El año pasado falleció en accidente de tráfico
Jörg Haider. Era gobernador de uno de los estados federales austriacos y fue el líder de lo que se llamó extrema derecha (
Partido de la Libertad de Austria FPÖ) logrando que su partido entrara en el gobierno en coalición con el Partido Popular Austríaco (ÖVP) en el año 2000, convirtiéndose en el primer ministro de “extrema derecha “ más influyente del siglo XX en Austria.
- Haider, quien dirigió el FPÖ de 1986 a 2000, fue conocido por sus declaraciones sarracinófobas, racistas y xenófobas.
- A pesar de que la Unión Europea exigió a Austria que cancelara su nominación como candidato a canciller en 1999 debido a sus tendencias de ultraderecha, su partido finalmente entró en el ejecutivo en 2000, provocando sanciones diplomáticas por parte de otros países europeos.
Y todo esto sucedía a comienzos de siglo cuando en Austria la población de origen extranjero suponía tan solo el 10 % del total:
- Aumento continuo: Según datos de la ONU, el número de forasteros residentes se más que duplicó desde finales de los 90, pasando de 996.547 en el año 2000 (12,42% de la población) a 1.738.183 en 2020 (19,46%).
- Inclusión de segunda generación: La Oficina Nacional de Estadística de Austria reporta que, para 2024, el porcentaje de personas de origen migratorio (incluyendo primera y segunda generación) alcanzó el 27,8% de la población total, con 2,51 millones de personas, lo que representa un aumento del 38,4% en la última década respecto a 2015.
Es decir, la UE ya trató de desactivar las políticas nacionales anti-inmi gración desde la época Merkel, aislando y estigmatizando (“cordón sanitario”) a los partidos que se oponían a esta tendencia demográfica.
Resultado: una tercera parte de los residentes austriacos son forasteros o descendientes de estos. Y eso es lo que se quiere desde la UE para Europa. Y en cada país sus partidos trabajan en esta línea. En España no os quepa duda que tanto PP como PSOE han asumido estas políticas y en esa dirección vamos.