El chabolismo vuelve a España casi dos generaciones después
España erradicó las chabolas en los años sesenta. Hoy, en 2026, han vuelto. La paradoja es que nadie ha declarado oficialmente el regreso, pero los asentamientos precarios vuelven a dibujar el paisaje urbano. El problema no es nuevo; lo nuevo es la incapacidad de nombrarlo sin sectarismo.
El precio de la vivienda no garantiza la calidad
Un argumento recurrente insiste en el deterioro del parque inmobiliario: décadas de abandono por falta de renta y promociones nuevas con calidades pésimas. Se afirma que, a fecha de 2026, ninguna vivienda por debajo del millón de euros ofrece calidades mínimamente decentes. Una conclusión demoledora sobre el estado del mercado.
Del franquismo al PSOE: la batalla por el relato
Ahí aparece la nostalgia. Algunas voces recuerdan que Franco resolvió el problema en su mayor parte; otras, que el PSOE lo ha traído de vuelta. Y entre medias, el factor migratorio, esgrimido como explicación sin que nadie se detenga en que la precariedad no entiende de pasaportes.
El chabolismo no es un problema de banderas, sino de economía. Mientras una vivienda digna siga fuera del alcance de una parte de la población, este síntoma no hará sino agravarse. La pregunta que queda en el aire: ¿cuánto tardará el país en mirarlo de frente?