Apagón de la Onda Media: avisos de cierre en COPE y SER
La noche del 29 al 30, a las 3:00 de la madrugada, se apaga la Onda Media en España, según se comenta en el hilo. No es un rumor de pasillo: las emisoras de la COPE en Badajoz, Ferrol, León, Murcia, Orense, Valencia y Zaragoza ya emiten el aviso de cierre, y la SER de Zaragoza anuncia lo mismo. La radio nacional de España MW AM se suma a una retirada que Suiza y Noruega ya han ejecutado y que deja un dial que durante décadas fue el único hilo con el mundo cuando no había ni internet ni móvil.
El argumento oficial es económico: mantener un transmisor de Onda Media exige decenas de kilovatios y una factura eléctrica que ninguna cuenta de resultados aguanta. El argumento oficioso es otro. La banda se libera, el espectro se reordena y el DAB+ —que se corta, tiene poca cobertura y nadie ha pedido, según los participantes— queda como única alternativa legal. La FM aguanta, de momento. Pero el precedente está puesto.
Qué se apaga exactamente y cuándo
La fecha que circula con más insistencia es la madrugada del 29 al 30, a las 3:00. Las emisoras de la COPE en Badajoz, Ferrol, León, Murcia, Orense, Valencia y Zaragoza ya emiten el aviso de cierre, y la SER de Zaragoza se ha sumado al anuncio. No es un apagón simultáneo y ordenado: es una retirada escalonada que deja huecos en el dial según la provincia.
En paralelo, la BBC R4 en 198 kHz tiene fecha de caducidad para septiembre, según se comenta. Las argelinas, marroquíes y británicas que aún se sintonizan de noche seguirán emitiendo, pero el ecosistema español se vacía. La Onda Media no desaparece del mundo: desaparece de aquí.
Por qué la Onda Media llegaba donde la FM no llega
La física no es opinable. La Onda Media rebota en la ionosfera, sobre todo de noche, y cubre distancias que la FM no alcanza ni con repetidores. Un receptor de OM consume menos batería que uno de FM: hay radios portátiles cuyas instrucciones reconocen hasta cinco horas más de autonomía en OM con las mismas pilas. Y una antena casera con un emisor barato llega a mucha gente porque los receptores son tecnológicamente sencillos.
Eso tiene una consecuencia incómoda para quien gestiona el relato: la OM es difícil de interferir sin infraestructura militar, y no se puede saber quién escucha, cuándo ni desde dónde. La FM y el DAB+ sí. Durante el último apagón eléctrico general, la mayoría de repetidores de FM no funcionaban y el wifi tampoco: lo único que se escuchaba era la Onda Media. Quien vivió aquello no lo olvida.
El DAB+ que nadie pidió
El reemplazo técnico se llama DAB+. Se corta, tiene poca cobertura y exige comprar un receptor nuevo. La televisión digital tardó años en implantarse y aún arrastra quejas, pero al menos ofrecía más canales. El DAB+ ofrece lo mismo que la FM con peor alcance y más aparatos que tirar.
Hay quien sostiene que detrás del cuento digital hay intereses muy concretos: una empresa de antenas que se ha reconvertido a fabricar transmisores para radio digital. No es una teoría descabellada en un sector donde el espectro se reparte por licencia. El espacio electromagnético asignado a la radio analógica limita el número de licencias y, por tanto, el número de voces. Con internet, cualquiera emite con un micrófono. El bloqueo ya no tiene sentido técnico, solo económico.
La nostalgia como argumento económico
Hay una generación que se crió con un transistor debajo de la almohada. Radio Luxembourg en 1440 kHz, Radio Tirana en español cantando los logros de la producción anual de acero, Radio Moscú en onda corta con programas como «Una tarde en Moscú». Todo eso se oía perfectamente con una Grundig grande a pilas.
Ese recuerdo no es solo sentimental. Es la constatación de que la OM fue durante décadas la única forma de oír otros idiomas, otras versiones y otras propagandas. Quien cruzaba España de noche cambiaba el dial y encontraba el país entero. Ahora cruzará estática.
Qué queda cuando se apague
Queda la FM, con menos alcance y más vulnerable. Quedan las emisoras extranjeras que aún emiten en OM y onda corta. Queda internet, que funciona hasta que no funciona: durante el último apagón general, la red se cayó y la radio analógica fue lo único que dio información. También dio información falsa, como que la luz se había ido en varios países de Europa.
Queda, sobre todo, una pregunta sin responder: si el objetivo era ahorrar, por qué no se mantiene un solo transmisor de emergencia. La respuesta que da el sector es que la radio ya no es infraestructura crítica. La respuesta que da la física es que la OM es la única que funciona cuando todo lo demás falla. Con estas dos versiones sobre la mesa, el apagón sigue su curso.