Zapatero advierte al juez: anulará los chats si EE UU no aclara cómo se obtuvieron
El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero ha comunicado al juez que solicitará la nulidad de los mensajes clave de la causa si las autoridades estadounidenses no detallan el proceso de obtención. La maniobra, enmarcada en una estrategia de defensa que cuestiona la cadena de custodia de la prueba digital, abre un nuevo frente en un caso que ya acumula tensiones procesales.
La exigencia de Zapatero se apoya en un argumento jurídico sólido: la procedencia y autenticidad de una prueba digital no se presumen. Para que sea admisible, es necesario reconstruir quién obtuvo el dispositivo, con qué autorización, cómo se realizó el volcado, quién lo custodió y bajo qué título se remitió a España. La autorización de EE UU para usar el material solo resuelve el permiso de uso, no la integridad de la cadena. Sin embargo, una irregularidad no anula automáticamente toda la causa: los tribunales distinguen entre defectos subsanables, rupturas de la cadena que afectan a la autenticidad y vulneraciones de derechos fundamentales. También importa si existen pruebas independientes que conduzcan a los mismos hechos.
En paralelo, el reciente caso de José Luis Ábalos —condenado apenas horas antes, según las informaciones— ha avivado el escepticismo sobre la voluntad de algunas formaciones políticas de someterse a la justicia sin recurrir a tecnicismos. En el debate se cruzan dos corrientes: quienes ven en la petición un derecho legítimo de defensa, y quienes la interpretan como un intento de eludir el fondo del asunto mediante argucias procesales.
La cuestión de fondo sigue abierta: si las pruebas se obtuvieron legalmente en el marco de investigaciones de narcotráfico, como apuntan algunas fuentes, el recurso de Zapatero podría tener un recorrido limitado. Pero la estrategia ya ha logrado retrat el proceso y mantener en vilo a una opinión pública que observa con creciente hartazgo la judicialización de la política.