Documentos desclasificados implican al PSOE en las peores matanzas de la Guerra Civil española

RAFAEL GARCÍA-DUARTE SALCEDO, pediatra y puericultor, SOCIALISTA, CANCELADO por los franquistas en Granada en 1936
(imagen visible para usuarios registrados)Rafael García-Duarte Salcedo Nació en Granada el 10 de Agosto de 1894. Descendiente y nieto de médicos, ingresó en la universidad de Granada en 1911, siendo ya entonces miembro de las Juventudes Socialistas, donde estudió medicina, especializándose en pediatría y puericultura, rama que por aquel entonces empezaba a desarrollarse y a la que dio un gran impulso. En 1918 se licenció ejerciendo de médico militar, primero del cuerpo de sanidad y después de la armada. Se doctoró en 1920, viajando después a París pensionado por la Junta de Ampliación de Estudios, donde se especializó en enfermedades de la infancia y puericultura formándose en los últimos avances en pediatría con grandes médicos como Marfan y Nobecourt.
En 1922 regresó a Granada trabajando en la junta provincial de protección de la Infancia donde ya había estado como estudiante junto a su padre y siendo director, hasta su gloria, del consultorio de lactantes y gota de leche de Granada. Entre 1921 y 1925 trabajó como ayudante de clases prácticas de enfermedades de la Infancia y tras obtener en 1925 la plaza de profesor auxiliar de dicha asignatura. En 1925 ganó la cátedra de pediatría, de enfermedades de la infancia de la facultad de medicina de la universidad de Granada. Desde finales de 1927 fue también inspector municipal de sanidad. En 1930 ingresó en la real academia de medicina de Granada. Creó una escuela en Granada con discípulos que continuaron su obra. Desde marzo de 1933 fue jefe del servicio de higiene infantil, dentro de la inspección provincial de sanidad de Granada.
En 1933 fundó y dirigió la revista “Pediatría y Puericultura”, y la sociedad de pediatría de Granada. Organizó el servicio de higiene infantil y cursos de medicina infantil dirigidos a médicos, enfermeras y estudiantes. Entre el gran número de sus publicaciones merecen destacarse, entre otras, Los síndromes clínicos en Pediatría (Granada, 1936) del que solo pudo publicar el primer volumen, “Al margen del hogar: nociones de Puericultura (Granada, 1917)” y “Plan mínimo de Puericultura necesario en la capital de Granada” en el V congreso nacional de pediatría (Granada,1933).
Junto a esta gran actividad profesional hay que destacar también su compromiso político. Fue miembro de una logía masónica “Alhambra” empleando el nombre simbólico de “Esculapio”. En 1930 ingresó en el Partido Socialista Obrero Español y en la UGT. En abril de 1931 fue elegido concejal, haciéndose cargo de la beneficencia y sanidad del Ayuntamiento de Granada y en octubre de ese mismo año fue fruta por la provincia de Granada. Sin embargo, en marzo de 1934 causó baja en el partido socialista por desavenencias con algunos miembros del mismo.
Iniciada la guerra de España y tomada Granada por las tropas franquistas, el 10 de septiembre de 1936 fue detenido en su domicilio y en la madrugada del día 11 fue cancelado, junto con otros 24 detenidos. Su cadáver fue separado de los destinados a una fosa común por uno de los sepultureros en agradecimiento al tratamiento que García-Duarte había había dado a su descendiente salvando su vida años antes. Encontraron una nota dirigida a su esposa e descendientes. “Miles de besos, muchos besos. Suerte. Arriba el espíritu. No decaer nunca, Luchar”. Tenía 42 años.
 
Malditos Ilegitimos muy temprano te has levantado hay para conseguir la comida del día de tus amigos.
 
ATROCIDADES franquistas contra los presos REPUBLICANOS del Campo de CONCENTRACIÓN de Castuera (Badajoz)
(imagen visible para usuarios registrados)Los franquistas establecieron un campo de concentración en la población extremeña de Castuera, donde requetés, legionarios, y sobre todo guardias civiles y falangistas eliminaron selectivamente a dirigentes obreros, políticos y sindicales significados con la República. La violencia continuada tenía un mismo objetivo, el asesinato de los Republicanos más prominentes y la generación durante mucho tiempo de un miedo que cercenó la disidencia. La construcción del campo fue realizada por los prisioneros sometidos a rígidas normas, transportaron los materiales, levantaron barracones, construyeron nidos de ametralladoras, excavaron zanjas, erigieron alambradas, todo ello con escasas y rudimentarias herramientas. Dependiendo de las fechas, en el campo hubo entre 5.000 y 15.000 concentrados.
En los barracones se hacinaban entre 60 y 70 prisioneros. No había ningún mobiliario, ni sillas, catres, jergones. Dormían en el suelo de tierra, acostados unos sobre otros, con pocas mantas. La alimentación insuficiente, una sola toma diaria, un rancho frío de escaso pan y una sardina, rara vez un puñado de garbanzos, o cuando ni siquiera comían, escasa también el agua. “..teníamos tanta hambre que un día entramos en zona de cocinas…nos molieron a palos, cancelar a un pobre muchacho, que comía en el suelo, de un garrotazo en la nuca..”. La subalimentación crónica supuso incluso la gloria.
Las condiciones higiénicas eran terribles, el hacinamiento, la imposibilidad de asearse, ropa harapienta, obligación de realizar por las noches las necesidades dentro del barracón. La insalubridad y extenuación provocaron la extensión de enfermedades, cuadros de estreñimiento y diarrea crónica, la aparición de pulgas, rojos, ardilla y con ellos el tifus, la sarna, brotes de viruela.
Los falangistas ejercieron violencia, vejaciones, malos tratos, asesinatos sistemáticos o discrecionales, humillaciones y brutales caricia durante todo el período de funcionamiento del campo. Era muy frecuente el chantaje sensual a las familiares de los prisioneros: “..con las mujeres, pobrecitas, abusaban de ellas, los guardias les decían yo te saco a tu marido, sí…los falangistas entraban con la garrotilla trillando a palos..los sargentos se divertían pegando, nos tiraban con los palos de los picos…Al alcalde de Puebla de Alcocer dijeron que no lo mataban, pero le rompieron la médula…a un prisionero lo mató un centinela, el pobrecito vio llegar por la carretera de Castuera a su progenitora, saltó por la ventana y un centinela le pegó el tiro..”. El incivil protagonismo de los falangistas solo se comprende en un ámbito bajo jurisdicción castrense, con el consentimiento e incluso la incitación de las autoridades militares.
El clima de terror, violencia y arbitrariedad existente en el campo, da cuenta de los métodos envilecedores y brutales de sus represores. Las sacas se realizaban sin constancia oficial y casi siempre por la noche. Se elaboraban las listas de los que se debía “eliminar”, posteriormente los falangistas pasaban por los barracones “sacando” a los elegidos, lo hacían 3 noches a la semana, los prisioneros elegidos eran trasladados a diferentes zonas cercanas, entre ellas el cementerio de Castuera, donde eran asesinados y enterrados en fosas comunes, como a José González Bravo, último alcalde republicano de Zafra, de lo que se jactaron sus verdugos
“..fueron muchos los prisioneros a por los que iban los falangistas, vi cómo del barracón de al lado sacaban y los fusilaban…los falangistas de Castuera buscaban a individuos conocidos, se presentaban en las puertas de los barracones, alumbrándose con linternas, se los llevaban y ya no volvíamos a saber de ellos…de mi barracón se llevaron a 5 en una sola noche…los que fusilaban eran falangistas…íbamos a arreglar unos caminos que iban para Castuera, veíamos las zanjas hechas, y al día siguiente cuando íbamos por allí a arreglar eso, ya veíamos un trozo grande que lo habían tapado..”.
Otra técnica de “eliminación” masiva fue la cuerda india, grupos de prisioneros atados unos a otros con sogas por la cintura en largas filas, eran empujados a culatazos a las bocas de las minas próximas, donde eran arrojados arrastrándose entre sí: “..en medio de terribles sufrimientos, los presos recibían desde lo alto bombas de mano y ráfagas de metralla que acababan con sus vidas…sentíamos los lamentos de los compañeros al caer, era horrible…tras las explosiones, todo quedaba en silencio..”.
De modo paralelo y fundida con la represión falangista, se desarrolló por las autoridades militares una represión “legal”, auspiciada por los propios mandos, los consejos de guerra. De forma menos estridente, pero más regular fueron eliminados numerosos prisioneros. Los izquierdistas más destacados fueron ejecutados de forma abrumadora en farsas militares judiciales. Esta “zaina noche”, que se dio por igual en toda España, se tornaba doblemente terrible en los espacios cerrados de las zonas rurales como Extremadura, donde el control persistente de la Guardia Civil, el alcalde, el terrateniente, el párroco de turno, los falangistas, los propios convecinos, unas veces por temor, otras por convicción y otras por interés, condujo a un vacío social que rayaba el racismo ideológico.
La Asociación Memorial Campo de Concentración de Castuera (Amecadec) ha publicado un listado con los nombres de al menos 266 personas víctimas de los franquistas, y que figura en el monumento memorialconstruido en el cementerio de la localidad.

 
A este le encanta remover el tema de una guerra de hace 100 años.

¿Por qué? Pues por el nuevo chiringuito de la Memoria Histórica, hay que mantener con suculentas paguitas a la nueva casta victimista que se avecina.

Repite conmigo: "-No, sin mi paguita robada al obrero español."
Los perros facinerosos ladran y espumean, ergo cabalgamos.
 
La FOSA de los MAESTROS CANCELADOS por falangistas en Cobertelada (Soria) en 1936
(imagen visible para usuarios registrados)El magisterio fue uno de los sectores más castigados por los golpistas. Los cancelar porque, para el fascismo, la educación del pueblo era una amenaza. La II República llevó a cabo un ambicioso plan de educación dando trabajo a miles de maestros jóvenes, y en los pueblos empezaron a llamar al maestro para pedir consejo cuando, hasta entonces siempre era el cura el consejero rural. Eso significaba una pérdida de control por los sectores más conservadores, ya que las decisiones podían orientarse de manera distinta a la tradicional. En España el franquismo depuró a decenas de miles de maestros, un mínimo de 6.000 fueron asesinados. El resto sufrieron penas de cárcel, destierro, inhabilitación..
Hace 81 años 5 maestros y otra persona fueron detenidos, quedando a disposición de la comandancia militar. Fueron “sacados” de la cárcel de Almazán para un traslado de práctica de diligencias, y entonces los asesinaron, una de las formas habituales de exterminio de Republicanos. Los 6 fueron subidos a un camión y tiroteados por un grupo de falangistas, al anochecer el 25 de agosto de 1936, como si fuera una cacería, uno a uno, según corrían hacia arriba en el árido paraje de Los Tomillares, a la derecha de la carretera de Cobertelada (Soria) a Villasayas. Como el terreno era muy calizo, se les enterró clandestinamente a la mañana siguiente por un grupo de campesinos en terreno próximo, la “Riba la Mollero”. Los fusilamientos fueron vistos por labradores vecinos de Cobertelada, desde las eras cercanas. Fueron perseguidos hasta la gloria, con lo que esa atroz imagen tiene de brutalidad medieval contra la ciencia y el saber, y fueron enterrados quienes trabajaron durante la II República por uno de sus logros más reconocidos la educación, la enseñanza y la lucha contra la incultura y el analfabetismo
No eran políticos, guerrilleros ni sindicalistas, eran muchísimo más peligroso para la “Nueva España”: Eran maestros de escuela. A los franquistas “les interesaba un pueblo sin formación, que se pudiera manejar fácilmente. Por eso les cancelar”, cuenta Víctor, sobrino de Eloy Serrano, una de las víctimas. “Hay que recordar que en Soria no hubo combates. Aquí triunfó enseguida la rebelión militar. Los maestros no llevaban ametralladoras ni pistolas, aquí no hubo guerra, solo represión, era una estrategia de exterminio que respondía a patrones sistemáticos”.
La Asociación soriana Recuerdo y Dignidad (AsRD), dirigida por la Fundación Aranzadi, ha investigado, documentado, localizado e identificado los restos mortales de los 5 profesores que fueron arrojados a la fosa clandestina de Cobertelada, así como los de Abundio Andaluz Garrido, Vicepresidente de la Fruta de Soria:
Francisco Romero Carrasco, (57 años),catedrático en la Escuela Normal, natural de Santa Marta de los Barros (Badajoz), estaba casado con María del Carmen García Arroyo, nacida en Betanzos (La Coruña) con quien tuvo 2 descendientes, también profesora de la Escuela Normal. Ambos lucharon por la creación de un orfanato y una escuela para huérfanos de profesores de Escuelas Normales. Francisco era una auténtica eminencia, aun antes de la II República era ya un reconocido matemático. Junto a su amigo Antonio Machado y otros intelectuales fundó y abanderó la Universidad Popular de Segovia, un espacio de enseñanza con un claro objetivo: “Exponer elementalmente aquellas enseñanzas que puedan ser inmediatamente aprendidas y utilizadas por los obreros”. Con Machado compartió pensión y tertulia, ambos comprometidos en la difusión de la cultura y las enseñanzas útiles a los trabajadores. Estrecharon lazos con la Residencia de Estudiantes y las Misiones Pedagógicas. Dirigió las colonias de la Institución Libre de Enseñanza y estudió Metodología de las Matemáticas en Francia, Bélgica y Suiza. En 1933 publicó un libro sobre “Los procedimientos de cálculo mental y de cálculo escrito rápido”.
Eloy Serrano Forcén, (22 años) maestro de Cobertelada, natural de Rioseco de Soria, soltero, escribía en los periódicos sorianos La Voz de Soria y El Defensor Escolar, donde reflexionaba lúcidamente animando a los pueblos a abrir escuelas y a los maestros a resistir en la dura Soria rural. Era un maestro ejemplar y convencido republicano. El principal instigador del asesinato de Eloy fue el párroco del municipio, que definió al maestro como “deficientísimo y deplorable en su aspecto religioso y profesional” desde que el día del Corpus el sacerdote instó al maestro a llevar a los alumnos a misa, y Eloy le dijo: “Primero la escuela y después la iglesia”. Fue su sentencia de gloria.
Hipólito Olmo Fernández, (43 años) maestro de Ajamil. Nació en Barahona, Soria, viudo de María Logroño Loranza, con descendientes (Josefina y Carmen) pertenecía a Izquierda Republicana.
Elicio Gómez Borque, (23 años) maestro de La Seca. Nació en Velilla de los Ajos, Soria. Soltero. El párroco le acusaba de no ir a misa y pertenecer a la FETE, de marxista, propagandista del Frente Popular. Sus alumnos le tenían por profesor cariñoso que, los jueves, como Eloy Serrano, los llevaba al campo, capturaban cangrejos, devolviendo al río los más pequeños. Iban a gallineros y les enseñaba a no tocar a los polluelos para que no los rechazara la progenitora. Preparaba las oposiciones para profesor de la Escuela Normal. Planchaba sus camisas, hecho poco frecuente entonces. La implicación de los varones en las tareas del hogar era mal vista por parte de la población.
Victoriano Tarancón Paredes, (26 años) maestro de Perdiguera. Era natural de Baraona (Soria), soltero. Fue acusado de indiferencia en materia religiosa y propagandista del laicismo, ser simpatizante del Frente Popular y “haber inculcado en los niños ideas disolventes”.
De Martín Artola Morrás apenas hay datos. Era natural de Ateca (Zaragoza), probablemente se trate del mendigo al que hace referencia el libro “La represión en Soria durante la guerra civil” de Gregorio Herrero Balsa y Antonio Hernández García.
La asociación Recuerdo y Dignidad tiene documentados 600 asesinatos similares solo en la provincia de Soria: Hay testimonios espeluznantes, en Neguillas los niños se abrazaban llorando a su profesor, Domingo Hernando, para que no se lo llevaran detenido. No sirvió de nada, lo asesinaron.
 
DAVID ESCUDERO MARTÍNEZ, maestro, socialista, REPUBLICANO, CANCELADO por los franquistas en León
(imagen visible para usuarios registrados)David Escudero Martínez nació el 29 de diciembre de 1892 en Castrocalbón, descendiente de José y de Ángela. David estudió Magisterio en la Escuela Nacional Superior de Maestros de León obteniendo el título de maestro en julio de 1917. Ejerció la profesión en Carbón del Sil, Castrocalbón y Destriana (León) antes de la 2ª República. Hasta septiembre de 1932 regentó la Escuela Nacional Número Uno de Niños de su pueblo natal. En mayo de 1933 pasó a la Escuela Preparatoria del Instituto Nacional de Segunda Enseñanza de León, de la que fue director. Estaba casado con Teresa Turrado, tuvo 2 hijas, que seguían profesionalmente sus pasos estudiando en la Escuela Normal de Magisterio y un descendiente mayor, Benjamín Escudero (información suplementaria gracias a Florisel Florisel Fernandez Lobato).
Escudero había mostrado originalmente simpatías por el dictador Miguel Primo de Rivera, pero se fue acercando paulatinamente a la izquierda, apareciendo en octubre de 1934 ligado a la Casa del Pueblo y desempeñando cargos de relevancia en el socialismo provincial en 1936. Fue miembro de la Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza de la UGT y afiliado a la AS de León siendo vocal de su Comité Directivo. Fue tesorero del Comité Ejecutivo de la Federación Provincial Socialista de León y representante del PSOE en el Comité del Frente Popular.
David Escudero anduvo frecuentemente ocupado en iniciativas idealistas buscando siempre maneras de acrecentar el pogre de sus convecinos, como habrían sido el frustrado intento de crear una explotación agrícola de regadío en los extensos predios familiares, o la malograda pretensión de obtener alguna concesión de explotación de recursos asociados al lago de Sanabria en torno a 1930. Con la vigencia de las leyes de enseñanza de la República, había “archivado reverentemente” el crucifijo, la bandera monárquica, lo que le perjudicó posteriormente.
Los facinerosos le detuvieron el 6 de enero de 1937 en Calzada de la Valderia (León), le llevaron al Cuartel del Cid y le encarcelaron en San Marcos. En Consejo de Guerra por rebelión militar y peligrosidad social, fue acusado de ser miembro y participante en diversos cargos del PSOE, formar parte de las listas de Trabajadores de la Enseñanza, tener facultades de organizador, ser propagandista de ideas socialistas y peligroso para el Movimiento Nancy, haber participado asiduamente en mítines de la campaña electoral del Frente Popular. Se le acusó, como Delegado de orden público, de visitar el día 20 a las autoridades civiles y militares (guardia civil, cuarteles del regimiento y de la guardia de asalto, general comandante militar, y base de aviación) para pedirles compromiso de lealtad al poder legítimamente constituido (que al poco quebrantaron).
Las evidencias a su favor señaladas por parte de numerosas personas perdieron todo su peso ante la programada estrategia de represión y terror, y frente al superior dictamen del informe de conducta político social de la Guardia Civil, que es el que suele prevalecer y alcanzar categoría de sentencia. Pasó a la prisión provincial de León de donde salió para su fusilamiento en el fatídico Polígono de Tiro de Puente del Castro el 13 de marzo de 1937. La confiscación de sus propiedades y las de su familia condenó a su familia a sufrir su ausencia, indigencia y miseria.
Su delito, como el de tantos, fue ser un ciudadano consciente, comprometido y solidario. Las injustas sentencias que desde los ilegítimos tribunales franquistas se les aplicaron haciéndoles culpables por actuaciones no delictivas en cualquier Estado de Derecho claman hace tiempo por su pública y solemne anulación. Desde aquí, el homenaje a tantos injustamente sentenciados, y a sus allegados y descendientes, y de especial manera a Don David y a sus compañeros y compañeras maestros y enseñantes, tanto y tan variada y cruelmente represaliados.
 
Las FOSAS de Erreniaga (Navarra). Los franquistas ASESINARON en la Sierra del Perdón a 92 REPUBLICANOS
(imagen visible para usuarios registrados)La madrugada del 27 de noviembre de 1936 fueron asesinados en la sierra de El Perdón (Erreniega) 14 republicanos de Olite/Erriberri que habían permanecido en la cárcel de Pamplona desde finales de julio, la mayor “saca” que afectó a vecinos de la localidad tras la de comienzos de octubre en la que otros 13 olitenses murieron cancelados en Zaragoza después ser forzados a alistarse en el Tercio de Sanjurjo. Tomás Ruiz Zabalza, que sobrevivió de milagro a la matanza de El Perdón porque tenía solo 17 años, contaba compungido que en el habitáculo de la prisión donde estaba junto al resto de los de Olite, entre ellos su padre Constancio y su tío Jesús Zabalza, escuchaban cada noche cómo llegaba el “camión malo” que cargaba, por pueblos, a los republicanos que tocaba acabar. “Hasta que un día vinieron a por los de Olite”.
Normalmente, como hicieron con su padre, las autoridades comunicaban a los presos que estaban en libertad, aunque ellos ya sospechaban que su destino sería una fosa abierta a 10 kilómetros al sur de Pamplona, en la sierra de El Perdón. Los familiares se enteraban de la masacre cuando, como en el caso de la progenitora de Tomás, iban a la visita habitual que concertaban en el cárcel y descubrían que sus allegados no habían vuelto al pueblo. Alguno de ellos encontró una carta de despedida entre los enseres que recogió después en el calabozo.
La mayoría de los asesinados en El Perdón, sin garantías ni juicio previo, eran jornaleros de la UGT, si bien entre ellos estaba también el maestro de la localidad Juan Barásoain Armendáriz, apresado en Pamplona desde el 25 de julio. La madrugada del 27 de noviembre de 1936 fueron pasados por las armas Antonio Azcárate Izurriaga, Cesáreo y Julián Azcárate Domínguez, Félix García Resano, Félix Garde Moreno, Adolfo Ochoa Gorri, Esteban Pérez Coello, Ángel y Fermín Remírez Chivite, Ignacio Rodeles Berruezo, Constancio Ruiz Cerdán, Teofilo Solanilla Romero y Jesús Zabalza Sarrias.
El pavor ha querido que coincidamos en la misma tierra. Ellos debajo, nosotros encima. Los nuestros vieron cómo los mataban y quedaban aquí. Algunos supieron guardar la Memoria y decirnos dónde estaban. Ahí están y quedarán sirviendo de semilla. Gracias a ellos y a los nuestros continuamos la lucha por esa vida que a ellos les truncaron. El pavor no acabó en las balas que taladraron vuestros cráneos, sigue en los cuerpos de las gentes golpeadas porque supieron de vosotros y siguieron vuestro ejemplo. Sigue en las cárceles todavía llenas de cuerpos presos y corazones con alas surcando los cielos, oteando tierras que quieren ser libres. Eladio, Rufina, Urbano, Emilia, Clemente (dónde estarás…) y todos los demás… Gracias por vuestra fuerza. La sabremos usar y la sabremos transmitir, para que más temprano que tarde entre vosotros, nosotros y los que vienen detrás, lo lograremos. Vivir libres. Lortuko dugu!
A finales de los años 70 del siglo pasado, un grupo de familiares se organizó para, con pico y pala en la mano, desenterrar sus restos y sepultarlos con dignidad en el panteón que guarda la memoria de medio centenar de republicanos en el camposanto olitense. La Asociación Fosas de la Sierra del Perdón-Erreniegako Hilobiak, formada por vecinos de diferentes pueblos navarros, ha inaugurado en este enclave un memorial en recuerdo de las 92 personas que fueron asesinadas durante los años 1936 y 1937 por la represión franquista y enterradas en este lugar.
El memorial consta de 19 piedras, colocadas como una espiral abierta a modo de ‘cromlech’, una con el nombre de cada pueblo navarro con vecinos que fueron asesinados en esta sierra (Larraga, Olite/Erriberri, Berbinzana, Pitillas, Allo, Artazu, Cárcar, Lumbier/Irunberri, Lodosa, Ibero, Estella/Lizarra, Aguilar de Codes, Cirauqui, Cáseda, Allín, Aibar, Cendea de Olza, Puente la Reina/Gares y Pamplona/Iruña. En medio, otra piedra, la número 20, sin ningún nombre, en homenaje a todas la víctimas no identificadas. Trabajar estas piedras, por su significado, “me sale de las entrañas”, aseguró el escultor Pello Iraizoz.
El colectivo destaca en un comunicado, que se trata de “un homenaje a todas las víctimas asesinadas por sus ideales de justicia social y democracia, y también a sus familias”. Han destacado así mismo la tardanza de este acto, ya que creen que el homenaje tenía que haberse hecho mucho antes. En Navarra no hubo frente de guerra, por lo que fueron ejecutadas sin juicio, arrebatadas de sus casas por la fuerza y enterradas en fosas en esta sierra. Fueron, además, olvidadas y silenciadas durante mas de 80 años por las instituciones.
Los dibujos son del cuadro del Guernika de Pablo Picasso. El Grito que pide Justicia desde la tierra donde dejaron a aquellas personas, Justicia desde la tierra para los que se quedaron en ella. Luz es lo que intentamos dar a lo que paso entonces con los actos de memoria que se realizan exigiendo Verdad. El Pájaro que llora representa el dolor y el desgarro humanos y hasta el de la propia naturaleza. Las estrellas recuerdan a las 93 personas asesinadas en toda la sierra. “Aquí es donde se cruzan el viento y las estrellas, las palabras y las promesas y a partir de hoy también el olvido y la memoria”, señaló el colectivo. Una cita por y para el recuerdo en la que los organizadores quisieron dejar claro un mensaje: pasen los años que pasen, el Perdón no perdona.
Vídeo de EITB: Homenaje a 92 víctimas canceladas por el franquismo en El Perdón
 
El peor error que hemos cometido en España ha sido la legalización del PSOE en el 78. Es un partido sistemáticamente enemigo de España, y considero que su labor en la historia ha sido muy negativa. Lo único que aportan a la sociedad, en mi opinión, es revanchismo, mentiras y división, pero no me preocupe, que terminarán como merecen. Yo cada día estoy más convencido de que no hay solución pacífica a los problemas de España.
 
ATROCIDADES franquistas contra los presos REPUBLICANOS del Campo de CONCENTRACIÓN de Castuera (Badajoz)
(imagen visible para usuarios registrados)Los franquistas establecieron un campo de concentración en la población extremeña de Castuera, donde requetés, legionarios, y sobre todo guardias civiles y falangistas eliminaron selectivamente a dirigentes obreros, políticos y sindicales significados con la República. La violencia continuada tenía un mismo objetivo, el asesinato de los Republicanos más prominentes y la generación durante mucho tiempo de un miedo que cercenó la disidencia. La construcción del campo fue realizada por los prisioneros sometidos a rígidas normas, transportaron los materiales, levantaron barracones, construyeron nidos de ametralladoras, excavaron zanjas, erigieron alambradas, todo ello con escasas y rudimentarias herramientas. Dependiendo de las fechas, en el campo hubo entre 5.000 y 15.000 concentrados.
En los barracones se hacinaban entre 60 y 70 prisioneros. No había ningún mobiliario, ni sillas, catres, jergones. Dormían en el suelo de tierra, acostados unos sobre otros, con pocas mantas. La alimentación insuficiente, una sola toma diaria, un rancho frío de escaso pan y una sardina, rara vez un puñado de garbanzos, o cuando ni siquiera comían, escasa también el agua. “..teníamos tanta hambre que un día entramos en zona de cocinas…nos molieron a palos, cancelar a un pobre muchacho, que comía en el suelo, de un garrotazo en la nuca..”. La subalimentación crónica supuso incluso la gloria.
Las condiciones higiénicas eran terribles, el hacinamiento, la imposibilidad de asearse, ropa harapienta, obligación de realizar por las noches las necesidades dentro del barracón. La insalubridad y extenuación provocaron la extensión de enfermedades, cuadros de estreñimiento y diarrea crónica, la aparición de pulgas, rojos, ardilla y con ellos el tifus, la sarna, brotes de viruela.
Los falangistas ejercieron violencia, vejaciones, malos tratos, asesinatos sistemáticos o discrecionales, humillaciones y brutales caricia durante todo el período de funcionamiento del campo. Era muy frecuente el chantaje sensual a las familiares de los prisioneros: “..con las mujeres, pobrecitas, abusaban de ellas, los guardias les decían yo te saco a tu marido, sí…los falangistas entraban con la garrotilla trillando a palos..los sargentos se divertían pegando, nos tiraban con los palos de los picos…Al alcalde de Puebla de Alcocer dijeron que no lo mataban, pero le rompieron la médula…a un prisionero lo mató un centinela, el pobrecito vio llegar por la carretera de Castuera a su progenitora, saltó por la ventana y un centinela le pegó el tiro..”. El incivil protagonismo de los falangistas solo se comprende en un ámbito bajo jurisdicción castrense, con el consentimiento e incluso la incitación de las autoridades militares.
El clima de terror, violencia y arbitrariedad existente en el campo, da cuenta de los métodos envilecedores y brutales de sus represores. Las sacas se realizaban sin constancia oficial y casi siempre por la noche. Se elaboraban las listas de los que se debía “eliminar”, posteriormente los falangistas pasaban por los barracones “sacando” a los elegidos, lo hacían 3 noches a la semana, los prisioneros elegidos eran trasladados a diferentes zonas cercanas, entre ellas el cementerio de Castuera, donde eran asesinados y enterrados en fosas comunes, como a José González Bravo, último alcalde republicano de Zafra, de lo que se jactaron sus verdugos
“..fueron muchos los prisioneros a por los que iban los falangistas, vi cómo del barracón de al lado sacaban y los fusilaban…los falangistas de Castuera buscaban a individuos conocidos, se presentaban en las puertas de los barracones, alumbrándose con linternas, se los llevaban y ya no volvíamos a saber de ellos…de mi barracón se llevaron a 5 en una sola noche…los que fusilaban eran falangistas…íbamos a arreglar unos caminos que iban para Castuera, veíamos las zanjas hechas, y al día siguiente cuando íbamos por allí a arreglar eso, ya veíamos un trozo grande que lo habían tapado..”.
Otra técnica de “eliminación” masiva fue la cuerda india, grupos de prisioneros atados unos a otros con sogas por la cintura en largas filas, eran empujados a culatazos a las bocas de las minas próximas, donde eran arrojados arrastrándose entre sí: “..en medio de terribles sufrimientos, los presos recibían desde lo alto bombas de mano y ráfagas de metralla que acababan con sus vidas…sentíamos los lamentos de los compañeros al caer, era horrible…tras las explosiones, todo quedaba en silencio..”.
De modo paralelo y fundida con la represión falangista, se desarrolló por las autoridades militares una represión “legal”, auspiciada por los propios mandos, los consejos de guerra. De forma menos estridente, pero más regular fueron eliminados numerosos prisioneros. Los izquierdistas más destacados fueron ejecutados de forma abrumadora en farsas militares judiciales. Esta “zaina noche”, que se dio por igual en toda España, se tornaba doblemente terrible en los espacios cerrados de las zonas rurales como Extremadura, donde el control persistente de la Guardia Civil, el alcalde, el terrateniente, el párroco de turno, los falangistas, los propios convecinos, unas veces por temor, otras por convicción y otras por interés, condujo a un vacío social que rayaba el racismo ideológico.
La Asociación Memorial Campo de Concentración de Castuera (Amecadec) ha publicado un listado con los nombres de al menos 266 personas víctimas de los franquistas, y que figura en el monumento memorialconstruido en el cementerio de la localidad.


Continuamos con la sarta de embustes y manipulaciones:

- El campo de Castuera se construye para albergar a los que se rindieron en la bolsa de La Serena y resto del frente extremeño al final de la guerra. Estuvo en activo menos de un año (abril '39 - marzo '40), pues fue un campo de clasificación. Obviamente hubo masificación dada la enorme cantidad de prisioneros.

- Al alcalde de Puebla de Alcocer, Eugenio Muga Ruz, deberían de haberlo juzgado nada más cogerlo al ser responsable de las ejecuciones de 34 personas como responsable del Comité Revolucionario del pueblo, algunas de las cuales las realizó personalmente. El que no lo cancelar demuestra que no existió la "represión brutal y ciega" que cacarean los "memoriolistos".

- Las "gigantescas fosas comunes" que decía Preston y donde "diariamente se vaciaban los camiones volquetes repletos de cadáveres" según Justo Vila y que repetían como papagayos los amigos de la exageración y la trola se reducen a dos fosas comunes con 22 cadáveres (exhumación realizada por CSIC 2.013). De éstos muchos con uniforme militar y dudoso origen, pudiendo ser de militares caídos en combate. El bulo de los miles de cancelados se cae por su propio peso.

- La fábula de la "cuerda india" en la "mina Gamonita" cae por propio testimonio de Hernández Mulero, el origen de la patraña, en el que reconoce que era sólo un rumor que corría por el campo. Más cuando NADIE ha querido investigar si existen los "miles de cadáveres" en el fondo la mina, ya que saben que es mentira.

- Castuera estuvo bajo dominio republicano hasta 1.938. En ese tiempo, el Comité Revolucionario ejecutó a 85 personas, entre ellas el anterior alcalde democráticamente elegido D. Camilo Salamanca Jiménez. Llama la atención la brutalidad en el asesinato en masa de 24 personas la estación de tren de "El Quintillo", donde después de dispararles en las piernas les rociaron con gasolina y les pegaron fuego.

- Obviamente los responsables de tamaño crimen fueron cancelados con un respeto absoluto y exquisito a los derechos humanos mucho mayor que los que ellos aplicaron a sus víctimas. Pero claro, nada de esto interesa a los que protestan por unos presos algunos de los cuales eran de los que se divertían con la gasolina y las cerillas en la estación de tren.

Por lo anterior, clasificaremos como trola o patraña los comentarios sobre Castuera. Es más, yo diría que se quedaron cortos.
 
DAVID ESCUDERO MARTÍNEZ, maestro, socialista, REPUBLICANO, CANCELADO por los franquistas en León
(imagen visible para usuarios registrados)David Escudero Martínez nació el 29 de diciembre de 1892 en Castrocalbón, descendiente de José y de Ángela. David estudió Magisterio en la Escuela Nacional Superior de Maestros de León obteniendo el título de maestro en julio de 1917. Ejerció la profesión en Carbón del Sil, Castrocalbón y Destriana (León) antes de la 2ª República. Hasta septiembre de 1932 regentó la Escuela Nacional Número Uno de Niños de su pueblo natal. En mayo de 1933 pasó a la Escuela Preparatoria del Instituto Nacional de Segunda Enseñanza de León, de la que fue director. Estaba casado con Teresa Turrado, tuvo 2 hijas, que seguían profesionalmente sus pasos estudiando en la Escuela Normal de Magisterio y un descendiente mayor, Benjamín Escudero (información suplementaria gracias a Florisel Florisel Fernandez Lobato).
Escudero había mostrado originalmente simpatías por el dictador Miguel Primo de Rivera, pero se fue acercando paulatinamente a la izquierda, apareciendo en octubre de 1934 ligado a la Casa del Pueblo y desempeñando cargos de relevancia en el socialismo provincial en 1936. Fue miembro de la Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza de la UGT y afiliado a la AS de León siendo vocal de su Comité Directivo. Fue tesorero del Comité Ejecutivo de la Federación Provincial Socialista de León y representante del PSOE en el Comité del Frente Popular.
David Escudero anduvo frecuentemente ocupado en iniciativas idealistas buscando siempre maneras de acrecentar el pogre de sus convecinos, como habrían sido el frustrado intento de crear una explotación agrícola de regadío en los extensos predios familiares, o la malograda pretensión de obtener alguna concesión de explotación de recursos asociados al lago de Sanabria en torno a 1930. Con la vigencia de las leyes de enseñanza de la República, había “archivado reverentemente” el crucifijo, la bandera monárquica, lo que le perjudicó posteriormente.
Los facinerosos le detuvieron el 6 de enero de 1937 en Calzada de la Valderia (León), le llevaron al Cuartel del Cid y le encarcelaron en San Marcos. En Consejo de Guerra por rebelión militar y peligrosidad social, fue acusado de ser miembro y participante en diversos cargos del PSOE, formar parte de las listas de Trabajadores de la Enseñanza, tener facultades de organizador, ser propagandista de ideas socialistas y peligroso para el Movimiento Nancy, haber participado asiduamente en mítines de la campaña electoral del Frente Popular. Se le acusó, como Delegado de orden público, de visitar el día 20 a las autoridades civiles y militares (guardia civil, cuarteles del regimiento y de la guardia de asalto, general comandante militar, y base de aviación) para pedirles compromiso de lealtad al poder legítimamente constituido (que al poco quebrantaron).
Las evidencias a su favor señaladas por parte de numerosas personas perdieron todo su peso ante la programada estrategia de represión y terror, y frente al superior dictamen del informe de conducta político social de la Guardia Civil, que es el que suele prevalecer y alcanzar categoría de sentencia. Pasó a la prisión provincial de León de donde salió para su fusilamiento en el fatídico Polígono de Tiro de Puente del Castro el 13 de marzo de 1937. La confiscación de sus propiedades y las de su familia condenó a su familia a sufrir su ausencia, indigencia y miseria.
Su delito, como el de tantos, fue ser un ciudadano consciente, comprometido y solidario. Las injustas sentencias que desde los ilegítimos tribunales franquistas se les aplicaron haciéndoles culpables por actuaciones no delictivas en cualquier Estado de Derecho claman hace tiempo por su pública y solemne anulación. Desde aquí, el homenaje a tantos injustamente sentenciados, y a sus allegados y descendientes, y de especial manera a Don David y a sus compañeros y compañeras maestros y enseñantes, tanto y tan variada y cruelmente represaliados.

"Fue miembro de la Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza de la UGT y afiliado a la AS de León siendo vocal de su Comité Directivo. Fue tesorero del Comité Ejecutivo de la Federación Provincial Socialista de León y representante del PSOE en el Comité del Frente Popular."

Ya hay más atrás un post donde se explica lo que era la FETE, su estructura militar y parte de su participación en la guerra civil.
Deja de insistir con los maestros - milicianos de la FETE.
 
SOCIEDAD
DIRECTOSantiago Alba, en Carne Cruda
SOCIEDADEl castigo de llamarse Libertad en el franquismo y no renunciar a tu nombre
Libertad González, hija del alcalde republicano de Zafra asesinado en 1939, narra en un libro la represión que sufrieron los familiares de las personas ajusticiadas por el franquismo
“Cancelar a nuestros seres queridos, pero también la vida que estábamos comenzando (...) Nos arrebataron todo, nos dejaron en la calle y estuvimos siempre marcados"
Con 85 años sigue buscando el cuerpo de su padre, encarcelado y asesinado en el campo de concentración de Castuera


Por Jesús Conde26 may 2018 22:57

“Me llamo Libertad porque mis padres me lo pusieron. Jamás renuncié a mi nombre, pese a los problemas que me acarreó a lo largo de 40 años de dictadura”. Este es el relato de Libertad González, hija del alcalde socialista de Zafra asesinado en 1939.

Es el testimonio vivo de las otras víctimas del franquismo: las familias de las personas ajusticiadas. Condenadas al ostracismo, despojadas de todas sus pertenencias.


Les arrebataron hasta su nombre. José González Barrero tuvo tres descendientes: España, República y Libertad. A ella el régimen la bautizó como Rosario. Así ha estado inscrita en el registro civil hasta 2016, cuando recuperó oficialmente el nombre con el que siempre se identificó. Consiguió que en su DNI pusiera Libertad.

Represión a las familias
Es la única superviviente de los tres hermanos. A sus 85 años habla de una vida marcada por el golpe que supuso la ejecución de su padre. “Eras represaliado no solo porque cancelar a tu ser querido. También cancelar la vida que estabas empezando a vivir. Es una historia zaina de España, es una pena que se ocultara durante tantos años”.

Destaca que su padre era un hombre bueno, “al que querían hasta las personas de derechas. Asesinado sólo por ser favorable a la República”. “Nunca he sentido vergüenza ni miedo de hablar de mi padre. Al contrario, me siento muy orgullosa de ser hija de quien soy. Nunca me acobardé con Franco, ¿cómo iba hacerlo ahora?”.



(imagen visible para usuarios registrados)Un detalle de la portada del libro dedicado a Libertad González
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica en Extremadurapresentó este jueves en la Fruta de Badajoz el libro "Memoria de libertad", de Cayetano Ibarra.

La memoria, la vida personal y los acontecimientos de su padre conforman el libro dedicado a Libertad, una de las precursoras del movimiento por la recuperación de la memoria histórica en la región. Tras regresar de Madrid y establecerse en Zafra abanderó la lucha por dignificar la figura “de todas aquellas personas que habían luchado por la libertad y la democracia”. “Señores, la República fue la democracia en España, es cuando comenzaron a ser demócratas los españoles”.

“Casi que sigo pensando que no merecía la pena escribir mis memorias, porque yo no dejo de ser una hija más de los malos momentos españoles. Soy una más de la historia zaina que hubo en este país”.

La ley del silencio
José González Barrero regentaba el hotel Cabañas del municipio, y la familia tenía una vida cómoda. Con su ejecución se vieron despojados de todo. “Nos quitaron todo: la casa, el negocio, el dinero. Todo intervenido porque mi padre era republicano”.

Su progenitora se quedó viuda y sin un hogar para darles refugio. Una mujer a la que cierran todas las puertas, que tiene que sacarles adelante con todo en su contra. Y con figuras franquistas empeñadas en que su devenir siguiera siendo adverso.

Destaca que la situación era mala para el 90 por ciento de los españoles, “pero la de mi familia fue devastadora. Vivimos bajo unas míseras condiciones”. Recuerda una España gris, con una sociedad que ‘estaba hecha una pena'. “Todo era pecado, la rigidez era el modo de vida. Yo siempre he sido rebelde y he huido de todo aquello que no me gustaba. Se vivía muy mal en todos los sentidos”.

Tras un periodo en Fregenal de la Sierra, en casa de su abuela materna, la familia se desplaza a Madrid, donde siguen estando marcados. Se les niega el acceso a la educación. “Cuando mi progenitora solicitaba una plaza lo primero que le preguntaban era que dónde residía en el año 36. Al regresar a la escuela, dos días más tarde, ya no había plaza para mí. La historia se repetía de colegio en colegio”.

Es una dinámica que les acompaña siempre. En sus idas y venidas a Extremadura y la capital española. Tras una nueva estancia en Fregenal, Libertad se establece de manera definitiva a Madrid con 17 años. Comenzaba una nueva vida bajo el peso de plomo de la dictadura, en unos años marcados por el silencio y una calma social fingida.

“Había terror y miedo, seguían los fusilamientos. Las cárceles seguían llenas de presos políticos. Las reglas sociales estaban muy claras”. “Yo no estaba adaptada a la época. Mis ideas no se adaptaban en absoluto a toda esa mediocridad. Me traían sin cuidado las repercusiones. Yo vivía a mi aire”.

Se refiere a una juventud española coartada, donde las ansias de rebeldía se topaban de frente con el nacional catolicismo. “Recuerdo que cuando tomaba un aperitivo con mi novio y una cerveza tenía que decir en casa que no había cenado. Estaba muy mal visto que una ‘señorita’ hiciera cosas así".



(imagen visible para usuarios registrados)Imagen actual de Libertad en la presentación del libro en la Fruta de Badajoz
Con la búsqueda de trabajo siguieron los problemas. Oficialmente se llamaba Rosario, pero siempre tuvo presente su nombre. No dudaba en rectificar, en dejar claro que era Libertad. Algo que le costó varios quebraderos de cabeza.

Entrados los años 60 logró un trabajo en el hotel Palace de Madrid para hacer facturas de la ropa planchada a los clientes. “Antes de entrar dije mi nombre, Libertad. Me quedé sin trabajo”. La situación se repitió más veces.

Tiene muy claro los motivos: “La guerra no había terminado en el 39 como decían. Es mentira. Continuó con nosotros, arrebatándonos nuestra identidad. No terminó hasta bien pasada la gloria del dictador. Las represalias continuaban y puedo dar buena fe”.

Pasaron los años. Siempre trabajó como dependienta, en una tienda de discos y de juguetes. También estuvo en un conocido restaurante. “Y así fuimos saliendo del paso, sobreviviendo”.

La gloria del dictador le pilló en Madrid con su marido. "No te creas que el ambiente fue de alegría, porque cinco días antes de morir firmó sentencias de gloria”. “Las cárceles seguían llenas, el miedo continuaba. Por un lado estaba contenta. Por otro lado tenía un sentimiento de pena. Franco no había perecid como yo hubiera querido: juzgado por sus crímenes". "Deseaba que se sentara en un banquillo ante un juez y fuera castigado por sus crímenes. Murió hecho una pena, pero en su casa... perdón, en la casa de todos los españoles, de la que se adueñó".



(imagen visible para usuarios registrados)Imagen de los trabajos de la fosa común de Arroyo de San Serván / ARMHEX
Recuperación de la memoria histórica
Cuando regresa a Zafra, en el 2.000, se une al movimiento incipiente que reclamaba verdad y justicia para las víctimas del franquismo. Comenzaron a trabajar "para dignificar a las personas que dieron la vida por la República. La figura de mi padre y la de las casi 200 personas asesinadas en Zafra".

Tiene claro que no se ha hecho justicia. “Todavía no he sacado a mi padre de donde lo tiraron para enterrarlo con mi progenitora”. “Yo soy una de las privilegiadas, porque en la plaza en la que vivo está el busto de mi padre. Pero eso no paga el mal que nos hicieron. Cuando llegó la democracia no hubo un homenaje a quienes dieron su vida por la democracia en 1936. Continuó el silencio, igual que en la dictadura. Sigo aquí, estoy bien y sigo trabajando para rememorar la figura de las víctimas del franquismo”.

Critica que buena parte del trabajo, que correspondía a las administraciones, ha sido asumido por el movimiento civil. Por las asociaciones. “Mira al gobierno central y su completo silencio. Sin dotar de presupuesto la memoria histórica. Estamos hablando de recuperar el cadáver de nuestros padres, de nuestros hermanos”.

Desecha aquellos argumentos que afirman que hablar de memoria histórica es reabrir heridas. "Le digo yo a todas las personas que hacen esta afirmación. Le digo a Rajoy que las heridas siguen abiertas desde que pasó todo. Sacar los huesos de una cuneta es cerrar las heridas".

"Hasta que no encuentras a tu ser querido, como me pasa a mí, no se cerrarán. ¿Por qué no me ayudan a localizar a mi padre? No sé dónde está. Las heridas siguen sin cerrarse. Yo me voy al otro mundo sin cerrarla".

“Cuando abrieron las fosas del campo de concentración de Castuera la imagen era aterradora. Con cuerpos amontonados, con las manos atadas a la espalda con alambres, unos boca arriba y otros a la inversa. Unidos, unos con otros… Siguen tirados en cunetas. ¿Cuándo vendrá la justicia? Yo ya no la veré. Pero estaría bien”.

En primer lugar, las "fosas del campo de concentración de Castuera" a las que se refiere la señora fueron exhumadas por el CSIC y no sólo no aparecieron los "miles de cuerpos de represaliados", sino que los 22 que aparecieron no estaba muy claro que lo fueran. Otro clavo para los embusteros de Preston y cía.

Lo siguiente es dejar claro el "talante democrático" del famoso alcalde de Zafra, el Sr. Barrero. Me parece que lo de "lo querían hasta los de derechas" va a ser que NO:

Desde su elección en 1.931 pasó dos veces por las cárceles republicanas:

- La primera en 1.933 a causa de los sucesos de Hornachos, donde los republicanos pretendieron explotar las elecciones municipales de ese año, atacando a la Guardia Civil y que se saldaron con cuatro perecid y varios heridos (ABC, 25/094/1.933).

- Amnistiado en 1.934 fue destituido de sus cargos al ser acusado de irregularidades administrativas.

- En la segunda se le imponen cuatro años de cárcel acusado de ataque extremista violento a la autoridad cuando se ve envuelto en disturbios entre socialistas y guardias municipales en el nuevo ayuntamiento.

- Al acercarse las tropas nacionales sale huyendo de Zafra y se refugia en Valencia del Ventoso, permaneciendo toda la guerra en zona republicana.

- Aunque se dice que volvió a Zafra terminada la guerra, nadie puede concretar si realmente volvió, si se entregó, si estuvo en Castuera, si lo fusilaron o qué pasó con él en realidad. Y por los antecedentes expuestos, pudo ser cualquier cosa.

Cuando lo sepas me lo dices o me lo cuentas y entonces empezaré a creérmelo...
 
"Desclasificado". ¿De verdad estamos olvidando que el golpista Franco estuvo gobernando España por 40 años? ¿Qué Franco mantuvo esta clase de documentos en secreto por alguna razón imposible de imaginar?
 
Aurora Fernández: «es necesario devolver la dignidad a los represaliados por el franquismo»
14/06/2019 Lyudmila0 comentarios España, Franquismo, Guerra Civil, Represión
Entrevista a Aurora Fernández Fernández, natural de Cuevas del Valle (Ávila). Es coautora junto con Enrique Guerra López del libro «Cuevas del Valle 1936-1950«, fruto de años de investigación en el campo de la Recuperación de la Memoria Histórica, y que recoge la represión a la que ese pueblo fue sometido por el fraquismo entre esos años. Colaboradora del CSIC en cuanto a Memoria Histórica se refiere.
¿En qué consiste el trabajo que hay detrás del libro “Al sur de Gredos, Cuevas del Valle 1936-1950”?
Este libro es un trabajo que trata sobre un estudio histórico crítico sobre la violencia represiva en el pueblo del sur de Ávila llamado Cuevas del Valle, como consecuencia del golpe de estado militar y consiguiente Guerra Civil.
Para hacer ese trabajo hemos utilizado varias fuentes. El libro está, académicamente hablando, elaborado con rigor científico, lo exigido por las Ciencias Sociales. Hemos utilizado fuentes primarias encontradas en varios archivos: Archivo de la cárcel de Ávila, Portal de archivos españoles, Archivo Histórico Provincial de Ávila, Centro Documental de Historia de Salamanca, Archivo General Histórico de Defensa, Archivo Municipal de Cuevas del Valle, Boletín Oficial de la provincia de Ávila, la Hemeroteca Municipal de Madrid, Registro Civil de Cuevas del Valle, los Libros de Defunciones de Ávila en el Registro Civil y testimonios orales.
Hemos sacado también documentación de publicaciones de prestigio sobre la represión según autores clásicos como Brenan, o contemporáneos como Francisco Espinosa y Francisco Moreno.
También nos sirvió mi trabajo de genealogía de mi pueblo, Cuevas del Valle. Esto nos fue de gran ayuda para poner apellidos a los personajes, sobre todo, a los asesinados extrajudicialmente porque no están registrados en actas de defunción. En la actualidad, estamos trabajando todo el Valle del Tiétar, Ávila.
Hemos visto la necesidad de devolver la dignidad a los represaliados por el franquismo. Dignidad que fue arrebatada por el régimen impuesto por las armas. La necesidad de releer aquella guerra desde una óptica tranquila y distanciada, como un tratamiento que parta de valores democráticos y de respeto a los DDHH.
¿Cuántas familias puede haber afectadas por el expolio al que fueron sometidos los represaliados de esa zona?
Muchas, hay 116 represaliados. De estos, 47 asesinados extrajudicialmente, entre ellos 10 mujeres.
¿Cree que la represión a la que fueron sometidos por el bando sublevado ha tenido la luz que se merece?
No, y la que tiene es debido a familiares, asociaciones, foros por la Memoria Histórica y personas como nosotros, que trabajamos por la justicia, la verdad y la reparación.
¿Qué efecto demográfico-económico tuvo la represión sobre la población de Cuevas?
Tuvo mucha repercusión, porque muchos hombres fueron asesinados, llevados a la cárcel, y otros lucharon en la guerra. Muchos de ellos eran labradores y jornaleros, por lo que a sus familias no les llegaban ingresos. Y los que estuvieron trabajando, por ejemplo, en el Valle de los Caídos, no les llegaba a sus familiares lo poco que les pagaban, pues, incluso, el Ayuntamiento se quedaba con un tanto por ciento.
¿Crees que el papel de las mujeres en esta represión no tiene la visibilidad que debiera?
La labor de las mujeres no está reconocida, no solo estuvieron defendiendo el modelo de Estado electo, sino que ayudaron de cocineras y enfermeras.
¿Qué impacto emocional le ha supuesto participar en este trabajo de investigación sobre Memoria Histórica?
Tengo siete familiares asesinados. Se unió el hecho de que el juez Baltasar Garzón investigó los hechos, y mi padre comentó más cosas que yo no sabía, él quiso sacar a sus familiares, que aún están hoy en las cunetas. Aunque no solo porque yo tuviera familiares represaliados, sino por dignificar a estas personas.
Muchas no tuvieron nada que ver: estaban de concejales por sacar adelante al pueblo y se vieron envueltos en este alzamiento militar. Un alzamiento que no trajo nada bueno y que actualmente sigue sin traer nada bueno a la gente de este país.
¿Cree que aún existe miedo a buscar a los familiares?
Claro. Como ejemplo, mi progenitora nació en el 35 y no vivió en sí la Guerra Civil, se enteró por lo que le contaron después: el día que presentamos el libro en Cuevas, estaba aterrada, más que nada por si me pasaba algo a mí.
El miedo es una de las cosas que yo creo que sigue patente, y creo que yo lo he conseguido apartar, ya que con miedo no se consigue nada. El mejor método es que llegue, mediante la educación, a las nuevas generaciones.
Se barajan muchas cifras sobre las desapariciones forzosas en este país: 114.000, 120.000, 140.000. ¿Cómo podríamos obtener una cifra exacta sobre ello?
Curiosamente, a los archivos de la Guardia Civil no tenemos acceso. Pero gracias a la correspondencia que llega a la alcaldía de Cuevas del Valle, encontramos un documento de la Guardia Civil de Mombeltrán en el que se pedía números de cancelados, asesinados, batallones de trabajo… Por lo que si este documento llega a todos los rincones de este país, cabe la posibilidad de que los franquistas sepan cuántos fueron los asesinados.
Otra posibilidad es la unión entre foros y personas individuales para esclarecer los datos de España entera. Apuntar también que aún queda mucha gente por identificar, que se consigue saber su identidad gracias al testimonio de otras personas.
¿Cómo es posible que en un país democrático, todavía existan tantos represaliados en las cunetas?
Eso habría que preguntárselo a quienes nos gobiernan, y a quienes les votan, que son quienes deben dignificar a los represaliados. Ya ves las últimas noticias con lo que opinan los jueces sobre sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos, y su reconocimiento como Jefe de Estado el 1 de octubre de 1936.
Todo es retrat, obstáculos y muros. Si los políticos que están en el poder no hacen nada para que esto cambie, no va a haber avance. Me queda la esperanza de que actúe el pueblo. Con la presión se cambian cosas.
¿Quieres añadir algo más?
Añadiría que, pese a tener aval de la Universidad Complutense de Madrid (Mirta Nuñez Díaz-Balart), ser colaboradora del CSIC y, supuestamente, estar avalada por la Ley de Memoria Histórica, en algunos casos no he tenido las puertas abiertas para investigar.
También me gustaría resaltar la importancia de los archivos municipales como puntos de información, deberíamos cuidarlos más. Para terminar, añadir que nuestro libro ya está en la Casa de Historia de Europa, en Bruselas.
 
Aurora Fernández: «es necesario devolver la dignidad a los represaliados por el franquismo»
14/06/2019 Lyudmila0 comentarios España, Franquismo, Guerra Civil, Represión
Entrevista a Aurora Fernández Fernández, natural de Cuevas del Valle (Ávila). Es coautora junto con Enrique Guerra López del libro «Cuevas del Valle 1936-1950«, fruto de años de investigación en el campo de la Recuperación de la Memoria Histórica, y que recoge la represión a la que ese pueblo fue sometido por el fraquismo entre esos años. Colaboradora del CSIC en cuanto a Memoria Histórica se refiere.
¿En qué consiste el trabajo que hay detrás del libro “Al sur de Gredos, Cuevas del Valle 1936-1950”?
Este libro es un trabajo que trata sobre un estudio histórico crítico sobre la violencia represiva en el pueblo del sur de Ávila llamado Cuevas del Valle, como consecuencia del golpe de estado militar y consiguiente Guerra Civil.
Para hacer ese trabajo hemos utilizado varias fuentes. El libro está, académicamente hablando, elaborado con rigor científico, lo exigido por las Ciencias Sociales. Hemos utilizado fuentes primarias encontradas en varios archivos: Archivo de la cárcel de Ávila, Portal de archivos españoles, Archivo Histórico Provincial de Ávila, Centro Documental de Historia de Salamanca, Archivo General Histórico de Defensa, Archivo Municipal de Cuevas del Valle, Boletín Oficial de la provincia de Ávila, la Hemeroteca Municipal de Madrid, Registro Civil de Cuevas del Valle, los Libros de Defunciones de Ávila en el Registro Civil y testimonios orales.
Hemos sacado también documentación de publicaciones de prestigio sobre la represión según autores clásicos como Brenan, o contemporáneos como Francisco Espinosa y Francisco Moreno.
También nos sirvió mi trabajo de genealogía de mi pueblo, Cuevas del Valle. Esto nos fue de gran ayuda para poner apellidos a los personajes, sobre todo, a los asesinados extrajudicialmente porque no están registrados en actas de defunción. En la actualidad, estamos trabajando todo el Valle del Tiétar, Ávila.
Hemos visto la necesidad de devolver la dignidad a los represaliados por el franquismo. Dignidad que fue arrebatada por el régimen impuesto por las armas. La necesidad de releer aquella guerra desde una óptica tranquila y distanciada, como un tratamiento que parta de valores democráticos y de respeto a los DDHH.
¿Cuántas familias puede haber afectadas por el expolio al que fueron sometidos los represaliados de esa zona?
Muchas, hay 116 represaliados. De estos, 47 asesinados extrajudicialmente, entre ellos 10 mujeres.
¿Cree que la represión a la que fueron sometidos por el bando sublevado ha tenido la luz que se merece?
No, y la que tiene es debido a familiares, asociaciones, foros por la Memoria Histórica y personas como nosotros, que trabajamos por la justicia, la verdad y la reparación.
¿Qué efecto demográfico-económico tuvo la represión sobre la población de Cuevas?
Tuvo mucha repercusión, porque muchos hombres fueron asesinados, llevados a la cárcel, y otros lucharon en la guerra. Muchos de ellos eran labradores y jornaleros, por lo que a sus familias no les llegaban ingresos. Y los que estuvieron trabajando, por ejemplo, en el Valle de los Caídos, no les llegaba a sus familiares lo poco que les pagaban, pues, incluso, el Ayuntamiento se quedaba con un tanto por ciento.
¿Crees que el papel de las mujeres en esta represión no tiene la visibilidad que debiera?
La labor de las mujeres no está reconocida, no solo estuvieron defendiendo el modelo de Estado electo, sino que ayudaron de cocineras y enfermeras.
¿Qué impacto emocional le ha supuesto participar en este trabajo de investigación sobre Memoria Histórica?
Tengo siete familiares asesinados. Se unió el hecho de que el juez Baltasar Garzón investigó los hechos, y mi padre comentó más cosas que yo no sabía, él quiso sacar a sus familiares, que aún están hoy en las cunetas. Aunque no solo porque yo tuviera familiares represaliados, sino por dignificar a estas personas.
Muchas no tuvieron nada que ver: estaban de concejales por sacar adelante al pueblo y se vieron envueltos en este alzamiento militar. Un alzamiento que no trajo nada bueno y que actualmente sigue sin traer nada bueno a la gente de este país.
¿Cree que aún existe miedo a buscar a los familiares?
Claro. Como ejemplo, mi progenitora nació en el 35 y no vivió en sí la Guerra Civil, se enteró por lo que le contaron después: el día que presentamos el libro en Cuevas, estaba aterrada, más que nada por si me pasaba algo a mí.
El miedo es una de las cosas que yo creo que sigue patente, y creo que yo lo he conseguido apartar, ya que con miedo no se consigue nada. El mejor método es que llegue, mediante la educación, a las nuevas generaciones.
Se barajan muchas cifras sobre las desapariciones forzosas en este país: 114.000, 120.000, 140.000. ¿Cómo podríamos obtener una cifra exacta sobre ello?
Curiosamente, a los archivos de la Guardia Civil no tenemos acceso. Pero gracias a la correspondencia que llega a la alcaldía de Cuevas del Valle, encontramos un documento de la Guardia Civil de Mombeltrán en el que se pedía números de cancelados, asesinados, batallones de trabajo… Por lo que si este documento llega a todos los rincones de este país, cabe la posibilidad de que los franquistas sepan cuántos fueron los asesinados.
Otra posibilidad es la unión entre foros y personas individuales para esclarecer los datos de España entera. Apuntar también que aún queda mucha gente por identificar, que se consigue saber su identidad gracias al testimonio de otras personas.
¿Cómo es posible que en un país democrático, todavía existan tantos represaliados en las cunetas?
Eso habría que preguntárselo a quienes nos gobiernan, y a quienes les votan, que son quienes deben dignificar a los represaliados. Ya ves las últimas noticias con lo que opinan los jueces sobre sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos, y su reconocimiento como Jefe de Estado el 1 de octubre de 1936.
Todo es retrat, obstáculos y muros. Si los políticos que están en el poder no hacen nada para que esto cambie, no va a haber avance. Me queda la esperanza de que actúe el pueblo. Con la presión se cambian cosas.
¿Quieres añadir algo más?
Añadiría que, pese a tener aval de la Universidad Complutense de Madrid (Mirta Nuñez Díaz-Balart), ser colaboradora del CSIC y, supuestamente, estar avalada por la Ley de Memoria Histórica, en algunos casos no he tenido las puertas abiertas para investigar.
También me gustaría resaltar la importancia de los archivos municipales como puntos de información, deberíamos cuidarlos más. Para terminar, añadir que nuestro libro ya está en la Casa de Historia de Europa, en Bruselas.

Supongo que la señora ha estudiado solo la "represión franquista", por supuesto. Dice que por la zona hubo 47 ejecutados en 14 años por los franquistas. SÓLO EN UN MES LOS DEL BANDO REPUBLICANO ASESINARON A 165 PERSONAS. Pero de eso los del CSIC y la COMPLUTENSE parece que no saben nada.

EJECUTADOS EN LA ZONA DE CUEVAS DEL VALLE (ÁVILA) A LOS QUE QUIEREN DEVOLVER LA "DIGNIDAD" OCULTANDO LO QUE HICIERON

Arenal 7
Arenas de San Pedro 48
Cuevas del Valle 8
Gavilanos 2
Guisando 1
El Hornillo 1
Lanzahita 47
Mombeltrán 13
Pedro Bernardo 2
Piedralaves 6
Poyales del Hoyo 19
San Esteban del Valle 7
Santa Cruz del Valle 4

TOTAL 165

No se relacionan los robos, expolios, saqueos y demás crímenes cometidos en ese corto periodo de tiempo.

Por cierto y si le sirve de algo en su estudio señora Fernández, un tal Esteban Fernández Rodríguez aparece como relacionado con el asesinato de 6 personas en Mombeltrán el 19 de agosto del '36. Se lo digo por si tiene que ver con esas personas a las que quieren devolver la "dignidad". Ya sabe.
 
El mensaje inunda el hilo con propaganda de los historiadores de ZETAp, el preescolar y la secta subvencionada. Klopec se lo rebate pero el otro sigue erre que erre, sin replicarle nunca (realmente no tiene ni idea de lo que copia y pega), empeñado en meter historias para ¿justificar? los crímenes del PSOE y sus cómplices y desviar la cuestión.
Así se escribe la historia.
 
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El periodista Carlos Hernández de Miguel, autor de 'Los últimos españoles de Mauthausen', parla d'un sistema repressiu basat en la por, l'extermini i la reeducació

El trasllat en vagons de bestiar, la fam, els exèrcits de polls, xinxes i puces (que feien que la roba es mogués sola per terra, evocava un pres), les malalties (tifus, tuberculosi, sarna...), la falta d’assistència sanitària i de condicions higièniques, l’amuntegament, les humiliacions, el fred i la calor extrems..., les pallisses i tortures letals, els treballs forçats en molts casos, la por de morir en qualsevol moment... “Els treien les seves pertinences i la roba tot just arribar, els rapaven els cabells i els convertien en una massa amorfa i despersonalitzada que s’havia de moure a cop de patacada i renegar dels seus ideals i de les seves creences si no volien morir. Era un procés global de deshumanització dels presoners, que no eren considerats persones i eren tractats com a infrahomes i esclaus. Un antic presoner deia que se’ls tractaven pitjor que als gossos i les bèsties perquè a elles sí que els donaven bé de menjar”, explica el periodista Carlos Hernández de Miguel, parlant del resultat de l’exhaustiva investigació que ha abocat a ‘Los campos de concentración de franco’ (Ediciones B), que arriba aquest dijous a les llibreries i en què, a través d’arxius i testimonis de supervivents, documenta fins a 296 camps de concentració –14 dels quals a Catalunya–, considerats com a tals pel règim i oberts durant la guerra civil per aquella dictatorial “Nova Espanya”. Tal com avisava la Falange de Cadis a la portada del seu diari ‘Águilas’: “Crearem camps de concentració per a ganduls i facinerosos polítics; per a maçons i jueus; per als enemics de la Pàtria, el Pa i la Justícia”.


I per ells hi van passar entre 700.000 i un milió d’homes, i també dones. Segons els franquistes, “una horda d’assassins i malfactors” que no mereixia la protecció del Conveni de Ginebra, i que, segons el psiquiatre de capçalera de Franco, Antonio Vallejo-Nájera, eren identificats com “malalts del gen roig”. Sobre seu “no hi pesava cap càrrec ni acusació ni condemna en ferm. Van ser presoners de guerra republicans, esquerrans (polítics i sindicalistes) o el mestre del poble...”, recorda el també autor d’un altre monumental i necessari assaig, ‘Los últimos españoles de Mauthausen’ (2015), del qual va sorgir ‘Deportado 4443’ ( 2017), amb el dibuixant Ioannes Ensis.

"Fugir de l’ombra d’Auschwitz"
Al parlar de camps de concentració és impossible no pensar en l’extermini de Hitler, amb barracons envoltats de filats, o als gulags de Stalin. Les penalitats i les condicions citades van ser similars, però “convé fugir de l’ombra d’Auschwitz i evitar la comparació directa amb el nancy –avisa Hernández– perquè pot semblar que davant la barbaritat de sis milions d’exterminats a les cambres de gas les víctimes de la resta de crims contra la humanitat siguin menys víctimes. Franco tenia les seves necessitats, les guerres van ser diferents i els camps del franquisme eren un sistema amb les seves pròpies peculiaritats. Volia eliminar-ne uns quants i reeducar la resta”.

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Presoners republicans capturats per les tropes franquistes / BIBLIOTECA NACIONAL D’ESPANYA
“Van ser improvisats i hi va haver desorganització, però la seva creació va ser premeditada”, constata l’autor, excorresponsal en conflictes com Kosovo, Palestina, l’Afganistan i l’Iraq. El primer camp es va obrir el 19 de juliol del 1936, tot just 48 hores després del cop contra la República, a Zeluán, a l’antic Protectorat espanyol del Marroc. “Ja a l’abril, el general Mola havia cridat a crear aquesta atmosfera de terror i a afusellar qualsevol persona amb vincles amb el Front Popular”. El camp més longeu va ser el de Miranda de Ebro (Burgos), que va tancar el 1947 i pel qual van passar 100.000 presoners. “Van ser una pota més, horrible i terrorífica, del sistema repressiu franquista”; les presons mereixerien un altre llibre. A mesura que els nacionals conquerien territoris anaven obrint camps en places de toros, espais esportius, convents i monestirs, manicomis, fàbriques, magatzems, hipòdroms..., les condicions de vida i mort del qual depenien de l’arbitrarietat de cada oficial al comandament.

"Els presos recorden la por de morir en qualsevol moment. Temien que s’obrís la porta i vinguessin a buscar-los per a una 'saca', cosa que volia dir que serien afusellats en qualsevol cuneta"
Dels testimonis dels presos Hernández destaca diversos trets que els definien. “Un, la por de morir en qualsevol moment. El pànic als sorolls de nit, perquè si sentien que s’obria una porta significava que venien a buscar algún dels presoners per a una ‘saca’ i ser afusellats”. I de dia, de les visites de falangistes que buscaven venjar-se d’antics veïns i vídues a la caça dels presumptes assassins dels seus marits. El destí era el mateix, acabar mort en qualsevol cuneta.

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Presoners republicans en l’atapeït camp de concentració habilitat a la plaça de toros de Santander / BIBLIOTECA NACIONAL D’ESPANYA
Dos, la gana i els seus efectes, “que descriuen, de forma descarnada”. Aigua zaina de castanyes, aigua amb espines de peix i cucs, beure la pròpia pipi... “Ens vam embrutir fins al punt de perdre tota dignitat humana”, recordava el pres José María Muguerza. Com a exemple, el cas que explicava Guillermo Gómez Blanco del gos llop que va portar, “per impressionar”, “un tinent molt a la usança de la Gestapo, amb fuet i ulleretes sense muntura”, i que en una distracció va desaparèixer. “¡Ens l’havíem menjat cru!”.

"Els sacerdots van tenir un important paper en l’adoctrinament i la reeducació. I abusa el secret de confessió per obtenir informació dels presos"
I, tres, que a més de “llocs d’extermini també ho eren de reeducació, per aconseguir la submissió ideològica i mental”, perquè com deia Franco, el seu objectiu era “no només vèncer, sinó convèncer”, tot i que els seus mètodes només aconseguissin sotmetre i reafirmar el menyspreu dels presoners cap al règim. Cantar el ‘Cara al sol’ i altres himnes franquistes, formar diverses vegades al dia i fer la salutació feixista, misses i comunió obligatòries... Els presos, si sortien (impossible sense l’aval d’algun capellà, alcalde o polític feixista), havien de sortir “reformats”. Allà va jugar també un fonamental i nefast paper l’Església catòlica, exercint, denuncia Hernández, “un adoctrinament obligat i forçós per part dels sacerdots". Aquests "abusa el secret de confessió per obtenir informació dels presos i utilitzar-la contra els seus companys”. També hi va haver capellans botxins, com el pare Nieto, a l’illa de San Simón, a qui recordaven colpejant amb el seu bastó un afusellat agonitzant i cridant-li: “Mor, mor, roig impiu”.

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Un presoner menor d’edat, en un acte religiós al camp de concentració d’Aranda de Duero (Burgos) / BIBLIOTECA NACIONAL D’ESPANYA
La xifra de morts és difícil de concretar. La de 10.000 que es va atrevir a donar l’historiador Javier Rodrigo, que havia constatat al seu dia 188 camps, segons Hernández, es queda molt curta. “Ara, després de documentar només els morts en 15 dels 296 camps, ja en sumem 6.000”. No hi ha dades en registres ni en cementiris, es falsificaven les causes de les morts, la majoria segueixen, avui, en fosses comunes i cunetes, i molts, els considerats “enemics irrecuperables”, entre ells tots els oficials de l’Exèrcit republicà, van ser afusellats després de sortir del camp per ser sotmesos a consells de guerra i judicis sumaríssims sense garanties.
 

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