Los bancos sólo "emiten" dinero bancario, no euros físicos. El dinero físico lo deben "comprar" al banco central, por eso imponen toda clase de restricciones. Cuando se crea un préstamo, apuntan un activo (el preśtamo) y el pasivo (el depósito bancario) simultáneamente, y posteriormente busca la financiación necesaria para cumplir los requisitos legales. Este equivalente de dinero, en principio, sólo circula por el sistema bancario (los balances de los bancos), y por tanto, no es (o debería), en su inmensa mayoría, convertido en efectivo.
Que parezca que este dinero bancario es 100% equivalente al dinero efectivo impreso por el banco central es una convención, mediada por la cobertura legal otorgada por la autoridad monetaria (ej, licencia bancaria mediante), a cambio de unas obligaciones de solvencia, el acceso al banco central y su sistema de pagos, y la posibilidad de obtener dinero físico directamente del banco central. El dinero emitido por una institución sólo es reconocido como equivalente a euros si dispone de esto, de lo contrario no valdría nada (nadie lo aceptaría).
Puede ver ejemplos de estas autorizaciones en
https://sedeelectronica.bde.es/sede/es/menu/institucionesfin/#all
Por supuesto hay una extensísima normativa legal que regula todo este negocio, a nivel nacional y europeo.