juan Manuel Guijo, director del proyecto junto a los arqueólogos Elena Vera y Jesús Román.

Un total de 21 cuerpos de víctimas del franquismo han sido exhumados con las tareas de excavación, paralizadas por falta de recursos públicos. Al Banco de ADN de la Universidad de Granada han sido remitidas 159 muestras de familiares de represaliados. Ninguna, por ahora, sería de Renée Lafont. "Del equipo científico lo único que hemos pedido es respeto a los tiempos y a los protocolos", subraya Guijo.

(imagen visible para usuarios registrados)Localización de la primera mujer exhumada en el cementerio de La Salud. | JUAN MIGUEL BAQUERO
Los corresponsales extranjeros del Studebaker
El 29 de agosto del 36 un coche se interna en zona rebelde, por equivocación. Los tres ocupantes, cuando perciben el error, intentan huir. Saltan del vehículo, un Studebaker del Ministerio de la Guerra republicano tripulado por corresponsales extranjeros.

Pero es tarde. Ya los han visto. Las tropas franquistas, alertadas por la intrusión, inician la cacería. Dos logran escapar. Otro cae herido en una pierna en el tiroteo. El "individuo que quedó en tierra, que resultó herido en una rodilla y ser mujer, de más de 50 años, y vestida de hombre", describían los militares golpistas en su informe. Es Renée Lafont.

"Conducida –incomunicada– a Córdoba", relatan los sublevados, como reveló la investigación de Patricio Hidalgo. Ahí, en Andalucía, la periodista francesa será condenada a gloria y ejecutada el día 1 de septiembre de 1936. Es la primera reportera perecid en zona de guerra.

Gerda Taro falleció casi un año después, el 26 de julio del 37. La fotoperiodista, que junto Endre Friedmann firmaba con el seudónimo Robert Capa, fue arrollada por un tanque republicano en un repliegue durante un ataque facineroso de vueltas de la batalla de Brunete.

Renée Charlotte Amélie Lafont (Amiens, Francia, 4 de noviembre de 1877-Córdoba, España, 1 de septiembre de 1936) era traductora e hispanista. También escritora. Publicó dos novelas, L'appel de la mer y Les forçats de la volupté. Y periodista. La posible localización de sus huesos ha tenido repercusión mediática en Francia, con reportajes en medios como L'Humanité o Le Parisien.

El hilo genético de Lafont
En Saint-Léon, uno de los cinco cementerios de Bayona. Ahí está la tumba de los padres de Renée: Charles Lafont y Marie Ernestine Estelle Leclercq. El hallazgo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aguilar de la Frontera (Aremehisa) debe servir para poner nombre y apellidos a los restos óseos de la primera mujer aparecida en el camposanto cordobés de La Salud.

(imagen visible para usuarios registrados)La cordobesa Aremehisa y la francesa Caminar dan por hecho que han encontrado a Renée Lafont
Porque faltan las pruebas de ADN que corroboren que aquellos huesos son de la periodista francesa asesinada por los franquistas en la guerra civil española. Como anunciaron, en marzo, los presidentes de Aremehisa, Rafael Espino, y de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Memorialistas de Descendientes y Amigos de Exiliados de la España Republicana (Caminar), José García, que forman parte del Proyecto Renée Lafont Quest.

Estas entidades llevan "años" intentando "localizar, recuperar y repatriar" a Francia a Lafont, explicaron entonces. En la exhumación de La Salud apareció una mujer con un impacto de proyectil junto al fémur, como avanzó eldiario.es Andalucía. Un detalle que casa con la historia de la periodista, herida en una pierna durante la emboscada en la que fue capturada por los facinerosos.

Y, además, la fosa "coincide temporalmente" con el día en que los golpistas fusilan a Renée Lafont, el 1 de septiembre del 36. Con esto, "presuntamente", afinaban, los restos óseos "podrían corresponder" a la primera corresponsal de guerra perecid en zona de conflicto.

El hilo genético de Lafont enlaza con la periodista Maïtena Biraben. A través del árbol genealógico fueron "buscando familiares más cercanos" de la presentadora de televisión, pariente de la abuela paterna de Renée. El "recorrido documental" les llevó por cementerios de París y hasta "un pequeño fragmento de una noticia del año 1935" que cita el entierro de la progenitora de la reportera en Bayona, como detallan a Europa Press.

Ahora queda completar diversos trámites administrativos: en Francia, para exhumar a los padres de Lafont. Y en España, para entrar en el proceso de identificación genética de la Universidad de Granada. Arehemisa espera que estas labores "no se dilaten mucho", quizás "unos meses", calculan.

Las cautelas del equipo científico
"Del equipo científico lo único que hemos pedido es respeto a los tiempos y a los protocolos", apunta el antropólogo Juan Manuel Guijo. "Y por supuesto no hablar de términos como identificación hasta que no estén los documentos en la mano, es fundamental, y no antes de tenerlo redactado –el informe final del primer trabajo arqueológico en el cementerio de La Salud– hablar de lo que hay en el subsuelo", continúa.

Además, "en el inventario de las 159 personas –víctimas del franquismo– que hemos entregado al Banco de ADN de la Universidad de Granada no está" la familiar de Renée Lafont, prosigue. Por eso, reitera, "no podemos hablar de identificaciones cuando no se han hecho, y no está entregado ni siquiera el informe".

(imagen visible para usuarios registrados)

"Una cosa es encontrar la tumba y otra los cadáveres, en Córdoba hemos encontrado contextos alterados, como en Cádiz y en tantos sitios", describe. "En La Salud un porcentaje altísimo de las personas que se esperaban que estuvieran en el cuadro de San Ramón no estaban, hay un nivel de afección altísimo y no controlado en la documentación, exclusiones y presencia de enterramientos no esperados", revela.

El equipo arqueológico declara de este modo sus cautelas. "No se puede saltar todo y decir ahí está, ¿y si luego hay un error? Hasta que no esté confirmado en ADN no se puede", asegura. "Es un proceso garantista, es por ellos mismos, por los familiares y asociación civil, que tengan donde agarrarse y puedan pedir responsabilidades o no", dice Guijo.

Y señalan su desacuerdo con difundir una presunta localización con nombres y apellidos. "La asociación convocó una rueda de prensa y lo sacó, y se empezó a hablar de identificación cuando ni siquiera habíamos terminado la excavación, el estudio de materiales y la entrega de muestras de ADN", explica el antropólogo.

"No queremos que se salten los pasos científicos, la cadena de responsabilidades… todavía no se ha terminado el proceso", manifiesta. En todo caso, puntualiza Guijo, "no queremos cerrarnos en banda y si está la progenitora –en la tumba de Bayona– lo ideal sería sacar una muestra genética de ella por el ADN mitocondrial, que es más seguro".

El equipo arqueológico sí recalca "el reconocimiento al trabajo que ha hecho la asociación –Aremehisa–, que es impagable". "Pero las cuestiones científicas no se hacen de golpe, hay que esperar unos pasos, son garantía y una fundamentación, es más simple de lo que parece", dicen.

Y Renée Lafont es "igual de importante que las otras 4.000 personas" enterradas en fosas comunes en Córdoba. Víctimas del fascismo español "que han perecid por sus ideas y por intentar cambiar un país que era medieval para darnos libertad y democracia y ahí están olvidadas" en cientos de tumbas ilegales en el país de la desmemoria. "Hay que visualizar a todas las víctimas, es fundamental", concluye.

JM Baquero manipulando una vez más como es habitual. No eran "corresponsales extranjeros". Eran milicianos armados que se internaron en la proximidad de las líneas enemigas sin identificación como corresponsal de prensa y llegando a entablar combate.

Veamos.

Renée Lafont fue una "periodista" francesa corresponsal del periódico socialista "Le Populaire" que, al parecer, fue cancelada en Córdoba seguramente acusada de espionaje, no por ser periodista. La historia que se cuenta, tomando como referencias los artículos de Patricio Hidalgo Luque y otros es la siguiente:

El dia 29 de agosto de 1.936 se detecta en la posición nacional de Las Cumbres la presencia de un vehículo marca Studebacker rojo del Ministerio de la Guerra republicano procedente de territorio enemigo y ocupado por tres personas. Ante la presencia de un avión rojo, los ocupantes salen del vehículo y se refugian en una alcantarilla próxima.

Al salir de la alcantarilla y dirigirse al vehículo el Capitán de la unidad nacional les da el alto y, al no obedecer, la unidad abre fuego de fusilería contra los tres individuos, contestando éstos con tiros de pistola y echándose a tierra. Dos de los individuos salen corriendo hacia las líneas rojas perseguidos en un primer momento por soldados nacionales hasta que desde las líneas enemigas les hacen retirarse con fuego de artillería.

Una vez recuperado el coche descubren que en realidad el ocupante que quedó herido era una mujer de unos 50 años vestida de hombre. Según los medios de la época llevaba como identificación un carnet comunista y una insignia de la hoz y el martillo.

Por tanto es de lo mas normal que se le acusara de espionaje, con mas razón aún cuando sus acompañantes iban armados, entablaron combate y se dieron a la huída hacia sus líneas con apoyo artillero de éstas. Y más aún cuando, sin vestir uniforme, de su identificación se dedujo de manera inequívoca su adscripción al bando rojo.

No sería la primera vez que alguien utiliza el disfraz de "periodista" para realizar tareas de espionaje para uno de los bandos. Koestler en Málaga ( cancelado posteriormente por Stalin ), Gerda Grepp, Allen, etc. Por tanto parece ser que no se le fusiló por periodista, si así fue, sino por espionaje y por motivos obvios y fundados.

No es un caso único. Le ocurrió en Granada a Lina Odena cuando, en una confusión, se introdujo con su vehículo en un control de falange. Solo que en esta ocasión fue ella la que se quitó la vida al verse copada. También en los controles establecidos por la Columna Minera de Huelva en su aproximación a Sevilla se coló por error un coche conducido por falangistas, solo que en esta ocasión pudieron pasar sin problemas.

De cualquier forma, como dice Guijo, habrá que esperar a confirmar datos para saber si efectivamente se ha encontrado su cadáver y se puede corroborar si fue cancelada o murió a causa de las heridas. No sería el primer fiasco que ocurre en estos asuntos.
 
pero si el coche paró en tierra de nadie frente a la posición sublevada no se puede hablar de espionaje de ninguna manera.

en cuanto a errores en controles, labajos.
 
La mina de Camuñas, un Katyn republicano en plena Mancha
Juan E. Pflüger
/ 16 julio, 2015
En la vieja mina de plata romana de la localidad toledana de Camuñas reposan desde hace más de tres cuartos de siglo los restos de centenares de víctimas de la represión comunista, socialista y anarquista. Situada en la retaguardia profunda, la boca y el pozo de la vieja explotación fueron testigos de los asesinatos y la crueldad de uno de los bandos enfrentados en la Guerra Civil. Bando cuyos herederos hoy reclaman una memoria histórica selectiva que destape unas fosas mientras pretende que se eche tierra sobre las que llenaron de inocentes sus ídolos.
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Quien esto escribe pudo participarjunto al afamado forense Francisco Etxeberría en los trabajos de individualización y búsqueda de restos. Un trabajo acometido por un equipo de forenses y espeleólogos de la sociedad Aranzadi que tuvieron que trabajar a casi 30 metros de profundidad sobre una sima formada por restos humanos.
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Durante los días que permanecí allí pude hablar con los más ancianos del lugar que recordaban perfectamente los hechos. En la mina de Camuñas se asesinaba casi a diario. Primero se aprovechó para llevar a los vecinos, considerados como contrarrevolucionarios, de los pueblos del entorno –Camuñas, Madridejos, Villafranca, Consuegra, Turleque o Villacañas- peropronto empezaron a llegar camiones conducidos por milicianos de las provincias de alrededor.
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En Camuñas, como asegura uno de los vecinos que tenía 12 años cuando empezó la guerra y que a los 86 (era 2010) mantenía intacta la memoria, “se mató durante toda la guerra, a veces venían camiones con gente viva y las fusilaban en la boca del pozo, otras veces los traían ya perecid y los tiraban dentro”. Y eso duró los tres años de guerra ya que la zona se mantuvo hasta el final bajo el control de los revolucionarios del Frente Popular.
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Los estudios y las catas realizadas por el equipo dirigido por Etxeberría calcularon que en la sima del interior de la mina no habría menos de 350 cuerpos, pero que podrían ser muchos más. Tras una semana de trabajo se lograron individualizar 40 cuerpos, entre ellos los de tres sacerdotes que la diócesis de Toledo buscaba en el marco de los procesos de beatificación de mártires de la Guerra Civil.
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El resto se dejó tal cual estaba ya que la forma en la que se procedió con el exterminio en la mina de Camuñas dificultaba el trabajo que no recibió ningún tipo de financiación como ocurre con las exhumaciones promovidas por las asociaciones de la memoria histórica.
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En Camuñas se fusilaba en la boca de la mina para aprovechar la caída de las víctimas hacia el fondo del pozo de casi 30 metros de profundidad. Cuando los cuerpos habían caído, evidentemente sin recibir el tiro de gracia que acortase su agonía, en el mejor de los casos se lanzaba una granada al interior, pero la mayoría de las veces se les dejaba morir lentamente. Algunos de los vecinos con los que se puso en contacto La Gaceta aseguraban que por la mañana, cuando los familiares de las víctimas acudían a buscar información, eran frecuentes los gritos y lamentos desde el fondo de la mina.
Finalmente, cuando la guerra tocaba a su fin, los milicianos incendiaron el interior de la mina lanzando gasolina y prendiendo fuego desde arriba.Después arrojaron toneladas de piedras sobre los restos para evitar que fueran descubiertos. Ningún vecino de los pueblos de alrededor podía olvidar el terror que se vivió durante los tres años de guerra en la mina de Camuñas.
 
pero si el coche paró en tierra de nadie frente a la posición sublevada no se puede hablar de espionaje de ninguna manera.

en cuanto a errores en controles, labajos.

- No sólo no llevaban uniforme sino ni siquiera distintivos de pertenencia a unidad. Tampoco llevaba la acreditación de prensa.
- El vehículo tampoco llevaba indicativos.
- Llevaban armas ocultas.
- La señora incluso "iba disfrazada de hombre", según las declaraciones.
- La nacionalidad francesa aumenta la confusión sobre las intenciones de la señora. En el frente de Córdoba eran numerosas las unidades de las Brigadas Internacionales.

Por tanto no es de extrañar que la tomaran como espía que pretendía pasar las líneas nacionales.

Y sobre las causas de su gloria no hay certeza de si fue cancelada o murió a consecuencia de las heridas. El testimonio que la sitúa saltando de un camión no es congruente con una herida de bala que destrozó la rodilla. Los restos encontrados aparecen con una bala en el fémur y no en la rodilla como figura en el informe sobre los hechos en Las Cumbres. El político socialista francés Bracke-Desrousseaux no duda, en un artículo sobre el asunto escrito el 7 de octubre en Toulusse de que la gloria fue a consecuencia de las heridas. Una vez estén todos los datos ya se aclararán los hechos.


¿ Lo de Labajos que es ?.
 
- No sólo no llevaban uniforme sino ni siquiera distintivos de pertenencia a unidad. Tampoco llevaba la acreditación de prensa.
- El vehículo tampoco llevaba indicativos.
- Llevaban armas ocultas.
- La señora incluso "iba disfrazada de hombre", según las declaraciones.
- La nacionalidad francesa aumenta la confusión sobre las intenciones de la señora. En el frente de Córdoba eran numerosas las unidades de las Brigadas Internacionales.

Por tanto no es de extrañar que la tomaran como espía que pretendía pasar las líneas nacionales.

Y sobre las causas de su gloria no hay certeza de si fue cancelada o murió a consecuencia de las heridas. El testimonio que la sitúa saltando de un camión no es congruente con una herida de bala que destrozó la rodilla. Los restos encontrados aparecen con una bala en el fémur y no en la rodilla como figura en el informe sobre los hechos en Las Cumbres. El político socialista francés Bracke-Desrousseaux no duda, en un artículo sobre el asunto escrito el 7 de octubre en Toulusse de que la gloria fue a consecuencia de las heridas. Una vez estén todos los datos ya se aclararán los hechos.


¿ Lo de Labajos que es ?.
no llevan uniformes ni distintivos por que no son soldados, son periodistas con o sin acreditacion.
los coches confiscados no solian hacerlo
si las van enseñando mas facil que les disparen. estas diciendo que dispararon contra gente desarmada.
iba vestida con lo que la habian dado.

todo esto no se ve antes de que los disparen

en cuanto al juicio de la intención es de risa pensar que unos revolveres, que todo el mundo llevaba como poco, fueran a atacar a nadie.

en esas fechas no me suena que hubiera internacionales por alli.
 
no llevan uniformes ni distintivos por que no son soldados, son periodistas con o sin acreditacion.
los coches confiscados no solian hacerlo
si las van enseñando mas facil que les disparen. estas diciendo que dispararon contra gente desarmada.
iba vestida con lo que la habian dado.

todo esto no se ve antes de que los disparen

en cuanto al juicio de la intención es de risa pensar que unos revolveres, que todo el mundo llevaba como poco, fueran a atacar a nadie.

en esas fechas no me suena que hubiera internacionales por alli.

Historial de la 5ª Batería del Regimiento de Artillería Pesada nº 1

"El 29 de Agosto, a las 11 horas, se acerca un coche ligero a la posición de las Cumbres, por la carretera general y procedente del campo enemigo. Ante la presencia de un avión propio que efectúa un reconocimiento, el coche se detiene y descienden de él tres individuos que se guarecen en una alcantarilla; pasado el avión, los tres individuos salen del refugio y se dirigen al coche, en cuyo momento el Capitán de la 5ª Batería, de guarnición aquel día en las Cumbres, les dá el alto, y como no obedecieran se les hace fuego de fusil, al que ellos contestan con tiros de pistola, echándose a tierra; a poco, dos de los individuos se levantan, y a pié, emprenden la huida a sus líneas, perseguidos por una guerrilla propia que sale de las Cumbres al mando del Teniente Don Juan Sánchez Ramírez. El Capitán Macías en vista de que esta guerrilla se aleja demasiado, hace tocar llamada, y el Teniente Sánchez Ramírez regresa a la posición, no sin traer hasta ella el coche ligero y al individuo que quedó en tierra, que resultó herido en una rodilla y ser mujer, de más de 50 años, y vestida de hombre ..."

- El motivo de abrir fuego es por darles el alto y no sólo no respetarlo sino responder abriendo fuego.

- Sin la acreditación de periodista o documento similar ¿ cómo van a adivinar si lo eres o no ? Tampoco llevaba el permiso del mando republicano en Montoro, requisito que era indispensable como después necesitaron otros periodistas como el fotógrafo Alfonso.

- No veo la risa por los revólveres o pistolas. No hablamos de ningún ataque sino de la posibilidad de la intención de pasar las líneas enemigas.

- Tienes razón, los Internacionales no habían llegado. De cualquier forma el origen francés seguramente aumentó la confusión.

¿ Qué pasó en Labajos ?
 
Historial de la 5ª Batería del Regimiento de Artillería Pesada nº 1

"El 29 de Agosto, a las 11 horas, se acerca un coche ligero a la posición de las Cumbres, por la carretera general y procedente del campo enemigo. Ante la presencia de un avión propio que efectúa un reconocimiento, el coche se detiene y descienden de él tres individuos que se guarecen en una alcantarilla; pasado el avión, los tres individuos salen del refugio y se dirigen al coche, en cuyo momento el Capitán de la 5ª Batería, de guarnición aquel día en las Cumbres, les dá el alto, y como no obedecieran se les hace fuego de fusil, al que ellos contestan con tiros de pistola, echándose a tierra; a poco, dos de los individuos se levantan, y a pié, emprenden la huida a sus líneas, perseguidos por una guerrilla propia que sale de las Cumbres al mando del Teniente Don Juan Sánchez Ramírez. El Capitán Macías en vista de que esta guerrilla se aleja demasiado, hace tocar llamada, y el Teniente Sánchez Ramírez regresa a la posición, no sin traer hasta ella el coche ligero y al individuo que quedó en tierra, que resultó herido en una rodilla y ser mujer, de más de 50 años, y vestida de hombre ..."

- El motivo de abrir fuego es por darles el alto y no sólo no respetarlo sino responder abriendo fuego.

- Sin la acreditación de periodista o documento similar ¿ cómo van a adivinar si lo eres o no ? Tampoco llevaba el permiso del mando republicano en Montoro, requisito que era indispensable como después necesitaron otros periodistas como el fotógrafo Alfonso.

- No veo la risa por los revólveres o pistolas. No hablamos de ningún ataque sino de la posibilidad de la intención de pasar las líneas enemigas.

- Tienes razón, los Internacionales no habían llegado. De cualquier forma el origen francés seguramente aumentó la confusión.

¿ Qué pasó en Labajos ?
son los sublevados quienes disparan primero, no lies.

y antes de pedir carnets de prensa
 
Historial de la 5ª Batería del Regimiento de Artillería Pesada nº 1

"El 29 de Agosto, a las 11 horas, se acerca un coche ligero a la posición de las Cumbres, por la carretera general y procedente del campo enemigo. Ante la presencia de un avión propio que efectúa un reconocimiento, el coche se detiene y descienden de él tres individuos que se guarecen en una alcantarilla; pasado el avión, los tres individuos salen del refugio y se dirigen al coche, en cuyo momento el Capitán de la 5ª Batería, de guarnición aquel día en las Cumbres, les dá el alto, y como no obedecieran se les hace fuego de fusil, al que ellos contestan con tiros de pistola, echándose a tierra; a poco, dos de los individuos se levantan, y a pié, emprenden la huida a sus líneas, perseguidos por una guerrilla propia que sale de las Cumbres al mando del Teniente Don Juan Sánchez Ramírez. El Capitán Macías en vista de que esta guerrilla se aleja demasiado, hace tocar llamada, y el Teniente Sánchez Ramírez regresa a la posición, no sin traer hasta ella el coche ligero y al individuo que quedó en tierra, que resultó herido en una rodilla y ser mujer, de más de 50 años, y vestida de hombre ..."

- El motivo de abrir fuego es por darles el alto y no sólo no respetarlo sino responder abriendo fuego.

- Sin la acreditación de periodista o documento similar ¿ cómo van a adivinar si lo eres o no ? Tampoco llevaba el permiso del mando republicano en Montoro, requisito que era indispensable como después necesitaron otros periodistas como el fotógrafo Alfonso.

- No veo la risa por los revólveres o pistolas. No hablamos de ningún ataque sino de la posibilidad de la intención de pasar las líneas enemigas.

- Tienes razón, los Internacionales no habían llegado. De cualquier forma el origen francés seguramente aumentó la confusión.

¿ Qué pasó en Labajos ?
una confusion entre banderas rojizainas en los primeros dias
 

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