Por lo tanto, debemos concluir que la imposibilidad de superar el 1.850 por parte del S&P 500 y la perforación del 1.810, ha supuesto el agotamiento de la tendencia alcista. Es evidente que con la caída del viernes se ha provocado un fuerte daño, cuya reparación exigirá tiempo. La excusa: la fuerte caída de la lira turca y del peso argentino. ¿Pero quién con un mínimo sentido común se puede creer que a los mercados les ha pillado por sorpresa lo que ha sucedido en Argentina, o que a los mercados les ha sorprendido la desaceleración de China? ¿O alguien se sorprende de que la reducción de las inyecciones de liquidez del FED perjudiquen a las economías emergentes? Las bolsas son máquinas que descuentan expectativas y todos esos escenarios ya habían sido descontados en gran medida por los mercados.
Lo que me resulta a mi sorprendente es que alguien se crea eso de “Spain is back”.
El hecho de que el S&P 500 haya perforado el 1.810 a nivel de precio de cierre, asi como la media de 50 sesiones, y de que el VIX haya cerrado en 18, tras subir cerca de un 31,7%, revela que los bajistas han tomado el control y que se ha iniciado el desarrollo de un significativo tramo a la baja.
Ahora vamos a considerar como escenario más probable un retroceso hacia el 1.770. En esa zona esperamos un rebote. El siguiente se encuentra en torno a 1.755, donde existe un soporte significativo.
Ahora bien, a muy corto plazo, y teniendo en cuenta que el viernes se produjo un 90% “down day”, vamos a considerar como escenario más probable un rebote para el lunes. Además, este rebote podría verse favorecido por dos circunstancias: porque es probable que el viernes se acumularan las ventas por el temor a que durante el fin de semana algunos países ajustasen la cotización de sus monedas, y la segunda es que nos encontramos en el final del mes de enero, y los cuidadores y los gestores de fondos harán todo lo que puedan para que el cierre del mes se haga a precios superiores a los del cierre del viernes.
El antiguo soporte de la zona 1.810 debería actuar ahora como una fuerte resistencia. Y, por lo tanto, vamos a considerar que mientras el S&P 500 se mantenga por debajo de 1.810, la tendencia de corto plazo será bajista.
Debemos tener en cuenta que, aunque se produzca un rebote, la tendencia dominante es bajista a medio plazo.