Zapatitos prometió facturas de joyas y lleva 16 días sin presentarlas
Las cuentas no cuadran. El pasado 8 de octubre (fecha tentativa), el conocido como Zapatitos aseguró que en cuestión de 8 a 10 días aportaría las facturas que acreditasen la procedencia legal de un lote de joyas cuyo rastro fiscal se había evaporado. Han pasado 16. Ni rastro de los papeles. La excusa oficial se desvanece.
Quienes defienden que todo es parte de un lawfare señalan que la prescripción del delito sería la vía de escape. Pero el argumento tiene trampa: para alegar prescripción hay que demostrar cuándo se adquirieron las joyas, y es precisamente eso lo que las facturas deberían probar. Si no hay facturas, tampoco hay fecha de compra. Y sin fecha, la prescripción no corre.
Mientras, en la opinión pública crece el escepticismo. La comparativa con otros casos –los trajes de la Generalitat, el crack inmobiliario– se vuelve inevitable. La sensación de impunidad selectiva cala.
El cronograma judicial no tiene por qué coincidir con el electoral. Pero si la estrategia era esperar a que el ruido se apagara, el silencio de las facturas no ayuda. Queda saber si la próxima semana traerá papeles o un nuevo aplazamiento.