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Y ahora... qué hacemos con los hombres: "Es imposible alcanzar la igualdad sin atender el malestar creciente de los chicos"
El 75% de los suicidios son de hombres: el malestar sin atender
¿Qué se hace con los chicos que fracasan más en la escuela, viven casi cuatro años menos y copan el 96% de las prisiones? La pregunta, formulada en voz alta, basta para que a uno le encasillen. Sobre esa incomodidad se levanta Hombres, el ensayo del economista británico Richard V. Reeves que llega a España editado por Deusto y que defiende una tesis deliberadamente incómoda: sin atender el malestar creciente de los varones jóvenes, la igualdad real no se alcanza.
Reeves no es un agitador de barra de bar. Investigador en la Brookings Institution y presidente del American Institute for Boys and Men, dedica el libro a sus tres hijos varones y admite que la mayoría de sus amigos le aconsejó no escribirlo: varios colegas le advirtieron del daño que haría a su reputación tocar este asunto. Su mujer, feminista convencida, fue quien le empujó a hacerlo. «Hablar hoy de las necesidades de los hombres se considera automáticamente un tema reaccionario», resume.
Las cifras que sostienen el malestar masculino
Los números que maneja el autor son difíciles de discutir. El 75% de las personas que se suicidan son hombres, y la brecha se agranda cuando se mira solo a los niños. La esperanza de vida masculina es casi cuatro años menor que la femenina. El 83% de quienes duermen en la calle son varones, porcentaje que escala hasta el 96% entre la población reclusa. A eso se suma el patrón conocido: beben más alcohol, consumen más drogas, fracasan más en el sistema educativo y les cuesta más asumir el tránsito de la vida laboral a la jubilación.
La conclusión del autor es que no se trata de una invención de un foro de internet ni de un periodista obsesionado con la crisis de masculinidad. Los datos, sostiene, están en la educación, en el mercado laboral y en la vida familiar, y describen a muchos varones luchando por encajar en un papel que ya no existe.
Ese es el material que el político conservador británico Nick Fletcher llevó a un programa de radio de la BBC, La hora de la mujer, al proponer un Ministerio de los Hombres. La ocurrencia fue recibida con mofa general: «¿Qué tal un ministerio para blancos, o para heterosexuales, o uno para las clases altas?», ironizó la periodista Martha Gill en The Guardian. En The Times, Robert Crampton añadió que las personas feas merecen su ministerio mucho más que los hombres. Con esas burlas, el asunto se fue por el sumidero de la guerra de sexos.
¿Es el feminismo la causa del problema?
Aquí conviene separar dos cosas. Reeves acepta que una parte de las desventajas masculinas es fruto de un reequilibrio necesario y positivo: no le preocupa que haya menos hombres en los consejos de administración o en los parlamentos. El problema aparece al mirar la educación o las estadísticas de suicidio, y sobre todo cuando el diagnóstico se convierte en relato de victimismo. «Está calando la idea de que somos víctimas del movimiento feminista y eso es un error gravísimo», avisa.
Su matiz sobre la brecha salarial es el más citado: quiere que se cierre, pero que se cierre por arriba. «Yo quiero que la brecha entre hombres y mujeres se reduzca, pero porque aumenten los salarios de las mujeres no porque se estanquen los de los hombres», plantea. Y remata con una frase que resume el libro entero: no se puede llegar a la igualdad frenando a los chicos.
Discriminación positiva: la propuesta más polémica
De ahí sale la parte que más ampollas levanta: aplicar algún tipo de discriminación positiva al varón en diversas áreas de la sociedad para arreglar sus problemas. En esa dirección circulan además propuestas más agresivas, como dar más puntos en la selectividad a los varones alegando una maduración intelectual más tardía y una mayor constancia femenina a edades tempranas. Quienes defienden ese criterio lo justifican por eficiencia, no por justicia.
Los movimientos institucionales que ya están en marcha
La idea no flota en el vacío. Noruega puso en marcha una comisión estatal para abordar el papel de los varones en la familia, la educación, la vida laboral, el ocio, la salud, la violencia, la integración y la vejez. En Washington se ha presentado un proyecto de ley para crear una primera comisión sobre niños y hombres. Y Naciones Unidas introdujo en sus cumbres sobre la mujer la campaña #HeForShe, que apela al papel masculino en la batalla por la igualdad. En España, el Ministerio de Igualdad presentó también una iniciativa la semana pasada.
¿Igualdad de derechos o igualdad de resultados?
Otra corriente de análisis sostiene que el error de origen fue enfocar el tiro en la guerra de sexos en lugar de hacerlo en las conductas dañinas, que no pertenecen a un sexo ni a otro: la humillación del prójimo, el abuso, la egolatría. Desde esa lectura, el conflicto no es de género sino de comportamiento, y el relato oficial habría servido para señalar a un grupo mientras se ignoraba el resto.
Hay quien va más lejos y defiende que la igualdad empieza y termina en los derechos ante la ley, sin perseguir cuotas del 50% en todo.
En medio de todo esto, un dato se cuela en cualquier conversación sobre educación: la sospecha, expresada sin prueba concluyente, de que los docentes tienden a puntuar mejor a las alumnas, con independencia de su sexo, para no parecer machistas.
Mientras se decide si hace falta un Ministerio de los Hombres —los Monty Python ya patentaron el de los Andares Tontos hace más de cincuenta años—, los chicos siguen sacando peores notas, bebiendo más y muriendo antes. Ningún ministerio arregla eso. Pero al menos daría algo que poner en la radio.
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
El malestar masculino es real y urge atenderlo45%
El error es enfocar todo como guerra de sexos30%
Es una maniobra para reconducir el cabreo25%
📈 EN CIFRASPresencia masculina en tres estadísticas
Cifras tal como se citan en el hilo; no son una fuente oficial.
Ver los datos
Suicidios
75 %
Sin hogar
83 %
Reclusos
96 %
📌 DATOS
El 75% de las personas que se suicidan son hombres
La esperanza de vida masculina es casi cuatro años menor que la femenina
El 83% de las personas sin hogar son varones
El 96% de la población reclusa son hombres
Nick Fletcher propuso crear un Ministerio de los Hombres en la BBC
📅 EVOLUCIÓN
Hace añosNaciones Unidas introduce la campaña #HeForShe para implicar a los hombres en la lucha por la igualdad
El año pasadoNoruega pone en marcha su comisión estatal sobre el papel de los varones en familia, educación, salud y violencia
Este mismo añoSe presenta en Washington un proyecto de ley para crear una primera comisión sobre niños y hombres
Centro de investigación donde trabaja el economista Reeves
▶ VÍDEOS
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El desglose estadístico completo que sostiene la tesis del libro: suicidio, esperanza de vida, sinhogarismo y población reclusa, cifra a cifra
✓La respuesta de la prensa británica a la propuesta del Ministerio de los Hombres, con los argumentos que usaron para ridiculizarla
✓Las medidas institucionales ya en marcha en Noruega, Washington y Naciones Unidas para abordar el papel de los varones
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Descargo de responsabilidad: Este artículo aborda datos sobre salud mental y suicidio y no sustituye la orientación de un profesional sanitario.
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