El simpaticeo es un arma de destrucción masiva.
"Ha pasado de ser el suplente del suplente a convertirse en pieza clave en la campaña del PP. Él o ella ha cambiado el tono del partido en su ofensiva digital contra Sánchez: ironía, golpes sin piedad y millones de visualizaciones.
La persona más buscada en el arranque de la campaña del 29-N trabaja en Génova. Protagonista de una historia de ascenso prodigioso. Es quien ha forjado, desde el anuncio del adelanto electoral, un cambio de tendencia en las redes sociales del Partido Popular, muy especialmente en X, antes conocido como Twitter.
Es muy joven. En términos futbolísticos, era suplente del suplente. Hasta que un día hacen lluvia de ideas para los mensajes en X y, para sorpresa de muchos, sus tuits fueron los que más funcionaron.
«Se hizo fuerte», raudo, valoran desde las alturas del partido. Y ya es el encargado. Todo pasa por sus manos. Reporta directamente al entorno más cercano de Feijóo.
Sus partidarios le celebran los ataques, irónicos, a la izquierda y sus aliados. Sus detractores hablan de «pérdida de vergüenza», aunque esto pueda tener una doble lectura. Crónica accede al
community manager del PP, que acepta responder sin desvelar su identidad. «¿Mi género? ¿El de ahora o con el que nací? Así no me reconocen los de las cloacas», en sus propias palabras. Cree que automáticamente estaría en la diana.
(mensaje citado en revisión)
Advertencia innecesaria: no tiene piedad con el partido de Gobierno, ni con sus referentes... Siempre, recalca, en clave de humor.
No muestra sorpresa cuando indagamos sobre las opiniones acerca del cambio de tendencia de las redes sociales del PP. «Para conseguir repercusión no puedes hacer lo mismo todos los días del año. La notoriedad llega porque hemos apretado en el momento en el que más foco hay sobre nosotros, que es con las elecciones convocadas. Hay cuentas que ya no sorprenden a nadie y, sin embargo, con la nuestra no hemos hecho más que empezar. La cuenta y estilo de Óscar Puente huele a naftalina, que es una cosa que no sé lo que es pero que dicen que es como de olor a viejo».
Aprovecha para recordar a su rival en la acera de enfrente... «Os interesáis por mí, y lo agradezco, pero quien tiene una entrevista de verdad es el CM del PSOE.
Cuando tengo un mal día, me pisan en el Metro, me duele una muela o piso una caca de perro en la calle pienso "bueno, peor estarán los que tienen que defender a Sánchez"...».
Se le acumulan los elogios de los votantes de derechas: «Nunca le va a faltar un plato caliente en mi casa si así lo necesita», «si necesita un ordenador de la Nasa y tokens infinitos que se le conceda sin objeción», «Hola CM, dile a tu jefa que acabas de recuperar una votante...». Los tiene controlados.
Alguna usuaria dijo que quería pedir matrimonio al CM del PP. «Aprovecho la oportunidad que me brinda EL MUNDO para decirle que sí, que acepto, pero solo si tiene un fondo buitre como el marido de Montse Mínguez, que soy un CM de gustos caros».
También hay otros usuarios que piden que le suban el sueldo: «Lo agradezco, pero si me moviera el dinero habría sido CM de Ábalos y no del PP... La izquierda insiste en decirnos cómo tenemos que vivir y cómo tenemos que pensar para darnos el carnet de "buen terrícola"».
(imagen visible para usuarios registrados)
Sólo con receta.
La interjección sirve como matiz para comentar que lo que explota es la socarronería. «Nosotros aprovechamos una de las principales grandezas del pueblo español: el humor. Es un buen ángulo para abordar la actualidad española, puede que el único. La izquierda se ha privado de la guasa desde que Pablo Iglesias dictó el Nuevo Código de Conducta Pogre, que Sánchez ha llevado al BOE, y el único lugar compartido a ambos lados del muro son las entrevistas de Vito Quiles a Rufián.
Ser un partido de Estado y hablar basado en redes es compatible: que no cunda el pánico entre ciertos periodistas veteranos y otros guardianes de la sarracena. Hemos venido a jugar, con permiso de Fraga».
El chaval o chavala que marca el tono del PP, y que ha elevado sus impresiones de miles a cientos de miles, o millones, apela también al trabajo en equipo. A su número y a sus salarios... «Somos pocos, y encima casi todos curran en chándal. Un disparate. Pero por darte una cifra, menos de la mitad de la gente que se sienta en el Consejo de Ministros y entre todos cobramos al año menos que las hijas de Zapatero. Somos una sección barata en la lucha contra el sanchismo.
Comemos de
tupper en el trabajo y quien fuma lo hace de liar para llegar a final de mes. En cuanto a las ideas: prueba y error y grupo de WhatsApp. Cuando no estamos juntos, comentando en directo la corrupción del PSOE o viendo TVE, nos compartimos de todo. Aceptamos sugerencias de todo el que quiera aportar y tratamos de conectar con las tendencias».
(mensaje citado en revisión)
Los contenidos los marca la actualidad. Confiesa quiénes son sus
musas. «Encontramos inspiración en formatos de humor de TVE como
Mañaneros y
Malas Lenguas y en humoristas como Javier Aroca o Esther Palomera...». Quiere que se entienda en modo de chanza. No busca irritar. «Si veis que se pueden enfadar por esto haced el favor de quitarlo, que no queremos meternos en líos, que casi todos somos eventuales», bromea.
Ironías aparte, desgrana a su manera cómo se organizan institucionalmente y cómo se vigilan unos a otros. «La toma de decisiones es asamblearia. Se parece mucho a los Círculos de Podemos, pero nosotros lo hacemos con los pantalones subidos. Al final del día apuntamos quién hizo clic para publicar, por si algún día hay que señalarle ante la Justicia para librarnos todos los demás».
Confirma que no hay una partición entre quienes elaboran los mensajes satíricos y los institucionales. Atacan y defienden, según toque. «Todos hacemos de todo. Lo institucional y lo satírico no son dos equipos: son dos maneras de decir lo mismo, que España se merece algo mejor que esto. Solo que algunos escriben pensando en Adolfo Suárez y otros lo hacen pensando en Pepe Colubi». Es su homenaje al gran humorista asturiano, que defiende profundamente reflexionar a través de la risa, quien acaba de hacer público que padece párkinson. A sus pies.
Su trabajo es 24/7. Y nos da su método para mantenerse despiertos. «Para combatir a esta gente conviene dormir y parar por casa de vez en cuando. Pero cuando nos faltan fuerzas para seguir pensamos en Ábalos, en la caja fuerte de Zapatero o en Sánchez y Begoña en La Mareta mientras invadían Ceuta. Es ahí cuando el cansancio desaparece y las ideas vuelven a brotar... Eso sí, a las 12 horas rezamos el Ángelus y a las 17 comemos en honor a don Pedro Sánchez Pérez Castejón, cuya carrera política Dios tenga en su Gloria».
Reflexiona, absolutamente en guasa, más bien, que las redes no son la realidad. «Dicho esto: Twitter, o X, no es la vida real. Si lo fuera, Podemos hubiera sacado mayoría absoluta en 2016 y Vox en 2023. Y España habría ganado Eurovisión… cuando se presentaba. Es una red en el que políticos y periodistas viven en F5. De esa obsesión fundamentalmente endogámica se produce el salto a la vida analógica».
(mensaje citado en revisión)
Desmitifica la coordinación entre las distintas sedes. Tampoco hay un orden claro en el proceso que sigue un mensaje desde a quién se le ocurre hasta que se publica. «Hay algunos contenidos que se supervisan. Otros, en los que buscamos ser complementarios. Pero por lo general avanzamos por líneas diferentes para maximizar el daño a los malos. Nosotros solo le rendimos cuentas a los tecno-oligarcas (o como se escriba)».
Lo que hacen ahora desde la cuenta del PP parece una respuesta al discurso en el que Feijóo aseguró que la situación política «exige recuperar los contrapesos». Un todos a uno contra Sánchez y sus acólitos.
«Creo que Feijóo se refería más a que Sánchez está como una cabra y opera como Sacha Baron Cohen en
El dictador. Bueno, no quiero hablar en nombre del presidente por si no le parece bien y baja aquí y pregunta por el CM y tal. Pero lo que está claro es que no nos van a imponer más sus pamplinas (¿Pamplinas?). Y una cosa más: no te imaginas las ganas que les tenemos. No les vamos a dejar pasar ni una». La misma frase que ha usado Feijóo ya en varios mítines durante la campaña.
Desde las redes del PP niegan rotundamente ser una copia. O que la mutación sea una respuesta para luchar contra la fuga de votos a Vox. «Tenemos un estilo propio. Compara las cuentas del PP y Vox en cualquier red social: no tienen nada que ver. Vox quizás opera más desde el enfado. Nosotros trabajamos más desde el humor y desde la ilusión por el cambio. Eso sí, desde el humor y la ilusión también se les puede moler a palos, ¿eh?».
En las apuestas sobre su verdadera identidad se ha apostado por el exCM de la Policía. También por que el actual de Ryanair esté haciendo horas extra. Otros apuntan a los célebres
Bill Kilgore —a quien apodan «el Cervantes del meme»— o Pablo Sobrado. A los dos últimos les preguntamos: sabemos que ellos no son.
¿Quién(es) es(son)? «Soldados de Feijóo. Suena poético y ñoño. Casi propio de una canción de
La Oreja de Van Gogh, ya sea de esta etapa, de la anterior, o de la primera. Pero es que nos pone mucho eso de hacer presidente a una persona normal, a un tío honrado. Somos su
guardia de la noche en redes y nos encanta lo que hacemos. Agradecemos mucho que Rajoy dijera que no a asumir este cargo para poder afrontar este reto».
Para terminar le pedimos una foto, para sencillamente poder ilustrar el reportaje. Lo hace con sus condiciones. «Sin problema. Te la paso de espaldas para que no me reconozcan los de las cloacas, que una cosa es ser un valiente en redes y otra es tener que estar pendiente de que no me pase nada cuando bajo a la estación de Alonso Martínez. Espero que no les importe».