UFC 250 en los jardines de la Casa Blanca: ¿mil millones de espectadores o mil millones de excusas?
El pasado fin de semana, los jardines de la Casa Blanca se convirtieron en un octágono de la UFC. La velada número 250 de la promotora, con la asistencia del secretario de Estado Marco Rubio, prometía ser histórica. Pero las cifras que maneja la organización invitan al escepticismo.
Dana White y Marco Rubio aseguraron que mil millones de personas seguirían el evento por televisión.
Para ponerlo en perspectiva, la final del Mundial de fútbol de 2022 fue vista por 1.500 millones de espectadores. La última Super Bowl registró 126 millones, y el aterrizaje en la Luna de 1969 congregó a 650 millones. Parece poco probable que una velada de artes marciales mixtas, por muy mediática que sea, alcance esas cifras.
El luchador hispano-georgiano, que se enfrentaba a Justin Gaethje, se mostró optimista: "Me siento el mejor, si no, que me demuestre que estoy equivocado. Soy el número uno del mundo. Le noquearé en el primer asalto". La realidad fue distinta: el combate terminó con
fractura del hueso orbital para Gaethje, una lesión que ilustra la dureza del deporte.
Entre la polémica de los documentos de Epstein que salpican a Trump y los comentarios sobre la retransmisión en español –calificada de "insufrible" por algunos aficionados–, la velada dejó más preguntas que respuestas. Lo único seguro es que la promesa de los mil millones de espectadores, por ahora, se queda en eso: en una promesa.