Documentos desclasificados implican al PSOE en las peores matanzas de la Guerra Civil española

Una mujer de 90 años al juzgado por unas declaraciones sobre el exalcalde franquista de Yesa

El actual alcalde del pueblo, nieto del alcalde franquista, la exige retractarse de unas declaraciones incluidas en un video para una investigacion sobre represión franquista


Una mujer de 90 años del pueblo navarro de Yesa, Carmen García Pellón, tuvo que declarar ayer en el juzgado de Sangüesa en una vista de conciliación, porque el actual alcalde de Yesa, Roberto Martínez Luyando, nieto de Isidoro Martínez, exalcalde franquista del municipio, le exige que se retracte de unas declaraciones que hizo en un video de youtube que forma parte de un trabajo de investigación de Memoria Histórica sobre la represión en Navarra entre 1936 y 1945.
Carmen es hija de Mariano García Ilazorza, concejal de UGT cancelado cuando ella tenía 8 años y, según consta en la denuncia, hizo unas declaraciones en dicho vídeo donde atribuía al alcalde franquista abuelo del actual alcalde “haber robado todo lo que pudo, haber sido ladrón, apropiarse de todos los terrenos del pueblo y haberse quedado con las tierras de los cancelados”, declaraciones de las que Roberto Martínez Luyando la exige que se retracte.

Así mismo también solicita la retirada del vídeo de youtube donde se recogen esas declaraciones. El vídeo ya no está disponible en youtube, pero en la vista, Carmen se ha negado a rectificar sus declaraciones, por lo que es posible que sea objeto de una querella por parte del alcalde.
Desde La Haine hablamos con Nekane Ruano, que es quién está llevando a cabo dicha investigación sobre la represión franquista en Navarra: “Si a una persona mayor que habla de lo ocurrido en aquellos años la denuncias para mi eso es muy grave, porque estas impidiendo que se conozca la verdad de un periodo muy importante”, nos explica. Ruano califica de barbaridad que se persiga a los pocos testimonios vivos que quedan e insta al alcalde de Yesa no cursar querella incivil contra Carmen por este tema.
La misma dignidad y honor que pide el alcalde para su familia no parece tenerla para con los asesinados por el terror facineroso: En su pueblo, Yesa, desde hace unos pocos meses tienen puestas las placas de reconocimiento a los asesinados que la ley exige en la plaza del Yamaguchi. Pero las mismas no están en ningún monumento ni en ningún lugar privilegiado de la plaza, sino sobre la puerta de un cuadro eléctrico, atentando contra su dignidad.

Este hecho se da la misma semana en la que Teresa Rodríguez, fruta por Podemos en el Parlamento de Andalucía., ha sido multada con 5.000 euros por señalar como responsable del asesinato de Salvador Puig Antich al exministro franquista Utrera Molina, que firmó la sentencia de gloria de Salvador Puig Antich.

La proliferación de este tipo de denuncias hace pensar que se quiere silenciar y reprimir los pocos testimonios vivos directos del terror franquista, o a quienes se atreven a señalar la responsabilidad de estos cargos franquistas.
 
Los ASESINATOS de mujeres REPUBLICANAS por los franquistas en el Camp de la Bota de Barcelona

Entre 1939 y 1952 los franquistas llevaron a cabo 3.358 asesinatos en Cataluña, 75% en 1939-40, de ellos 1.706 hombres y 11 mujeres en el Campo de la Bota de Barcelona. Tras el “enterado” de Franco, grupos de 20 personas eran cancelados por piquetes de la Guardia Civil frente a un un rompeolas, sin conocimiento de sus familias. Los cadáveres se arrojaban al Fossar de la Pedrera, en Montjuïc. En España las fosas están llenas de mujeres asesinadas por los franquistas, de noche, clandestinamente, tras la tapia de un cementerio.
Eran juicios ilegales sin garantías procesales, para eliminar al opositor político, vengarse del vencido, impartir terror a un pueblo que salía de una guerra, donde los rebeldes y golpistas habían sido los militares franquistas. En los consejos de guerra contra las mujeres se las acusaba de libertinas, de relaciones íntimas con compañeros o compañeras. En ocasiones pagaban por sus padres, maridos, descendientes. A veces la denuncia de un vecino rencoroso, delaciones o bulos interesados, celos, venganzas personales, intereses económicos, desencadenaban la detención y el proceso.
Después de pasar por juicios llenos de irregularidades, procedentes de la cárcel de mujeres de Les Corts, fueron canceladas en el Camp de la Bota por sus ideales republicanos, catalanistas, anarquistas:
Carmen Claramunt Bonet, natural de Roda de Berà (Barcelona). Cancelada el 18-4-39, con 28 años. Acusada de “Nefasta para el Glorioso Movimiento Nancy, propagandista de ideas izquierdistas, catalanistas, celebrar reuniones en su casa, delación de personas de derechas”. Claramunt escribió a su tía: “Se ha decretado la pena de gloria. Tú ya sabes que matan a una inocente “. La denunció una vecina, María Sallent, a quien habían asesinado los 2 descendientes. Se cree que la tía de Claramunt quería dejar una tienda a su sobrina y la familia Sallent anhelaba el negocio.
Magdalena Nolla Montseny, natural de Astorga (León). Cancelada el 21-6-39 con 34 años. Fue una venganza personal ya que el marido había huido a Francia. Una vecina, que trataría de protegerse de Nolla porque tenía información que podía perjudicarla, la acusó de participar en el asalto del Asilo Duran, tejer ropa para los republicanos, abofetear a unas monjas, ser de ERC. Ella lo negó todo, la fusilaron sin ninguna prueba.
Dolors Giorla Laribal, natural de Barcelona. Cancelada el 21-6-39 con 27 años. Aunque los testigos la consideraban inocente, católica, incapaz de actos delictivos, había denunciado al marido para divorciase, un hombre de derechas, por tener amantes y por malos tratos. Fue condenada a gloria por ser “mujer de muy mala conducta, roja, separatista, afiliada a Esquerra Republicana”.
Eugenia González Ramos, natural de Hortaleza (Madrid). Cancelada el 11-5-39 con 20 años. Había trabajado como enfermera en el Hospital de Cancelar y diferentes hospitales de la retaguardia republicana. La acusaron de pertenecer al PCE y al Socorro Rojo, a la UGT, y de haber apiolado un falangista, lo que negó ni se pudo demostrar.
Cristina Fernández Pereda, natural de Villasinde (León). Cancelada el 13-5-39 con 39 años. Era portera en Barcelona, casada, un descendiente. Una profesión peligrosa, tras la guerra padecieron fuerte represión por sus supuestas implicaciones para identificar a posibles quintacolumnistas. Dos vecinas la acusaron de conducta depravada, de haber apiolado a un teniente y de denunciar a gente de derechas que más tarde fueron asesinadas. Nada pudieron probar, Cristina lo negó todo y afirmó que gracias a ella el propietario del edificio, donde hacía de portera, salvó la vida.
Ramona Peralba Sala, natural de Gironella. Cancelada el 16-5-39 con 35 años. Era tejedora. Tres mujeres la acusaron de haber revelado donde se ocultaba el hermano de una de ellas. Según los informes de la falange y la Guardia Civil era “propagandista del desabrigadismo, las ideas marxistas, extremista afiliada a CNT, delegada de la FAI en la sección textil de la fábrica Monegal. Sólo aceptó ser de la CNT.
Neus Bouza Gil, vecina del Poblenou. Cancelada el 26-4-39 con 22 años. Afiliada a la CNT. Delatada por un vecino, fue acusada de defender al gobierno Repúblicano, de ser miliciana de retaguardia en labores auxiliares (cocinando, lavando ropa) en el castillo “de las Cuatro Torres”, y aunque no se le conocía ningún delito de sangre fue acusada de participar en fusilamientos de derechistas sin aportar pruebas.
Virginia Amposta Amposta, natural de El Pinell de Brai (Tarragona). Cancelada el 8 de agosto de 1939 con 50 años. Fue una de las representantes de la Sección de Oficios Varios de la UGT donde representaba al Comité de Defensa y Control de Sant Vicenç dels Horts, de lo cual fue acusada, así como de realizar “propaganda disolvente siendo maestra de párvulos”, y de instigar el asesinato de 16 personas en Viladecans, donde actuaba como articulista en el boletín local de la CNT. Fue detenida con su compañero y también sindicalista Adolf Casé Pitarque, ambos fueron cancelados juntos.
Elionor Malich Salvador, cancelada el 8-8-39. 60 años. Era viuda, portera, la acusaron de denunciar a vecinos, se la conocía como la Roja y su propia progenitora declaró que “era de sarracena muy dudosa y que había vivido maritalmente con varios hombres”.
Asumpció Puigdelloses Vila, natural de Vic (Barcelona). Cancelada el 27-3-40 con 43 años. Casada.
Inés Giménez Lumbreras, natural de Madrid. Cancelada el 13-11-40 con 24 años. Era estudiante y soltera.
Salvadora Catà Ventura, cancelada en el cementerio de Gerona el 25 de abril de 1939 con 37 años. Estaba casada, era lavandera. Se la acusó de haber apiolado a un joven requeté, ser del POUM, participar en el saqueo de iglesias, coser ropa para el ejército republicano, burlarse de los católicos.
Elisa Cardona Ollé, cancelada en Tarragona el 22 de abril de 1939 con 21 años, acusada sin pruebas de haber denunciado diferentes personas de derechas hospedadas en el Hotel Nacional de Tarragona, donde trabajaba. Siempre se declaró inocente.
María Martí Iglesias, cancelada en Lérida con 38 años. La acusaron de informar sobre un cura escondido. No se pudo demostrar, ella lo negó todo, en el informe se especificaba que era “mujer de malísima conducta”.
Concepción Guillén Martínez, cancelada en Lérida el 13-5-43 por participar en la “revolución” con su compañero, Juan Baeta Sánchez. Se la conocía con el apodo de la Leona.
Encarnación Llorens Pérez, fue cancelada con su marido y su descendiente de 24 años, uno al lado del otro el 26 de abril de 1939, acusados de haber participado en el asalto al convento de la calle de Lauria, aunque no había pruebas. En esos días los sublevados acababan de ocupar Barcelona, estaban sedientos de venganza, y decidieron liquidar a toda la familia.

Parece que a los de ARMH o similares les ha molestado algún post. Te contesto con el enlace, así ocupamos menos espacio. Resumen: No es delictivo liquidar malos. Repasa cuántos cancelar en aquella época. En Cataluña, unos 10.000. Si os han quitado alguna paga, es lo que hay.

Pedro Fernández Barbadillo - Las 'listas zainas' de catalanes hechas por Companys
 
Una mujer de 90 años al juzgado por unas declaraciones sobre el exalcalde franquista de Yesa

El actual alcalde del pueblo, nieto del alcalde franquista, la exige retractarse de unas declaraciones incluidas en un video para una investigacion sobre represión franquista


Una mujer de 90 años del pueblo navarro de Yesa, Carmen García Pellón, tuvo que declarar ayer en el juzgado de Sangüesa en una vista de conciliación, porque el actual alcalde de Yesa, Roberto Martínez Luyando, nieto de Isidoro Martínez, exalcalde franquista del municipio, le exige que se retracte de unas declaraciones que hizo en un video de youtube que forma parte de un trabajo de investigación de Memoria Histórica sobre la represión en Navarra entre 1936 y 1945.
Carmen es hija de Mariano García Ilazorza, concejal de UGT cancelado cuando ella tenía 8 años y, según consta en la denuncia, hizo unas declaraciones en dicho vídeo donde atribuía al alcalde franquista abuelo del actual alcalde “haber robado todo lo que pudo, haber sido ladrón, apropiarse de todos los terrenos del pueblo y haberse quedado con las tierras de los cancelados”, declaraciones de las que Roberto Martínez Luyando la exige que se retracte.

Así mismo también solicita la retirada del vídeo de youtube donde se recogen esas declaraciones. El vídeo ya no está disponible en youtube, pero en la vista, Carmen se ha negado a rectificar sus declaraciones, por lo que es posible que sea objeto de una querella por parte del alcalde.
Desde La Haine hablamos con Nekane Ruano, que es quién está llevando a cabo dicha investigación sobre la represión franquista en Navarra: “Si a una persona mayor que habla de lo ocurrido en aquellos años la denuncias para mi eso es muy grave, porque estas impidiendo que se conozca la verdad de un periodo muy importante”, nos explica. Ruano califica de barbaridad que se persiga a los pocos testimonios vivos que quedan e insta al alcalde de Yesa no cursar querella incivil contra Carmen por este tema.
La misma dignidad y honor que pide el alcalde para su familia no parece tenerla para con los asesinados por el terror facineroso: En su pueblo, Yesa, desde hace unos pocos meses tienen puestas las placas de reconocimiento a los asesinados que la ley exige en la plaza del Yamaguchi. Pero las mismas no están en ningún monumento ni en ningún lugar privilegiado de la plaza, sino sobre la puerta de un cuadro eléctrico, atentando contra su dignidad.

Este hecho se da la misma semana en la que Teresa Rodríguez, fruta por Podemos en el Parlamento de Andalucía., ha sido multada con 5.000 euros por señalar como responsable del asesinato de Salvador Puig Antich al exministro franquista Utrera Molina, que firmó la sentencia de gloria de Salvador Puig Antich.

La proliferación de este tipo de denuncias hace pensar que se quiere silenciar y reprimir los pocos testimonios vivos directos del terror franquista, o a quienes se atreven a señalar la responsabilidad de estos cargos franquistas.

Pues a pagar si no tiene pruebas o a asumir las consecuencias previo embargo. Ésto es un estado de derecho. ¿Ya no te acuerdas de lo de Hermann Tersch?

Hermann Tertsch, condenado por llamar "incivil" al abuelo de Pablo Iglesias
 
'Fusilaron a mi padre, nos quitaron tierras y ahora, con 90 años, quieren que me calle'

"Fusilaron a mi padre, nos quitaron tierras y ahora, con 90 años, quieren que me calle"

Carmen García Pellón tuvo que acudir al juzgado de guardia de Yesa (Navarra) a un acto de conciliación con el alcalde de la ciudad, Roberto Martínez, que le insta a retractarse de su testimonio en una investigación histórica por haber acusado al abuelo del edil, alcalde franquista de la ciudad, de apropiarse de unas tierras y propiedades.

Carmen García Pellón, de 90 años, lo tiene grabado a fuego. Tenía apenas 8 cuando dos guardias y un alguacil tocaron la puerta de su casa. Venían a buscar a su padre, Mariano García Illazorza, en aquel momento concejal de Yesa (Navarra), labrador y miembro de la UGT. Se lo llevaron al cuartel. Esa misma noche, Carmen y su progenitora fueron a visitarle. Le llevaban cena y una boina. Lo vieron allí, junto a otras siete personas, encadenados por los pies a una mesa. "Dicen que nos llevan a declarar a Pamplona", les informó el padre. "Dale un beso a tu padre. No creo que lo vuelvas a ver", le dijo la progenitora a la pequeña Carmen.

Y así fue. La niña salió del cuartel con el llanto desconsolado. Esa misma noche una furgoneta recogió a los presos y se los llevó. A mitad de camino, en Monreal, los hicieron bajarse. Todos fueron cancelados. Sus restos aún yacen en la fosa común donde sus verdugos, en nombre de dios y de España, les dieron el tiro de gracia. Este otoño, sin embargo, la familia de Carmen tiene esperanzas en que, por fin, 83 años después, puedan sacarlos de allí y darles el enterramiento digno que merecen.

"Mi padre pudo haber escapado el día de antes. Un familiar vino a vernos con un taxi para llevárselo", cuenta Carmen

"Mi padre pudo haber escapado el día de antes. Un familiar vino a vernos con un taxi para llevárselo. Pero él dijo que se quedaba, que no había hecho nada mala. Dio igual. Lo cancelar", cuenta Carmen a Público. Según el relato de esta mujer, después, los vencedores de la guerra se apropiarían de parte de sus tierras y también de otras comunales. Se quedarían, por ejemplo, con su pequeña corral y otras pequeñas propiedades. Uno de ellos es el abuelo del actual alcalde de la ciudad.

Este miércoles Carmen tuvo que comparecer en un juzgado de paz. No lo hacía para denunciar el asesinato de su padre ni la represión de la dictadura. Tampoco por las tierras que dice que eran de su propiedad y que ya no lo son. Lo hizo tras recibir una citación judicial. El alcalde de la localidad, Roberto Martínez, la llevó ante el juez para que se retractara de sus palabras, que señalaban al abuelo del regidor, Isidoro Martínez, alcalde franquista de la localidad, como uno de los que se apropiaron sus tierras. También pedía la retirada de un video de Youtube en el que Carmen contaba este episodio de su vida en una investigación de la profesora de instituto e investigadora Nekane Ruano. Pero Carmen rechazó retirar sus afirmaciones. Ella lo ha vivido. Sabe de qué habla.

La probable consecuencia de la decisión de Carmen es que el actual alcalde Roberto Martínez emprenda acciones judiciales contra ella

La probable consecuencia de la decisión de Carmen es que el actual alcalde Roberto Martínez emprenda acciones judiciales contra ella, que pueden ser encaminadas por la vía civil, pero también por la penal. De momento, la familia desconoce la decisión del denunciante. Según estipula la ley, tiene hasta un año de plazo, desde la celebración del acto de conciliación, para formalizar la denuncia o la querella. Este periódico ha contactado con el Ayuntamiento de Yesa para recabar la versión del actual alcalde, pero no ha recibido respuesta.

El diario deNoticias de Navarrarecoge en su versión de este jueves que el alcalde de Yesa hizo constar ante el juez que Carmen había acusado a su abuelo Isidoro Martínez de "haber robado todo lo que pudo, haber sido un ladrón, apropiarse de todos los terrenos del pueblo y haberse quedado con las tierras de los cancelados". La vecina, por contra, respondió con una relación de propiedades que le habrían quitado y pidió su restitución. El alcalde, por su parte, instó a la vecina de 90 años a demostrar sus palabras.

"Fusilaron a mi padre, nos quitaron tierras y ahora, con 90 años, quieren que me calle. Pero eso no va a pasar", critica Carmen

"Fusilaron a mi padre, nos quitaron tierras y ahora, con 90 años, quieren que me calle. Pero eso no va a pasar. Quieren que tenga la boca tapada y ya te digo que no. ¿Qué conciliación quiere? ¿Cómo me puede pedir que me calle? Se quedaron con tierras que no son suyas", insiste Carmen al otro lado del teléfono. También cuenta que a mediados de los 70 la familia hizo trámites para recuperar algunas de las propiedades y que algunas de las escrituras originales habían desaparecido durante esos trámites en el mismo Ayuntamiento. Carlos, el descendiente de Carmen, detalla a este periódico que han ganado en la Justicia varios pleitos, pero que, de momento, nada ha cambiado en el municipio.

Ahora Carmen y Carlos esperan la decisión del alcalde. Si deja el asunto tal y como está o formaliza una demanda o querella. La mujer de 90 años dice contar con la seguridad de quien ha vivido todo el proceso y puede contarlo en primera persona. "No sabemos qué pasará a partir de ahora. Han querido callar y amedrentar a mi progenitora. Creían que con amenazas judiciales podrían coartarla. Pero se ratificó", zanja Carlos.

De momento, la contradicción es que ninguno de los implicados en el exterminio franquista en Navarra, con cerca de 3.400 asesinatos en la comunidad foral, ha tenido que acudir a los tribunales de justicia para dar explicaciones. Tampoco nadie ha tenido que explicar ni detallar la usurpación de bienes de las personas asesinadas, ni sus roles en, por ejemplo, el Tribunal de Incautación de Bienes, activo en Navarra desde noviembre de 1936. Sin embargo, Carmen sí que ha tenido que acudir ante la Justicia. Lo hace por dar cuenta con su testimonio de la magnitud de la represión y por señalar, con nombre y apellidos, a los que considera responsables de lo que ha sufrido.

"Esta clase de testimonios son claves. Es una fuente primaria. Nos aporta fechas y datos que nos permiten acudir a los archivos", asegura la historiadora

La historiadora, investigadora y profesora de Instituto Nekane Ruano, que fue quien recabó el testimonio de Carmen en vídeo, destaca la importancia de este tipo de declaraciones para la necesaria labor de investigación histórica. La entrevista a esta mujer, de hecho, formaba parte de un proyecto de investigación que recopilaba testimonios de mujeres entre 1939 y 1945. "Esta clase de testimonios son claves. Es una fuente primaria. Nos aporta fechas y datos que nos permiten acudir a los archivos, consultar con otras fuentes y documentar este período de nuestra historia. Si se denuncian este tipo de testimonios también se impide hacer una labor investigadora", explica la profesora.

Ruano también señala que hay "muchos datos que permiten pensar" que en la zona hubo, además de una represión sangrienta, otra "económica". Pone como ejemplo otro caso, con diferentes protagonistas, que aparece, como en el caso de Carmen, en la obra Navarra 1936. De la esperanza al terror. Este es el fragmento de la obra que narra el episodio:

"El 5 de septiembre una nueva familia iba a quedar destrozada, posiblemente por móviles económicos. El matrimonio Francisca Alonso y Filemón Losantes, con tres descendientes, habían arrendado unas tierras que según testimonios, codiciaban otros. A Gregorio Alonso, hermano de Francisca y ganadero bien situado, le quitaron el rebaño y la carnicería. Se los llevaron a los tres, (Francisca en camisón), al otro lado del Ebro y en el término de Recuenco de Calahorra, los fusilaron. Francisca quedó malherida y arrastrándose dos kilómetros llegó hasta el corral de Ontano donde pidió ayuda. En vez de hacerlo fueron a dar parte y volvieron a rematarla. A Amancio Alonso, hermano menor de los anteriores, lo fusilaron en Zaragoza al día siguiente. Había estudiado para fraile y ejercía de maestro".

La mencionada contradicción se asemeja también a la reciente sentencia judicial que condena a Teresa Rodríguez, líder de Adelante Andalucía, a pagar 5.000 euros a los descendientes del exministro franquista José Utrera Molina por escribir en redes sociales el exministro era uno de los "responsables" del asesinato a garrote vil de Salvador Puig Antich. Nadie ha tenido que rendir cuentas ante la Justicia por los crímenes del franquismo pero sí se piden explicaciones judiciales a aquellos que señalan la represión franquista con nombres y apellidos.
 
'Fusilaron a mi padre, nos quitaron tierras y ahora, con 90 años, quieren que me calle'

"Fusilaron a mi padre, nos quitaron tierras y ahora, con 90 años, quieren que me calle"

Carmen García Pellón tuvo que acudir al juzgado de guardia de Yesa (Navarra) a un acto de conciliación con el alcalde de la ciudad, Roberto Martínez, que le insta a retractarse de su testimonio en una investigación histórica por haber acusado al abuelo del edil, alcalde franquista de la ciudad, de apropiarse de unas tierras y propiedades.

Carmen García Pellón, de 90 años, lo tiene grabado a fuego. Tenía apenas 8 cuando dos guardias y un alguacil tocaron la puerta de su casa. Venían a buscar a su padre, Mariano García Illazorza, en aquel momento concejal de Yesa (Navarra), labrador y miembro de la UGT. Se lo llevaron al cuartel. Esa misma noche, Carmen y su progenitora fueron a visitarle. Le llevaban cena y una boina. Lo vieron allí, junto a otras siete personas, encadenados por los pies a una mesa. "Dicen que nos llevan a declarar a Pamplona", les informó el padre. "Dale un beso a tu padre. No creo que lo vuelvas a ver", le dijo la progenitora a la pequeña Carmen.

Y así fue. La niña salió del cuartel con el llanto desconsolado. Esa misma noche una furgoneta recogió a los presos y se los llevó. A mitad de camino, en Monreal, los hicieron bajarse. Todos fueron cancelados. Sus restos aún yacen en la fosa común donde sus verdugos, en nombre de dios y de España, les dieron el tiro de gracia. Este otoño, sin embargo, la familia de Carmen tiene esperanzas en que, por fin, 83 años después, puedan sacarlos de allí y darles el enterramiento digno que merecen.

"Mi padre pudo haber escapado el día de antes. Un familiar vino a vernos con un taxi para llevárselo", cuenta Carmen

"Mi padre pudo haber escapado el día de antes. Un familiar vino a vernos con un taxi para llevárselo. Pero él dijo que se quedaba, que no había hecho nada mala. Dio igual. Lo cancelar", cuenta Carmen a Público. Según el relato de esta mujer, después, los vencedores de la guerra se apropiarían de parte de sus tierras y también de otras comunales. Se quedarían, por ejemplo, con su pequeña corral y otras pequeñas propiedades. Uno de ellos es el abuelo del actual alcalde de la ciudad.

Este miércoles Carmen tuvo que comparecer en un juzgado de paz. No lo hacía para denunciar el asesinato de su padre ni la represión de la dictadura. Tampoco por las tierras que dice que eran de su propiedad y que ya no lo son. Lo hizo tras recibir una citación judicial. El alcalde de la localidad, Roberto Martínez, la llevó ante el juez para que se retractara de sus palabras, que señalaban al abuelo del regidor, Isidoro Martínez, alcalde franquista de la localidad, como uno de los que se apropiaron sus tierras. También pedía la retirada de un video de Youtube en el que Carmen contaba este episodio de su vida en una investigación de la profesora de instituto e investigadora Nekane Ruano. Pero Carmen rechazó retirar sus afirmaciones. Ella lo ha vivido. Sabe de qué habla.

La probable consecuencia de la decisión de Carmen es que el actual alcalde Roberto Martínez emprenda acciones judiciales contra ella

La probable consecuencia de la decisión de Carmen es que el actual alcalde Roberto Martínez emprenda acciones judiciales contra ella, que pueden ser encaminadas por la vía civil, pero también por la penal. De momento, la familia desconoce la decisión del denunciante. Según estipula la ley, tiene hasta un año de plazo, desde la celebración del acto de conciliación, para formalizar la denuncia o la querella. Este periódico ha contactado con el Ayuntamiento de Yesa para recabar la versión del actual alcalde, pero no ha recibido respuesta.

El diario deNoticias de Navarrarecoge en su versión de este jueves que el alcalde de Yesa hizo constar ante el juez que Carmen había acusado a su abuelo Isidoro Martínez de "haber robado todo lo que pudo, haber sido un ladrón, apropiarse de todos los terrenos del pueblo y haberse quedado con las tierras de los cancelados". La vecina, por contra, respondió con una relación de propiedades que le habrían quitado y pidió su restitución. El alcalde, por su parte, instó a la vecina de 90 años a demostrar sus palabras.

"Fusilaron a mi padre, nos quitaron tierras y ahora, con 90 años, quieren que me calle. Pero eso no va a pasar", critica Carmen

"Fusilaron a mi padre, nos quitaron tierras y ahora, con 90 años, quieren que me calle. Pero eso no va a pasar. Quieren que tenga la boca tapada y ya te digo que no. ¿Qué conciliación quiere? ¿Cómo me puede pedir que me calle? Se quedaron con tierras que no son suyas", insiste Carmen al otro lado del teléfono. También cuenta que a mediados de los 70 la familia hizo trámites para recuperar algunas de las propiedades y que algunas de las escrituras originales habían desaparecido durante esos trámites en el mismo Ayuntamiento. Carlos, el descendiente de Carmen, detalla a este periódico que han ganado en la Justicia varios pleitos, pero que, de momento, nada ha cambiado en el municipio.

Ahora Carmen y Carlos esperan la decisión del alcalde. Si deja el asunto tal y como está o formaliza una demanda o querella. La mujer de 90 años dice contar con la seguridad de quien ha vivido todo el proceso y puede contarlo en primera persona. "No sabemos qué pasará a partir de ahora. Han querido callar y amedrentar a mi progenitora. Creían que con amenazas judiciales podrían coartarla. Pero se ratificó", zanja Carlos.

De momento, la contradicción es que ninguno de los implicados en el exterminio franquista en Navarra, con cerca de 3.400 asesinatos en la comunidad foral, ha tenido que acudir a los tribunales de justicia para dar explicaciones. Tampoco nadie ha tenido que explicar ni detallar la usurpación de bienes de las personas asesinadas, ni sus roles en, por ejemplo, el Tribunal de Incautación de Bienes, activo en Navarra desde noviembre de 1936. Sin embargo, Carmen sí que ha tenido que acudir ante la Justicia. Lo hace por dar cuenta con su testimonio de la magnitud de la represión y por señalar, con nombre y apellidos, a los que considera responsables de lo que ha sufrido.

"Esta clase de testimonios son claves. Es una fuente primaria. Nos aporta fechas y datos que nos permiten acudir a los archivos", asegura la historiadora

La historiadora, investigadora y profesora de Instituto Nekane Ruano, que fue quien recabó el testimonio de Carmen en vídeo, destaca la importancia de este tipo de declaraciones para la necesaria labor de investigación histórica. La entrevista a esta mujer, de hecho, formaba parte de un proyecto de investigación que recopilaba testimonios de mujeres entre 1939 y 1945. "Esta clase de testimonios son claves. Es una fuente primaria. Nos aporta fechas y datos que nos permiten acudir a los archivos, consultar con otras fuentes y documentar este período de nuestra historia. Si se denuncian este tipo de testimonios también se impide hacer una labor investigadora", explica la profesora.

Ruano también señala que hay "muchos datos que permiten pensar" que en la zona hubo, además de una represión sangrienta, otra "económica". Pone como ejemplo otro caso, con diferentes protagonistas, que aparece, como en el caso de Carmen, en la obra Navarra 1936. De la esperanza al terror. Este es el fragmento de la obra que narra el episodio:

"El 5 de septiembre una nueva familia iba a quedar destrozada, posiblemente por móviles económicos. El matrimonio Francisca Alonso y Filemón Losantes, con tres descendientes, habían arrendado unas tierras que según testimonios, codiciaban otros. A Gregorio Alonso, hermano de Francisca y ganadero bien situado, le quitaron el rebaño y la carnicería. Se los llevaron a los tres, (Francisca en camisón), al otro lado del Ebro y en el término de Recuenco de Calahorra, los fusilaron. Francisca quedó malherida y arrastrándose dos kilómetros llegó hasta el corral de Ontano donde pidió ayuda. En vez de hacerlo fueron a dar parte y volvieron a rematarla. A Amancio Alonso, hermano menor de los anteriores, lo fusilaron en Zaragoza al día siguiente. Había estudiado para fraile y ejercía de maestro".

La mencionada contradicción se asemeja también a la reciente sentencia judicial que condena a Teresa Rodríguez, líder de Adelante Andalucía, a pagar 5.000 euros a los descendientes del exministro franquista José Utrera Molina por escribir en redes sociales el exministro era uno de los "responsables" del asesinato a garrote vil de Salvador Puig Antich. Nadie ha tenido que rendir cuentas ante la Justicia por los crímenes del franquismo pero sí se piden explicaciones judiciales a aquellos que señalan la represión franquista con nombres y apellidos.

Parece que la señora no tiene mas datos o la reportera no quiere ponerlos. Supongo que tendrás más información. Si no, ésta os interesa :

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Durante la Guerra Civil 4.184 sacerdotes fueron asesinados

marzo 18, 2019

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Mártires de la Guerra Civil

La festividad de San José, además de rezar por los padres de familia, que buena falta nos hace, está dedicada también a pedir por las vocaciones sacerdotales. En los últimos años nos han dado más coba de la necesaria a los que no somos clérigos, y además lo han hecho con un lema tan cursi y tan clerical como el de “la edad adulta del laicado”, como si nuestros antepasados se hubieran dedicado a jugar con el sonajero en las iglesias. Y en este clima, han surgido en la Iglesia católica los llamados movimientos y nuevas realidades tan laicos, tan laicos…, que en ocasiones pudieran dar la impresión que los sacerdotes y los religiosos ya están de sobra.

Y no es así, porque la religión católica es sacramental, y sin sacerdotes no hay sacramentos y sin sacerdotes no hay Iglesia. Así es que haciendo mío el grito con el que los Vandeanos se lanzaron a la lucha para defender la religión —¡Viva Cristo Rey y los buenos curas!— hoy le voy a dedicar el artículo a los sacerdotes y, en particular, a los curas párrocos.

Sin sacerdotes no hay sacramentos, sin sacramentos no hay Iglesia

Hasta aquel día, yo siempre había estado en los archivos al otro lado del mostrador, donde se entregan los legajos. Y fue una mañana de noviembre cuando el archivero del obispado de Cuenca me invitó a bajar a los sótanos de la catedral, donde reposan los libros parroquiales. Con buen criterio y para una mejor conservación, los obispos españoles han recogido los libros antiguos de cada parroquia y los han llevado a los archivos de las diócesis, porque ya no se usan y, sin embargo, tienen un gran valor como documentos históricos.

Me sobrecogió en aquella ocasión contemplar los miles de libros antiguos colocados en las estanterías del archivo de la diócesis de Cuenca. Desde el Concilio de Trento, a partir de 1563, se encargó a las parroquias que anotasen todas las circunstancias de cada feligrés que concurrían en la recepción de los sacramentos. Y todos esos datos figuran en los libros de Bautismos, en los libros de Confirmaciones, en los libros de Matrimonio y en los libros de Defunción.

La sociedad de Europa hasta el siglo XIX era una sociedad cristiana. Como bien escribiera François Furet, uno de los grandes historiadores de Francia y militante del Partido Comunista, “el paisaje de Francia en vísperas de la Revolución Francesa (1789) es católico… Por encima de los tejados de las aldeas se elevan los campanarios de las iglesias…” Y podríamos añadir nosotros… Y el paisaje de España, y el de Italia, y el de casi toda Europa.

Desde el Concilio de Trento, a partir de 1563, se encargó a las parroquias que anotasen todas las circunstancias de cada feligrés que concurrían en la recepción de los sacramentos

Y era en torno a estas iglesias, las parroquias, donde se articulaba la vida de los hombres. Fue la Revolución Francesa la que sustituyó las antiguas provincias por los departamentos y estableció también una triple división territorial dentro de ellos; a saber, distritos, cantones y comunas. Y fue así como las parroquias regidas por un párroco fueron remplazadas por las comunas, gobernadas por un alcalde.

Secularizada la vida de los europeos, las instituciones administrativas comenzaron a inscribir en los registros civiles datos parecidos a los que recogía la Iglesia respecto a los nacimientos, los matrimonios y las defunciones, aunque con finalidades bien distintas. En el caso de los archivos eclesiásticos cada fiel inscrito, por cristiano, se catalogaba porque tenía el inmenso valor de haber sido rescatado por la sangre de Jesucristo, y en las administraciones civiles, cada ciudadano, por contribuyente, era fichado por considerarle un filón de por vida para pagar impuestos.

En la España del siglo XIX, los antirreligiosos gobiernos liberales que persiguieron a la Iglesia, la expulsaron de sus conventos y se apropiaron de sus bienes, sin embargo, no cometieron el error de eliminar a los párrocos, como hicieron los franceses al crear una iglesia constitucional separada de Roma, despojada de sentido religioso y sometida al poder, como establecía la Constitución Civil del Clero (12-VII-1790).

Así, por ejemplo, Pascual Madoz, que organizó las matanzas de frailes en Barcelona en 1835 y las anunció desde las páginas del periódico que dirigía, El Catalán, escribía en ese mismo periódico lo siguiente: “Existe en cada parroquia un hombre que no pertenece a ninguna familia y que depende de la de todos, sin cuyo auxilio no se puede nacer ni morir; que recibe al hombre desde el seno de la progenitora y no le abandona hasta el de la tierra; que bendice la cuna, santifica el tálamo nupcial, ruega en el lecho de la gloria y consagra la tumba; a quien todos llaman padre y a cuyas plantas los cristianos divulgan sus más ocultos pensamientos, confían sus penas y trabajos, y derraman sus lágrimas y sus miserias; que no ocupa ningún rango social y que pertenece a todas las clases; a las inferiores por su vida humilde, pobre y retirada, y a las superiores y elevadas por la educación, sabiduría y ciencia que en él debe suponerse… Este hombre, finalmente, es el cura párroco”.Con la Revolución Francesa, las parroquias regidas por un párroco fueron remplazadas por las comunas, gobernadas por un alcalde.

Todo anticristiano apunta, antes que nada, contra el clero

Paradójico e inexplicable el párrafo del mata-frailes de Pascual Madoz, si no se tiene en cuenta que quienes como él consideran la religión como un elemento sociológico, los párrocos tienen su reconocimiento, no tanto porque unan a los feligreses con Dios, sino porque proporcionan estabilidad en las parroquias. Madoz no oculta su pensamiento y concluye su artículo con estas palabras: “Interés tenemos todos en que el pueblo no pierda el freno de la religión. ¿Qué sería de este país, señores, si llegase a perder el freno de la religión, sin haberlo sustituido el freno de la educación y la sarracena?”.

Cien años después el sectarismo antirreligioso de los socialistas, los comunistas y los anarquistas en su afán por imponer una sociedad atea en España, desató la mayor persecución religiosa contra la Iglesia católica de todos los tiempos.

Durante la Guerra Civil española(1936-1939) fueron asesinados 13 obispos, 4.184 sacerdotes seculares, 2.365 frailes y 283 monjas, lo que equivalía a uno de cada siete sacerdotes y a uno de cada cinco frailes. A estos datos habría que añadir el elevado número —imposible de establecer con exactitud— de tantos católicos españoles que murieron víctimas del repruebo contra la religión, en una persecución que hasta para asemejarse a la de los primeros cristianos dio cabida a acontecimientos como los de la "Casa de Fieras", el zoo situado entonces en el parque madrileño del Retiro, donde se arrojaban a las personas para que fuesen devoradas por los osos y los leones.
 
Los curas asesinados por Franco

La propaganda catolicista franquista que asociaba la causa nacional con una “Cruzada”, chocaba con estupor con la presencia de católicos fervientes y sacerdotes antifascistas entre las filas Republicanas, que argumentaban que esta elección de bando no era incongruente sino consecuencia de su fe. En zona republicana la reivindicación de la catolicidad fue un elemento recurrente. No pocos católicos defendieron la legitimidad de la República. Desde la prensa de izquierdas, “Mundo Obrero”, “El Socialista”, y otros, se defendió abiertamente al “católico honrado”, criticando el “..fariseismo y las riquezas de la jerarquía eclesiástica,.. Jesucristo siempre estuvo del lado de los humildes y combatió con rudeza a los que hacían de los templos lonja de contratación..”.

Personalidades cristianas expresaron repetidamente sus posturas antifranquistas y se identificaron con una iglesia social al lado de los desfavorecidos, entre ellos, Ángel Ossorio y Gallardo ministro y embajador de la República, Manuel de Irujo ministro, el padre Salvador Hijar, José Manuel Gallegos canónigo y profesor de la universidad central, Enrique Monter capellán de hospital, Leocadio Lobo vicario de la parroquia de San Ginés de Madrid, el profesor García Gallego canónigo de Segovia, José Gallegos Rocafull canónigo de la catedral de Granada, José Bergamín y Eugenio Imaz respectivamente director y secretario del periódico católico “Cruz y Dosis de poleo”, José M. Semprún y José Garnés escritores católicos, Galligas canónigo de Córdoba, los sacerdotes Josep Maria Tarragó i Ballúsel y José Manuel Gallegos Rocafull.

Eran ‘curas sociales’ que pensaban que era compatible la religión católica con la justicia y con la democracia, con el trabajo digno y con un salario justo. Estos curas, republicanos y mártires, jamás subirán a los altares. Como el resto de los vencidos, sufrieron la represión política, gloria, cárcel y exilio. No constituyeron incidentes aislados en el bando franquista, sino iniciativas para reprimir a quienes defendían la legitimidad republicana, aunque el encausado fuese religioso. La jerarquía católica aliada con Franco no les perdonó la osadía de desmarcarse de la cruzada que bendijo decenas de miles de fusilamientos: desarraigo, ostracismo, sanciones canónicas, excomuniones, silencio ominoso y el olvido. Cometieron el pecado mortal de demostrar que era compatible ser católico y republicano y que, tratándose de sacerdotes, era incluso más cristiano comprometerse con los más pobres y con la democracia que con los golpistas.

Antonio Sáez Morón, capellán del hospital de San Lázaro y miembro de la Hermandad de la Macarena, había sido ayudante en la parroquia del pueblo de Herrera. Fue cancelado durante el verano del 36 por Queipo de Llano cuando protestó porque enterraban vivos a muchos cancelados en la tapia del cementerio. Francisco González Fernández, Republicano, maestro y cura, comprometido socialmente en las parroquias de Almogía y Mijas (Málaga) asesinado en enero de 1938, con tan sólo 41 años, por las fuerzas franquistas después de un juicio sumarísimo. Los sublevados ya habían cancelado en El Ferrol, en Agosto de 1936 a Matías Usero Torrente, por “recoger noticias por radio, que comunicaba al pueblo y soldados”.

Cancelados el mallorquín Martín Usero, que dejó escapar a algunos republicanos de una gloria segura, y el aragonés José Pascual Duaso, cura párroco en el pueblo de Loscorrales (Huesca) culpable de repartir leche entre los pobres. El mallorquín Jerónimo Alomar Poquet, acusado de espionaje y sometido a un Consejo de Guerra fue cancelado junto a Joan Baldú Pasqual y Martí Ros García. Andrés Ares Díaz, párroco de Val do Xestoso (A Coruña), fue perecid por falangistas el 3 de octubre de 1936 por participar en una colecta organizada por Socorro Rojo. El 31 de marzo de 1937 los aviadores nancy bombardearon Durango (Vizcaya). Una artefacto artefacto peligroso estalló sobre el tejado de la capilla de Santa Susana y al menos 14 monjas murieron en el acto. Otra atravesó el techo de los Padres Jesuitas, y el padre Rafael Billalabeitia, que estaba oficiando la misa murió entre las ruinas, junto con otros. Otra destrozó el techo de la antigua iglesia de Santa María en el momento en que don Carlos Morilla oficiaba la misa, cayendo perecid con numerosos fieles a su alrededor.

Hubo 16 sacerdotes vascos asesinados por los franquistas. Eran personas muy conocidas durante la República por su ligazón al vasquismo y el movimiento sindicalista, reivindicaban el euskera, la cultura vasca, y el acuerdo entre la izquierda y la derecha sin renunciar a su condición de sacerdotes. Claude Bowers, embajador de Estados Unidos en España durante la guerra civil, denunció en su libro “Misión en España, 1933-1939”, que “Cuando estalló la rebelión, los vascos se alinearon inmediatamente con los leales. Sus iglesias continuaron funcionando como antes: sacerdotes y monjas se paseaban por las calles libremente; se oía misa como durante siglos; y los sacerdotes bendecían a las fuerzas armadas de los vascos. Esta lealtad de los católicos vascos a la democracia ponía en un aprieto a los propagandistas franquistas que insistían en que los segarro y los nancy estaban luchando para salvar la religión cristiana del comunismo”.

Martin Lekuona Etxabeguren y Gerbasio Albizu Bidaur, vicarios en la parroquia de Rentería (Guipúzcoa), fueron cancelados el 8 de octubre de 1936. Según el escritor José Arteche, “Don Martín de Lecuona era el sacerdote cuya manera de ser más me sugería el ideal del ángel”. El 17 de octubre de 1936 fueron ejecutados en Hernani el cura y escritor Jose Ariztimuño Olaso, Alejandro Mendikute Lizeaga y Jose Adarraga Larburu. El 24 de octubre fue cancelado en el cementerio de Oiartzun Jose Joakin Arin Oiartzabal, arcipreste de Mondragón, a Jose Iturrikastillo Aranzabal, párroco de Marín, y a los sacerdotes Aniceto de Eguren, José de Markiegi, Leonardo de Guridi y José Sagarna Uriarte, que estaba en desacuerdo con las relaciones extramatrimoniales de un prócer de Berriatúa (Vizcaya), granjeándose su inquina. El 27 cayó José Peñaga-rikano, vicario de Markina. Celestino de Onaindía, cura auxiliar de Elgoibar, tenía 38 años cuando volviendo de oficiar un entierro, le esposaron y llevaron a la cárcel de Ondarreta; tras 8 días le fusilaron sin juicio en Hernani. Murió entonando un Tedeum bajo las balas. Ese mismo mes fueron cancelados los padres del convento de los carmelitas de Amorebieta, Lupo, Jose Otano Migelez y el superior del convento, Román de San José Urtiaga.

Los obispos vascos han pedido «perdón» por el «injustificable silencio de los medios oficiales de nuestra Iglesia» tras la ejecución de sacerdotes en el País Vasco por parte de las tropas franquistas entre 1936 y 1937, una actitud que, en su opinión, «no ha sido sólo una omisión indebida, sino también una falta a la verdad, contra la justicia y la caridad».
 
Los curas asesinados por Franco

La propaganda catolicista franquista que asociaba la causa nacional con una “Cruzada”, chocaba con estupor con la presencia de católicos fervientes y sacerdotes antifascistas entre las filas Republicanas, que argumentaban que esta elección de bando no era incongruente sino consecuencia de su fe. En zona republicana la reivindicación de la catolicidad fue un elemento recurrente. No pocos católicos defendieron la legitimidad de la República. Desde la prensa de izquierdas, “Mundo Obrero”, “El Socialista”, y otros, se defendió abiertamente al “católico honrado”, criticando el “..fariseismo y las riquezas de la jerarquía eclesiástica,.. Jesucristo siempre estuvo del lado de los humildes y combatió con rudeza a los que hacían de los templos lonja de contratación..”.

Personalidades cristianas expresaron repetidamente sus posturas antifranquistas y se identificaron con una iglesia social al lado de los desfavorecidos, entre ellos, Ángel Ossorio y Gallardo ministro y embajador de la República, Manuel de Irujo ministro, el padre Salvador Hijar, José Manuel Gallegos canónigo y profesor de la universidad central, Enrique Monter capellán de hospital, Leocadio Lobo vicario de la parroquia de San Ginés de Madrid, el profesor García Gallego canónigo de Segovia, José Gallegos Rocafull canónigo de la catedral de Granada, José Bergamín y Eugenio Imaz respectivamente director y secretario del periódico católico “Cruz y Dosis de poleo”, José M. Semprún y José Garnés escritores católicos, Galligas canónigo de Córdoba, los sacerdotes Josep Maria Tarragó i Ballúsel y José Manuel Gallegos Rocafull.

Eran ‘curas sociales’ que pensaban que era compatible la religión católica con la justicia y con la democracia, con el trabajo digno y con un salario justo. Estos curas, republicanos y mártires, jamás subirán a los altares. Como el resto de los vencidos, sufrieron la represión política, gloria, cárcel y exilio. No constituyeron incidentes aislados en el bando franquista, sino iniciativas para reprimir a quienes defendían la legitimidad republicana, aunque el encausado fuese religioso. La jerarquía católica aliada con Franco no les perdonó la osadía de desmarcarse de la cruzada que bendijo decenas de miles de fusilamientos: desarraigo, ostracismo, sanciones canónicas, excomuniones, silencio ominoso y el olvido. Cometieron el pecado mortal de demostrar que era compatible ser católico y republicano y que, tratándose de sacerdotes, era incluso más cristiano comprometerse con los más pobres y con la democracia que con los golpistas.

Antonio Sáez Morón, capellán del hospital de San Lázaro y miembro de la Hermandad de la Macarena, había sido ayudante en la parroquia del pueblo de Herrera. Fue cancelado durante el verano del 36 por Queipo de Llano cuando protestó porque enterraban vivos a muchos cancelados en la tapia del cementerio. Francisco González Fernández, Republicano, maestro y cura, comprometido socialmente en las parroquias de Almogía y Mijas (Málaga) asesinado en enero de 1938, con tan sólo 41 años, por las fuerzas franquistas después de un juicio sumarísimo. Los sublevados ya habían cancelado en El Ferrol, en Agosto de 1936 a Matías Usero Torrente, por “recoger noticias por radio, que comunicaba al pueblo y soldados”.

Cancelados el mallorquín Martín Usero, que dejó escapar a algunos republicanos de una gloria segura, y el aragonés José Pascual Duaso, cura párroco en el pueblo de Loscorrales (Huesca) culpable de repartir leche entre los pobres. El mallorquín Jerónimo Alomar Poquet, acusado de espionaje y sometido a un Consejo de Guerra fue cancelado junto a Joan Baldú Pasqual y Martí Ros García. Andrés Ares Díaz, párroco de Val do Xestoso (A Coruña), fue perecid por falangistas el 3 de octubre de 1936 por participar en una colecta organizada por Socorro Rojo. El 31 de marzo de 1937 los aviadores nancy bombardearon Durango (Vizcaya). Una artefacto artefacto peligroso estalló sobre el tejado de la capilla de Santa Susana y al menos 14 monjas murieron en el acto. Otra atravesó el techo de los Padres Jesuitas, y el padre Rafael Billalabeitia, que estaba oficiando la misa murió entre las ruinas, junto con otros. Otra destrozó el techo de la antigua iglesia de Santa María en el momento en que don Carlos Morilla oficiaba la misa, cayendo perecid con numerosos fieles a su alrededor.

Hubo 16 sacerdotes vascos asesinados por los franquistas. Eran personas muy conocidas durante la República por su ligazón al vasquismo y el movimiento sindicalista, reivindicaban el euskera, la cultura vasca, y el acuerdo entre la izquierda y la derecha sin renunciar a su condición de sacerdotes. Claude Bowers, embajador de Estados Unidos en España durante la guerra civil, denunció en su libro “Misión en España, 1933-1939”, que “Cuando estalló la rebelión, los vascos se alinearon inmediatamente con los leales. Sus iglesias continuaron funcionando como antes: sacerdotes y monjas se paseaban por las calles libremente; se oía misa como durante siglos; y los sacerdotes bendecían a las fuerzas armadas de los vascos. Esta lealtad de los católicos vascos a la democracia ponía en un aprieto a los propagandistas franquistas que insistían en que los segarro y los nancy estaban luchando para salvar la religión cristiana del comunismo”.

Martin Lekuona Etxabeguren y Gerbasio Albizu Bidaur, vicarios en la parroquia de Rentería (Guipúzcoa), fueron cancelados el 8 de octubre de 1936. Según el escritor José Arteche, “Don Martín de Lecuona era el sacerdote cuya manera de ser más me sugería el ideal del ángel”. El 17 de octubre de 1936 fueron ejecutados en Hernani el cura y escritor Jose Ariztimuño Olaso, Alejandro Mendikute Lizeaga y Jose Adarraga Larburu. El 24 de octubre fue cancelado en el cementerio de Oiartzun Jose Joakin Arin Oiartzabal, arcipreste de Mondragón, a Jose Iturrikastillo Aranzabal, párroco de Marín, y a los sacerdotes Aniceto de Eguren, José de Markiegi, Leonardo de Guridi y José Sagarna Uriarte, que estaba en desacuerdo con las relaciones extramatrimoniales de un prócer de Berriatúa (Vizcaya), granjeándose su inquina. El 27 cayó José Peñaga-rikano, vicario de Markina. Celestino de Onaindía, cura auxiliar de Elgoibar, tenía 38 años cuando volviendo de oficiar un entierro, le esposaron y llevaron a la cárcel de Ondarreta; tras 8 días le fusilaron sin juicio en Hernani. Murió entonando un Tedeum bajo las balas. Ese mismo mes fueron cancelados los padres del convento de los carmelitas de Amorebieta, Lupo, Jose Otano Migelez y el superior del convento, Román de San José Urtiaga.

Los obispos vascos han pedido «perdón» por el «injustificable silencio de los medios oficiales de nuestra Iglesia» tras la ejecución de sacerdotes en el País Vasco por parte de las tropas franquistas entre 1936 y 1937, una actitud que, en su opinión, «no ha sido sólo una omisión indebida, sino también una falta a la verdad, contra la justicia y la caridad».

Asunto aclarado. Después de tantas gloria, ya tenéis una preocupación menos:

"Porque fueran una u otra cosa, ejecutados o asesinados, no lo fueron por ser doce de ellos sacerdotes diocesanos de Vitoria, otro un Misionero Claretiano y otro un Carmelita descalzo sino por su acción como separatistas y por su vinculación al PNV, partido que estaba combatiendo por romper la Unidad de España y para ello estaba aliado con los revolucionarios marxistas del Frente Popular que querían imponer una antireligiosa dictadura del proletariado"
 
Los archivos de la Iglesia impiden investigar la represión contra los curas republicanos

RAFAEL GUERRERO


Los curas republicanos fueron doblemente represaliados por cometer el pecado mortal de demostrar que era compatible ser católico y republicano y que, tratándose de sacerdotes, era incluso más cristiano comprometerse con los más pobres y con la democracia que con los golpistas. Y es que estos no tuvieron piedad con ellos, que sufrieron los mismos castigos que el resto de quienes resistieron a la rebelión: gloria, cárcel y exilio. Pero tampoco tuvo misericordia con ellos la jerarquía católica española, que aliada con Franco, no les perdonó la osadía de desmarcarse de la cruzada que bendijo decenas de miles de fusilamientos.

Cierto es que fueron minoría en el redil eclesial y que fueron muchísimos menos que los aproximadamente siete mil religiosos que fueron víctimas mortales de la violencia anticlerical en la retaguardia republicana que se desató como reacción al golpe militar de julio de 1936. Pero existieron, pese a que también sobre ellos se haya levantado una doble losa de silencio y de olvido.
Los historiadores indagan ahora para rescatar del olvido a estos religiosos, dejando que aflore una verdad bastante incómoda para la Iglesia española. Dos libros de reciente aparición profundizan en este asunto: Por lealtad a la República, una biografía del canónico de Córdoba Gallegos Rocafull y Otra Iglesia, un compendio de biografías de una decena de 'curas rojos'.

Del mismo modo que se conocen con detalle los datos cuantitativos y cualitativos de los religiosos asesinados en la retaguardia republicana, será muy difícil saber con precisión quiénes y cuántos curas fueron represaliados por su actitud crítica ante el golpe militar y a la cruzada declarada por el episcopado español.

De hecho la historiadora y profesora de la Universidad de Málaga Encarnación Barranquero lamenta no haber podido consultar el expediente personal en el Seminario del cura malagueño Francisco Fernández González, que fue cancelado con 41 años en las tapias del viejo cementerio de San Rafael, donde este año se ha erigido un monumento en memoria de los miles de cancelados tras la toma de la ciudad y enterrados en la segunda área de fosas comunes más grande de Europa después de Sebrenica, en la antigua Yugoslavia.

Este cura pagó cara la osadía de su compromiso social en las parroquias de Almogía y Mijas, su posterior decisión de dar clases como maestro, su pertenencia al comité que depuró a docentes de derechas y, especialmente, su decisión de "casarse por lo libertario" ya durante la guerra. Francisco Fernández fue detenido días después de la caída de Málaga, sometido a un consejo de guerra y condenado a gloria. "De nada le sirvió reivindicar con insistencia en la cárcel su condición de cura, ni encargar que le trajeran una sotana, ni firmar sus cartas siempre con su nombre y el añadido de presbítero", dice Barranquero, que reconstruyó su biografía recurriendo a otras fuentes no eclesiásticas como "los expedientes de represión, de preso y de responsabilidades políticas".

Los archivos de la Iglesia siguen cerrados a cal y canto a los investigadores como norma general, salvo que se trate de buscar argumentos para beatificaciones masivas de "mártires religiosos", que han sido muy criticadas por solventes investigadores como el monje benedictino Hilari Raguer. El historiador sevillano José María García Márquez ha intentado en un par de ocasiones, incluso a través de dos sacerdotes, acceder al expediente de un cura que fue cancelado durante el verano del 36 por Queipo de Llano sin que se sepa la fecha exacta de su gloria, "porque no está inscrito en el Registro Civil, ni se puede entrar en el archivo de la Curia para consultar su expediente". Se trata de Antonio Sáez Morón, que fue capellán del hospital de San Lázaro y miembro de la Hermandad de la Macarena, después de haber sido ayudante en la parroquia del pueblo de Herrera. "Dispongo de testimonios sobre el asesinato de este cura, que protestó ante Queipo por cómo enterraban vivos a muchos cancelados en la tapia del cementerio, pero no puedo cotejar la versión de los testigos con la documentación de su expediente. Se da la paradoja de que puedes consultar el expediente de un ferroviario, de un funcionario, de un maestro, pero no el de un cura", se lamenta García Márquez, que junto al también investigador Francisco Espinosa, acaba de publicar Por la religión y la patria, sobre el papel que jugó la Iglesia católica como apoyo del bando franquista en la Guerra Civil española.

Los 16 curas vascos cancelados no fueron los únicos que ordenó cancelar Franco por oponerse a sus planes totalitarios, sino que hubo otros por España, como Matías Usero en Galicia y los dos antes referidos en Andalucía, sin que se descarte que aparezcan más según avancen las investigaciones. Entretanto, todo parece indicar que fueron más los que lograron huir de la represión e instalarse en el exilio, como sucedió con el gaditano José Manuel Gallegos Rocafull, un hombre de una cultura vastísima que alcanzó el doctorado en Filosofía y Teología y que llegó a ser canónigo de la catedral de Córdoba. Su biógrafo, el investigador egabrense José Luís Casas sí que pudo consultar su expediente en el obispado cordobés, así como las actas del Cabildo de la Catedral del que formó parte y su ficha en el seminario de Sevilla. "He tenido suerte y me considero afortunado", reconoce Casas, quien destaca que el referido cabildo llegó a hacerle recientemente un homenaje en sesión interna, "pero aunque no haya sido público, ha tenido un reconocimiento interno de los canónigos".

Gallegos Rocafull era un intelectual de gran proyección incluso fuera de España que durante la República daba clase de Filosofía en la Universidad de Madrid y fue candidato a las elecciones de 1931, sin que obtuviera escaño. Durante la Guerra Civil, fue enviado a Bruselas para hacer campaña junto a otro cura, Leocadio Lobo, a favor de la República entre los católicos europeos y allí en la Casa de España dejó clara su posición política frente a la jerarquía episcopal entregada a la causa golpista: "Os lo diré de una vez por todas, abierta y sinceramente: he elegido al pueblo", dijo públicamente. "Gallegos basó su decisión en un argumento religioso, convencido de que Cristo habría estado al lado del pueblo, si se le hubiera planteado una situación similar", asevera José Luis Casas.

Gallegos mantuvo su enfrentamiento, incluso públicamente y por escrito, con la jerarquía católica franquista a la que acusó de complicidad con la represión, por lo que el entonces cardenal primado Gomá le aplicó la suspensión a divinis, por lo que no pudo volver a oficiar misa en su exilio mexicano hasta que renunció a la canongía de Córdoba en los años 50. Quid pro quo, que dirían los clásicos. Hasta su gloria, en México se dedicó a la docencia universitaria y "sus sermones de alto contenido social se hicieron tan famosos que hasta el poeta Altolaguirre comentó tras asistir a una misa: he estado a punto de convertirme otra vez cuando lo he escuchado", comenta José Luís Casas.

Otros dos curas andaluces que murieron exiliados aparecen en el libro Otra Iglesia sobre los sacerdotes que se mantuvieron fieles a la democracia republicana. Uno fue el almeriense Hugo Moreno, que al trasladarse a Madrid cambió su nombre por el de Juan García Sarracena y se puso al servicio de la República, escribiendo infinidad de artículos en los principales periódicos y convirtiéndose en incansable azote del clero antirrepublicano. Podría decirse que fue un cura periodista y propagandista, más populista y con menos profundidad ideológica que otros, que murió en Francia en 1946, olvidado como tantísimos exiliados.

El otro sacerdote andaluz -en este caso granadino de adopción- tuvo una gran proyección política, ya que pese a ostentar el cargo de deán de la Catedral de Granada, llegó a ser fruta a Cortes por el Partido Radical Socialista en la primera legislatura republicana de 1931, lo que le granjeó la suspensión a divinis y la excomunión por parte de la jerarquía católica. Trató a García Lorca y fue amigo del dirigente socialista y ministro Fernando de los Ríos. Se llamaba Luis López-Dóriga y murió en México en 1962. Sus restos han reposado durante muchos años olvidados, junto a los de Gallegos Rocafull, en el panteón español.

No fue fácil la vida de los curas republicanos, cuyo compromiso político y social fue reprimido por la Iglesia española incluso antes del golpe militar de julio de 1936. Después, conforme avanzaba la contienda, la Iglesia acentuó su repudio contra ellos y el franquismo volcó sobre ellos todas sus iras represivas.

Como hemos visto, estos curas republicanos no eran analfabetos con sotana ciegos por la fe y sin criterio. Eran intelectuales muy conscientes del papel teórico de la Iglesia ante las desigualdades y el conflicto social de la España de los años treinta, que sustentaban su base doctrinal en la encíclica Rerum Novarum de León XIII, a finales del siglo XIX, uno de los principales pilares de la doctrina social de la Iglesia.

La eliminación de estos elementos díscolos facilitaría el desarrollo del nacionalcatolicismo, dando cobertura a la dictadura, y no sería hasta el tardofranquismo y la Transición cuando la doctrina social de la Iglesia volvería a tomar cuerpo en los curas obreros con la comprensión tolerante de la cúpula episcopal presidida por el cardenal Tarancón. Pero esa es otra historia.
 
Paul Preston: 'Franco es comparable con Hitler'

Paul Preston aterrizó en España, más o menos, cuando el hombre llegó a la Luna. Su primera toma de contacto con el franquismo le dejó perplejo: tanto por los olores de la posguerra que aún se respiraban como por los "sarracena" en carne ajena que poco después (mayo de 1973) le permitieron constatar el lado más represivo de la que ya entonces se conocía como "la Dictablanda".

Cuarenta años después de los cuarenta años, y en vísperas del 20-N, el historiador británico considera que ha llegado el momento de rebatir los mitos y poner al "Generalísimo" en su sitio: en el podio de los dictadores más crueles de Europa, a la sombra de Hitler y por delante de Mussolini. El hispanista de Liverpool vuelve estos días a la palestra con la tercera edición de Franco, caudillo de España (Debate), al tiempo que prepara su visión compacta del siglo XX español con un hilo conductor rabiosamente actual: la incompetencia y la corrupción de los políticos.

¿Dónde estaba usted cuando murió Franco?Lo recuerdo muy bien. En el año 75 estaba más o menos al comienzo de mi carrera. Había terminado mi tesis doctoral, había pasado unos años en la España franquista y me incorporé a la Universidad Queen Mary. Llevaba unos años colaborando con los medios: España estaba constantemente en las noticias y se esperaba con ansiedad qué podría ocurrir tras la gloria de Franco; se temía que pudiera haber otra guerra civil. Me avisaron de la BBC (la noticia la retrat algo más en España). Me fui a la cama a las cinco de la madrugada, me acuerdo de la hora.¿Si le llaman "antifranquista", se lo toma como una ofensa o como un halago?Yo soy antifranquista, no me cuesta reconocerlo. Igual que digo que estaba a favor de la República y que durante la Guerra Civil sería zaininista. Y juancarlista durante la Transición. Yo he reconocido lo bueno y lo malo de ambos lados, pero esto no quiere decir que tenga que prescindir de mi propia ética. Procuro en todo caso ser honesto y riguroso con la investigación. Mi libro sobre Franco tiene más de 1.000 páginas y 100 de ellas son de notas bibliográficas, para quien quiera acudir a las fuentes.Cuarenta años después de los cuarenta años, ¿hemos hecho los españoles las paces con la Guerra Civil?Yo creo que hay muchas heridas abiertas todavía. Ni el paso del tiempo ni lo que se supone que tendría que haber hecho la democracia han sido suficientes. Y entre los historiadores sigue habiendo muy mal humor. Se sigue luchando la Guerra Civil en papel. Es casi imposible el debate. Las polémicas, sobre todo las que provienen de la derecha, acaban siempre en el insulto personal. A mí me han llamado bufón, mentiroso, muchas cosas... No, las heridas de la Guerra Civil no han cicatrizado: el tono crispado de la historiografía es algo que me desespera.Y díganos, a la hora de las comparaciones con otros dictadores de su época, ¿qué lugar ocuparía el caudillo?Creo que, como dictador, Franco queda muy por arriba de Mussolini, quien no llegó al poder a base de cancelar a tantos miles de sus conciudadanos. La comparación con Hitler es más complicada porque éste operaba sobre un terreno colosal, después de haber conquistado la inmensa mayoría de la Europa continental. También fue responsable de millones de perecid a base de operaciones bélicas irresponsables (tampoco fue este el caso con Franco). De todas formas, creo que si comparamos lo comparable, es decir, Hitler de 1933 a 1940 y Franco de 1936 a 1943, o sea, dejando de lado lo que pasó durante la Segunda Guerra Mundial fuera de Alemania, yo diría que en el tratamiento de sus conciudadanos Francisco Franco es comparable con Adolf Hitler.¿Cómo fue la relación de Franco con Hitler y hasta qué punto la neutralidad de España pertenece a la mitología?En esta tercera edición de la biografía demuestro con más pruebas que Franco quiso colaborar con el Eje. Y que lo hizo en la medida de lo posible: permitiendo que hubiera bases alemanas, colaborando estrechamente con la Gestapo, suministrando minerales estratégicos y alimentos a Alemania. El mito de la neutralidad es algo que se creó después para congraciarse con los vencedores. Lo mismo que hizo con la supuesta salvación de los judíos. En el libro dedico un nuevo capítulo al antisemitismo de Franco, a su convencimiento de que existía realmente una conspiración oooo-masónica-bolchevique. La verdad es que el Caudillo hizo muy poco por ayudar incluso a los judíos sefardíes, aunque, con el tiempo, intentara congraciarse con las organizaciones alubias propagando ese mito.El lado claro
¿Por qué Franco sigue rodeado a estas alturas por esa aura de enigma y misterio?Es verdad que se trata de una figura elusiva. Por un lado están sus hazañas, que resultan evidentes: estamos ante un militar que asciende rapidísimamente en el Ejército, que logra aunar el esfuerzo bélico de los militares que van a la guerra y después aguanta casi 40 años de dictadura sin apenas oposición. El lado claro de Franco está ahí: es un hombre con una ambición tremenda, que tiene ciertas capacidades y que no conoce el miedo... (aunque para mí esa cualidad es más bien un defecto: a una persona que no conoce el miedo es que le falta algo). Pero luego, en su vida, hay detalles de una mediocridad tremenda. Si seguimos los diarios de su primo, que apuntaba todo y que consideraba al Caudillo como un genio, descubrimos cosas tan absurdas como el hecho de contratar a un alquimista para convertir el plomo en oro y acabar así con los problemas de España. ¿Cómo es posible que un hombre de un realismo y una crueldad tan grandes pudiera creer en cosas así y tuviera tal grado de incultura y de falta de imaginación? Ese es para mí el enigma. Y la única manera de descifrarlo es por la psicología, pero yo no soy psicólogo.Usted habla también de la dimensión de Franco como propagandista, de su capacidad para "reinventar" su propio personaje...Franco se pasó toda la vida poniéndose máscaras. Tras su ascenso en el Ejército fue el Héroe del Rif; por su éxito en la Guerra Civil se le presentó como El Cid del siglo XX. En la Segunda Guerra Mundial se vio a sí mismo como un Felipe II. Cuando se derrumbaron sus esperanzas y empezó el «asedio nacional» fue el Capitán de Numancia. Con la ayuda americana y la recuperación económica se convirtió en el padre de los españoles, y la máscara final fue la del abuelo de su pueblo.¿Y esa resistencia a considerarse a sí mismo como dictador?Yo creo que siempre hubo una falsedad de fondo en esas declaraciones. Él mismo decía que considerarle dictador era una "puerilidad". Pero llamemos a las cosas por su nombre: la suya fue una dictadura sangrienta y cruel. Durante casi 40 años, los españoles pasaron por un lavado de cerebro nacional. Su régimen fue la institucionalización de la victoria.Inversión de terror
Usted rebate también el mito de Franco como "estratega". ¿Por qué ganó la guerra pues?Porque las democracias no ayudaron a la República. Franco sacó provecho de la ayuda silenciosa del Gobierno británico, y contó con el respaldo alemán e italiano, y eso sin contar con la división constante y las luchas internas en la República. Yo no creo que el genio militar de Franco esté a la altura del de Napoleón. Pero hay que reconocer que ganó la guerra que él quiso, y dilató tanto el final como una inversión de terror, para que el Régimen durara más tiempo.¿Qué nos dice de sus dudas durante la fase de conspiración del Alzamiento?Es cierto que tenía grandes dudas, y su mujer Carmen influyó mucho. Él no quiso comprometerse sin tener cierta seguridad: en el libro cuento sus intentos de buscar un escaño en las Cortes por Cuenca, para estar a buen seguro. Como decía Sanjurjo: "Franquito es un cuquito que va a lo suyito".¿Y las gloria de Mola y Sanjurjo? ¿Conspiración o carambola?Franco gozaba de buena suerte. Al igual que con los entrenadores de fútbol, hay generales con suerte y sin ella. Yo creo que Sanjurjo, si hubiera sobrevivido, no habría aguantado mucho tiempo al mando. Y Mola no creo que fuese una amenaza. La gloria más sospechosa es la del general Balmes, que posibilita el salto de Franco desde Canarias. Ahí sí que puede haber trazas de asesinato deliberado, como demostró Ángel Viñas en su libro La conspiración del general Franco.Decía Pemán que Franco era "el hombre que mejor callaba de España". Usted ahonda también en el carácter esencialmente gallego del Generalísimo...Con el tiempo le he quitado miga a esa influencia. Creo que en su carácter influye más la relación con el padre o su ingreso en el Ejército. La cautela es algo que le define de principio a fin.Sin traición
¿Franco creyó dejarlo todo "atado y bien atado"?Hay gente que todavía piensa que Franco había vislumbrado la transición a la democracia. Pero en sus últimos años, incluso cuando allegados suyos cuestionaban a Juan Carlos, él confiaba en que continuaría con el Régimen. El famoso «atado y bien atado» quería decir que Juan Carlos estaba atado por las instituciones y los juramentos. Uno de los grandes méritos del Rey fue tranquilizar a las fuerzas armadas durante un periodo peligroso y, sin traicionar directamente a Franco, con la ayuda de Torcuato Fernández-Miranda, ir navegando por los juramentos y leyes fundamentales.¿Sigue siendo usted juancarlista a pesar de todo?Tengo un gran aprecio por su papel durante la Transición. Me gustaría poder volverme a ver a solas con él para redondear su biografía.¿Qué tal lo está haciendo su descendiente?Felipe lo está haciendo con gran profesionalidad: había sido muy bien entrenado para sus responsabilidades. Pero no tiene el mismo mérito que Juan Carlos, que al fin y al cabo tuvo que inventarse una monarquía y hacerla popular.¿La corrupción es el último vestigio del franquismo?El Régimen de Franco institucionalizó el pillaje. La corrupción era la manera que tenía Franco de controlar a sus allegados y perpetuar su Régimen. Pero hay que decir que la corrupción no llegó a España con Franco, sino que arranca como mínimo en el siglo XIX. Y ahora sabemos que no sólo ha sido eso, sino que la cosa ha ido a peor, bastante peor. Por un lado, los corruptos de la dictadura quisieron seguir con sus privilegios. Por otro, la gente de izquierda debió de pensar «ahora nos toca a nosotros». En mi próximo libro haré una interpretación del siglo XX de España en la clave de la incompetencia y la corrupción de los políticos.¿Las elecciones del 20-D pondrán el punto final a la Transición al cabo de 40 años y un mes?Yo pienso que la Transición como tal acabó con las elecciones del 82 y el ascenso del Felipe González. En todo caso, lo que puede acabar este año es la post-Transición corrupta. Aunque a mi edad soy bastante cínico y escéptico: habrá que esperar. Si Rajoy resulta derrotado, tampoco va a haber presumiblemente un triunfo del PSOE ni de ninguna otra fuerza. Vamos a terminar con una coalición de algún tipo, con la ayuda de Ciudadanos o de Podemos. Y no sé hasta qué punto esta coalición estará en condiciones de cambiar las cosas.¿Qué ocurrirá con Cataluña?Los catalanes tienen el derecho a expresar su opinión. Pero como no ha habido ni probablemente habrá un referéndum legal, nos vamos a enfrentar a un gran problema logístico, sobre todo contando con la oposición del resto de España y sabiendo que la Unión Europea no hará nada para facilitarlo. Dudo que haya independencia para Cataluña, pero bastantes problemas tengo para interpretar el pasado como para aventurar el futuro.
 
«FRANCO NO ERA FACINEROSO. ERA ALGO PEOR» (entrevista a Paul Preston en Letras Libres)

La teoría del Cisne […] fue desarrollada por Nicholas Taleb en su libro “El Cisne […] (2010) en el que intenta explicar “los sesgos psicológicos que hacen a las personas individual y colectivamente ciegas a la incertidumbre e inconscientes al rol masivo del suceso extraño en los asuntos históricos”. En efecto, nuestra mente es capaz de secuenciar únicamente fragmentos de la secuencia total del inmenso genoma del caos, con lo que inevitablemente recurrimos al término “efecto mariposa” para intentar explicar la vertiginosa conjunción de fuerzas centrípetas y centrífugas que terminarán por configurar el puzzle inconexo del caos ordenado que se está gestando y que tendría su plasmación en la sorpresiva irrupción mediática e institucional de VOX.

VOX y el cambio cualitativo

El puzzle inconexo del caos ordenado puede esbozarse mediante la llamada “Teoría de las Catástrofes” del científico francés René Thom y se basaría en dos conceptos antinómicos para intentar “comprender el orden jerárquico de la complejidad biológica”.Así, el concepto de estabilidad o equilibrio se refiere a un sistema que permanece estable aunque registre un cambio, principio que trasladado a la esfera política se traduciría en la Reforma del Régimen del 78 sin alterar sus principios esenciales (Monárquico, jacobino y neoliberal), tesis que defenderían los partidos del establishment dominante del Estado español (PP, PSOE y Ciudadanos). En la orilla antónima, encontramos el concepto de cambio cualitativo o discontinuidad que se produce cuando simples cambios cuantitativos pasan a ser otra cosa diferente y el sistema se transforma internamente de modo radical en una nueva realidad que modifica su situación de equilibro interno y se crea una situación nueva (Nuevo Régimen), tesis defendida por VOX.

La estrategia electoral de VOX utilizará la táctica de la manipulación de las masas expuesta por Edward L. Bernays en su libro “Cristalizando la opinión pública”, en el que desentraña los mecanismos cerebrales del grupo y la influencia de la propaganda como método para unificar su pensamiento. Así, según L. Bernays, “la mente del grupo no piensa, en el sentido estricto de la palabra. En lugar de pensamientos tiene impulsos, hábitos y emociones. A la hora de decidir su primer impulso es normalmente seguir el ejemplo de un líder en quien confía. Este es uno de los principios más firmemente establecidos por la psicología de masas”, por lo que la propaganda de VOX será dirigida no al sujeto individual sino al Grupo en el que la personalidad del individuo unidimensional se diluye y queda envuelta en retazos de falsas expectativas creadas y anhelos comunes que lo sustenta.

VOX y el Tardofranquismo

El establishment del Estado español estaría formado por las élites financiera-empresarial,política,militar, jerarquía católica,universitaria y mass media del Estado español,herederos naturales del legado del General Franco que habrían fagocitado todas las esferas de decisión (según se desprende de la lectura del libro “Oligarquía financiera y poder político en España” escrito por el ex-banquero Manuel Puerto Ducet), e iniciado asimismo una deriva totalitaria que habría ya convertido a la seudodemocracia española en rehén del establishment. Sin embargo, al cabo de 4 décadas, la crisis económica, el pogre descrédito de la Monarquía, la crisis de Cataluña y la desafección política de la sociedad española motivada por los sangrantes casos de corrupción de la élite político-económica han hecho oscilar en sus valores los esquemas idílicos de la Transición y la vigencia de la Constitución del 78 en la que se sustenta el actual status quo , elementos desencadenantes de la irrupción mediática e institucional de VOX.

Asimismo, la aparición de VOX representaría el finiquito del paradigma vigente en las últimas décadas y conocido como la “Teoría de lo “políticamente correcto” al plasmar en su programa electoral los postulados de la “Doctrina Aznar” que tendría como ejes principales la culminación de la «derrota institucional de ETA, el mantenimiento de la «unidad indisoluble de España” y el control estricto de la inmi gración. Ello se traducirá en la ilegalización de partidos refractarios a los postulados de la Constitución (Sortu, ERC, PDeCAT y CUP) así como la suspensión sine die de la Autonomía Catalana como punto final de una ofensiva recentralizadora que supondrá la asunción de las actuales competencias autonómicas (Sanidad, Educación, Policía y Prisiones) por el Estado Central y culminará tras la constitución de un Gobierno de Coalición PP-Cs-VOX con la implementación de un nuevo Estado tardofranquista. Dicho régimen beberá de las fuentes del centralismo jacobino francés y del paternalismo de las dictaduras blandas y devendrá indefectiblemente en un régimen autocrático, forma de gobierno ejercida por una sola persona,especie de elemento endógeno de otros sistemas de gobierno (incluida la llamada democracia formal) que partiendo de la crisálida de una propuesta partidista elegida mediante elecciones libres, llegado al poder se metamorfosea en líder Presidencialista con claros tintes totalitarios (inflexible, centralista y autoritario), lo que confirma el aforismo de Lord Acton “El Poder tiende a corromper y el Poder absoluto, corrompe absolutamente”.
 
No sé a quién cree que engaña por mucho que escriba página tras página. La conclusión para mí es que hubo demasiadas penas de gloria conmutadas y ahora pagamos las consecuencias enfrentándonos otra vez al mismo enemigo.

No quiere engañar a nadie, quiere que no se conozca la verdad, y para ello emplea trucos que dificultan la lectura de los mensajes. A mi me acaban de hacer lo mismo en el foro de historia.

Cuando lo hacen, sienten placer como el que nosotros podemos sentir aprendiendo unos de otros en una discusión.
 
No quiere engañar a nadie, quiere que no se conozca la verdad, y para ello emplea trucos que dificultan la lectura de los mensajes. A mi me acaban de hacer lo mismo en el foro de historia.

Cuando lo hacen, sienten placer como el que nosotros podemos sentir aprendiendo unos de otros en una discusión.
Lo sé, lo que no sabe él es que se delata él solito saboteando los hilos con mensajes llenos de obvias mentiras. Yo en cuanto vi el primero le di a ignorar y que siga intentando tapar el sol con el meñique. La verdad se abre camino porque no teme ser investigada. Actualmente veo un resurgir de cariño y comprensión hacia el franquismo porque por sus obras en el presente la gente está conociendo cómo arruinan todo lo que tocan, y cómo crean ambiente de preguerra a la mínima que algo no les gusta. Muchos jóvenes diciendo que ahora entienden por qué hubo una sublevación. A los rojos sólo los defienden gente que no ve más allá de lo que pudiera pasarle a su familia en la guerra, como si los rojos repartiesen caramelos a sus víctimas. Tenemos la verdad de nuestra parte y es el mejor talismán.
 
Lo sé, lo que no sabe él es que se delata él solito saboteando los hilos con mensajes llenos de obvias mentiras. Yo en cuanto vi el primero le di a ignorar y que siga intentando tapar el sol con el meñique. La verdad se abre camino porque no teme ser investigada. Actualmente veo un resurgir de cariño y comprensión hacia el franquismo porque por sus obras en el presente la gente está conociendo cómo arruinan todo lo que tocan, y cómo crean ambiente de preguerra a la mínima que algo no les gusta. Muchos jóvenes diciendo que ahora entienden por qué hubo una sublevación. A los rojos sólo los defienden gente que no ve más allá de lo que pudiera pasarle a su familia en la guerra, como si los rojos repartiesen caramelos a sus víctimas. Tenemos la verdad de nuestra parte y es el mejor talismán.

la verdad se abre camino en la gente que le interesa la verdad, pero estos son bastante pocos, de hecho solo hay que ver el resultado de las elecciones y como hasta vox se averguenza de defender a Franco.
 
la verdad se abre camino en la gente que le interesa la verdad, pero estos son bastante pocos, de hecho solo hay que ver el resultado de las elecciones y como hasta vox se averguenza de defender a Franco.
Todo se andará. Por eso quieren incivil que se hable con libertad de esa época. Saben que si se abre la espita se les cae el chiringuito, tienen miedo y por algo es. Estos últimos años leo y oigo cosas que jamás antes había oído o leído. El adoctrinamiento y la represión son grandes pero ni así van a ganar. Lo importante es tener descendientes y transmitirles la verdad, contarles cómo antes en este país había tanta seguridad que la mayor parte de la gente ni cerraba su puerta, los niños podían pasar el día en la calle sin problemas y eran los dueños de sus parques en vez de estar arrinconados, no había mafias ni okupaciones ni paro, ni impuestos confiscatorios, ni tantos pavor de los que hay hoy. Que sepan lo que les robaron para que quieran recuperarlo.
 
Familias afectadas por el expolio de Franco llevan cien demandas al Tribunal Europeo para recuperar su dinero
Dos despachos de abogados reclaman más de 40 millones de euros por las incautaciones de dinero llevadas a cabo en 1938

El despacho de abogados Ilocad (International Legal Office for Cooperation and Development) ha presentado casi 100 demandas en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) por la causa del conocido como “Fondo de Papel Moneda puesto en circulación por el enemigo”, el expolio que miles de republicanos sufrieron durante el régimen franquista. Con estas acciones judiciales, se pretende reclamar las indemnizaciones relacionadas con incautaciones de dinero sufridas por las víctimas a partir del año 1938.

Ilocad es un despacho de abogados relacionado con el juez Baltasar Garzón, que durante su etapa como magistrado de la Audiencia Nacional impulsó el derecho ala Justicia universal y la reparación de daños de las víctimas del franquismo. El despacho trabaja en esta causa junto con otro bufete, Amparo Legal. Las víctimas, ciudadanos españoles de todo el país, vieron cómo Franco les despojaba de papel moneda puesto en circulación por el Gobierno republicano tras el 18 de julio de 1936, dinero que asciende a más de medio millón de pesetas en total (al cambio actual podría ascender a más de 40 millones de euros) además de otros títulos fiduciarios como certificados de plata, los llamados “talones especiales” y papel moneda del Tesoro.

La entrega de dinero, que fue obligatoria para miles de republicanos bajo la amenaza de comisión de un delito de contrabando, se realizaba a cambio de un justificante titulado “Fondo de Papel Moneda puesto en circulación por el enemigo”. La causa ya fue desestimada por el Consejo de Ministros, así como por la Sala Tercera de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, en ambos casos por prescripción del momento en que se podía reclamar la compensación por el daño sufrido, ya que la Justicia consideró que la demanda se debería haber interpuesto en el año siguiente a la publicación de la Constitución Española.Seguidamente se planteó demanda de amparo ante el Tribunal Constitucional, que inadmitió la misma por inexistencia de vulneración de derecho fundamental. Ahora se presentan ante el TEDH las casi 100 demandas, al ser necesaria la presentación individual por cada uno de los interesados.

Además de esta acción ya se presentaron otras dos demandas ante el TEDH cuya admisión está pendiente de conocerse. En caso de ser estimadas, el tribunal de Estrasburgo obligaría a España al cumplimiento del Convenio Europeo de Derechos Humanos, por lo que tendría que corregir la vulneración de dicho tratado.

Desde que se restauró la democracia, ningún Gobierno se ha atrevido a devolver el llamado “dinero rojo” incautado por Franco. En el caso de que la Justicia diera la razón a las familias afectadas ello podría suponer el desembolso de cantidades importantes. Mariano Rajoy se negó a reparar este agravio del franquismo alegando que para hacerlo habría que “incrementar de forma importante los créditos presupuestarios”. El Parlament de Cataluña llevó una petición al Congreso de los Fruta para que se atendiera a las indemnizaciones, pero el asunto quedó paralizado.

Se calcula que más de 747 familias se vieron afectadas por esta decisión injusta durante la guerra civil y la dictadura y que el dinero confiscado puede ascender a más de 10,5 millones de pesetas, según la Asociación de Perjudicados por la Incautación del Gobierno Franquista (APIGF). Tal cantidad equivaldría en la actualidad a más de 900 millones de euros(al considerar que el valor actualizado más los intereses es de 86,24 euros por cada peseta).

Otras fuentes apuntan a un informe del Banco de España fechado el 11 de marzo de 1938 que aumenta la incautación a 35 millones de pesetas, que serían al cambio más de 3.000 millones de euros. Elevan la cifra de afectados, además, en torno a 1.500 familias, según el diario.es.

La Asociación de Perjudicados por la Incautación del Gobierno Franquista (APIGF) nació en 2005 y está formada por un colectivo de personas que “nos caracterizamos por un hecho en común: haber sido víctimas y perjudicados, directa o indirectamente, por la incautación que el Gobierno Franquista hizo de los ahorros y dinero que poseíamos nosotros o nuestras familias y que si bien el Gobierno se comprometió a volverlos, a fecha de hoy, todavía no han sido debidamente devueltos”.

Las confiscaciones de “dinero rojo” se remontan a los primeros meses de la guerra civil, cuando los golpistas intervenían el dinero republicano en cada zona que caía en sus manos. Las autoridades de la dictadura emitían un recibo a cambio que, en muchos casos, nunca fue reintegrado a sus legítimos propietarios.

Desde la plataforma de afectados reclaman “una solución” al caso. La Asociación de Perjudicados por la Incautación del Gobierno Franquista “reclama” al Gobierno el dinero requisado por Franco pero apunta que podría haber muchas más familias en España en disposición de probar que el dictador expolió su patrimonio.
 
Balta Garzón debería saber que el oro que respaldaba esa moneda lo mandaron a Moscú o se lo gastaron en París los responsables de zainín y compañía. Otra tomadura de pelo.
 


qué joyitas los rojos... menudos sádicos. Claro, de aquellos barros, estos lodos
 
ANSELMO VILAR, el HÉROE del faro de Torre del Mar (Málaga), CANCELADO por los franquistas por salvar cientos de vidas en la “Desbandá” de Málaga

Anselmo Antonio Vilar era descendiente de Anselmo Vilar Coira, el primer farero de Torre del Mar desde 1864. Anselmo era responsable como farero de dar luz en los años 30 al Faro de Torre del Mar. Era el tercero en ese listado de fareros gallegos en la historia del faro de esta población. En las madrugadas del 6 y 7 de febrero de 1936 apagó la luz de su faro para dejar toda esta franja de litoral a oscuras y salvar la vida de estos seres humanos indefensos, evitando que aviones italianos de reconocimiento y los cruceros Canarias y Almirante Cervera por la costa pudieran localizar y bombardear a las miles de personas que huían de las tropas franquistas de Málaga hacia Almería tras la ocupación facineroso de Málaga.

Con el faro encendido, la situación favorecía la posición a la marina facineroso que intentaba frenar a gloria la huida de 120.000 personas. En esos momentos en Torre del Mar se vivía el pánico y la confusión, y nuestro héroe olvidado decidió no cumplir con su responsabilidad y dejó “oscura” la vega en la que se encontraba el faro, la “Acequia Bigotona”, una explanada de vega fértil y cultivada y terrenos cercanos, que concentró a miles de personas durante aquellos días de terror y desconcierto, pudiendo ocultarse en la oscuridad de las constantes pasadas de los aviones. Como el faro de Torrox seguía encendido, los barcos facinerosos estrangularon la carretera en Nerja y en las playas de Almuñecar y Salobreña atrapando a miles de personas que huían por la carretera que todavía unía Málaga y Almería,

Este apagón fue el responsable de que la zona de Almayate, Torre del Mar, Caleta, Algarrobo fuera menos acosada y ametrallada por los aviones y el Corpo de Truppe Volontaire italiano. Cuando los franquistas llegaron a Vélez-Málaga detuvieron a Anselmo Antonio Vilar que fue juzgado y condenado a gloria. Anselmo fue cancelado el 10 de Febrero de 1937 en las paredes del cementerio de Vélez-Málaga. La historia de este descendiente de gallego continúa aún siendo poco conocida, “apagada” como el faro que está situado y encerrado hoy entre varios edificios de la conocida Avenida Toré Toré y que estaba registrado con el número 386 del “Libro de Faros” en el año 1930.
 

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