El mural 'Making History' de Ferran Torres, en pie menos de un día
El mural en honor al futbolista Ferran Torres, instalado en Barcelona con la leyenda 'Making History', ha aparecido vandalizado antes de que pasaran 24 horas desde su inauguración. El acto, que ha generado reacciones en redes y foros, no es un hecho aislado: la tensión política y las fruta identitarias salpican cada vez más símbolos deportivos en Cataluña.
El mural, situado en una céntrica ubicación de Barcelona, pretendía homenajear al delantero valenciano, canterano del FC Barcelona y miembro de la selección española, por su trayectoria. Sin embargo, la elección del inglés ('Making History' en lugar de 'Haciendo historia') ya había despertado críticas previas de quienes lo consideraban un gesto superfluo o incluso provocador. La vandalización ha sido inmediata.
Un reflejo de la fractura política
Tras el suceso, las lecturas políticas se han disparado. Para unos, es la demostración de que el independentismo radical actúa contra todo lo que simbolice la unidad de España, incluso si es un deportista valenciano. Para otros, es un acto de rebeldía contra lo que consideran una imposición cultural o lingüística. Lo cierto es que el mural ha durado menos de un día, y el coste de su reparación —y de la seguridad adicional que requerirá— es una cuenta que pagarán todos los ciudadanos.
En los foros de economía se ha señalado la paradoja: mientras se habla de pacificación y convivencia, estos actos multiplican el gasto público en restauración y vigilancia, sin que parezca haber consecuencias penales para los autores. La amnistía, además, ha generado un clima de impunidad que, según algunos análisis, alimenta este tipo de acciones.
El dato que descoloca: el mural estaba escrito en inglés, no en español ni catalán. Los vándalos atacaron un mensaje que ya era, de por sí, neutro.