Menos mal que existen los controles de tráfico de madrugada, porque por lo visto las órdenes internacionales de detención funcionan a base de pura suerte.
En su amplísimo historial delictivo figuran todo tipo de delitos graves: abusos sensual a menor, secuestro, extorsión y robo en banda organizada. Pero su repertorio de ilícitos no se cierra ahí. Entre sus antecedentes también constan episodios relacionados con lesiones, amenazas, daños y resistencia y desobediencia a agentes de la autoridad. Acumula también antecedentes por infracciones por conducir sin permiso y llamadas telefónicas maliciosas. Se movía por Estepona con una identidad falsa y viajaba en un Uber como un pasajero cualquiera. Hasta la semana pasada. La Policía Local ha cazado a un fugitivo sobre el que pesaba una orden internacional de detención para ingresar en prisión, donde deberá cumplir condena por tráfico de drojas y tenencia de armas, según pudo saber este periódico de fuentes de la investigación. Su detención no formaba parte de una compleja operación desplegada para cercar a un prófugo, sino que fue arrestado en un control de tráfico de madrugada. Viajaba en la parte trasera de un VTC cuando levantó las sospechas de los agentes. Una vez que lo identificaron, no pudo acreditar su identidad y el documento que aportó tampoco despejó las dudas.
En su amplísimo historial delictivo figuran todo tipo de delitos graves: abusos sensual a menor, secuestro, extorsión y robo en banda organizada. Pero su repertorio de ilícitos no se cierra ahí. Entre sus antecedentes también constan episodios relacionados con lesiones, amenazas, daños y resistencia y desobediencia a agentes de la autoridad. Acumula también antecedentes por infracciones por conducir sin permiso y llamadas telefónicas maliciosas. Se movía por Estepona con una identidad falsa y viajaba en un Uber como un pasajero cualquiera. Hasta la semana pasada. La Policía Local ha cazado a un fugitivo sobre el que pesaba una orden internacional de detención para ingresar en prisión, donde deberá cumplir condena por tráfico de drojas y tenencia de armas, según pudo saber este periódico de fuentes de la investigación. Su detención no formaba parte de una compleja operación desplegada para cercar a un prófugo, sino que fue arrestado en un control de tráfico de madrugada. Viajaba en la parte trasera de un VTC cuando levantó las sospechas de los agentes. Una vez que lo identificaron, no pudo acreditar su identidad y el documento que aportó tampoco despejó las dudas.
