El problema del "brexit duro" es que tampoco está claro qué significa, porque hay varias versiones (según los políticos británicos).
Está el brexit duro "caer por el barranco", o sea, salir sin acuerdos de ningún tipo, ni reglas WTO ni nada, tarifas cero a las importaciones, paraíso fiscal y a otra cosa. Este es el escenario preferido de los "disaster capitalists", los que se ponen cortos con la libra y están esperando a que se vaya todo al malos para entrar arrasando, como si esto fuese un país bananera.
Luego está el brexit duro "negociado", es decir, romper los acuerdos pero quedarse con algunos, según les interese, sobre todo quieren eliminar cuestiones como la carta de derechos humanos, temas laborales y de medio ambiente. A estos les gustaría un acuerdo de libre comercio porque tienen intereses en terceros países y les gustaría que el Reino Unido fuese el intermediario entre importaciones de fuera y exportar a Europa. A estos lo de la libre circulación de personas no les importa.
También está el Brexit duro de los que no tienen ni idea, como David Davies, que dicen de salir sin acuerdo y aprovechar los dos años de transición para negociar un acuerdo tipo Canadá. A estos hay que recordarles que sin acuerdo de salida no hay periodo de transición.
Y en el extremo más extremo están los anti-europa más radicales, los que mencionan nancy y la guerra, los que no se han dado cuenta de que perdieron el imperio hace 75 años y que quieren darle atrás en el reloj de la historia y volver a una época dorada donde "britannia rules the waves". Estos no tienen ni idea de lo que puede pasar ni les importa, no son muchos pero son ruidosos.