El dato que descuadra el relato de las violaciones en Ceuta
Catorce mujeres y niñas. Doce marroquíes. Cuatro presuntos agresores identificados y detenidos a 20 de agosto: dos españoles. El retrato oficial de la violencia durante la crisis migratoria de finales de julio se resquebraja cuando se miran los expedientes uno a uno.
La investigación que desmonta el titular fácil
Los procedimientos abiertos desde el inicio de la crisis señalan a 14 víctimas de violencia sexual. La nacionalidad de quienes denuncian no es unánime, y tampoco la de los supuestos agresores. Mientras un sector de la opinión pública da por hecho que toda la violencia vino de fuera, los expedientes identificados incluyen a dos españoles. En el resto de diligencias el autor no ha sido identificado, lo que deja un margen enorme para la especulación política.
El feminismo, en el punto de mira
La pregunta original, ¿dónde están las feministas?, apunta a una presunta doble vara de medir: se manifestarían contra la violencia machista cuando el agresor es de aquí, pero callarían cuando es migrante. Hay quien recuerda que el silencio no es del movimiento feminista, sino de los medios y los políticos que no quieren tocar un asunto incómodo. En cualquier caso, la brecha entre la realidad judicial y el relato de redes sociales se ha convertido en un campo de batalla en el que los datos acaban siendo lo último que importa.
El caso sigue abierto. Con al menos dos presuntos agresores españoles, ¿quién exige ahora el mismo ruido?