«El 15% de los tíos se follan al 90% de las mujeres», según un forero
¿Folla alguien en España? La pregunta, formulada a bocajarro en un foro de economía, ha generado 182 respuestas y un retrato incómodo de la vida sexual de los menores de 40. El diagnóstico que más se repite no tiene nada que ver con la moral ni con la crisis: es una cuestión de distribución.
El 15% de los tíos se follan al 90% de las mujeres, sostiene un participante, y el resto sobrevive con lo que queda. La tesis, discutible, encaja con la sensación general: los casados apenas tienen relaciones, los solteros sin atractivo ni dinero no encuentran pareja y las solteras, en cambio, tienen un carrusel a su disposición.
El mensaje inicial, escrito por un empleado de oficina, describe su entorno laboral sin anestesia: mujeres casadas que no quieren sexo, hombres casados que se masturban más de lo que follan, jóvenes que llegan vírgenes a los 30.
«No paro de preguntármelo», escribe. La conclusión es amarga:
en España solo follan las mujeres y el hombre de más de 8/10.
El reparto desigual del sexo
La idea de que unos pocos acaparan casi todo no es nueva, pero en el contexto actual se ha convertido en un lugar común. Un participante lo formula con crudeza:
el 15% de los tíos se follan al 90% de las mujeres, incluidas las casadas que no tienen relaciones con sus maridos. Otro añade que las solteras, en cambio,
se ponen las botas en el carrusel de pollas. La asimetría es el eje del debate: mientras ellas tienen múltiples opciones, ellos compiten por un espacio reducido.
El cálculo no es una estadística oficial, sino una impresión compartida. Pero encaja con otros datos que se manejan en la conversación:
las casadas follan cuatro veces al año, según el mensaje inicial, y los casados
más pajas a la semana que polvos al año. La brecha entre expectativa y realidad es el hilo conductor.
El mercado del sexo: putas, OnlyFans y pagar por ver
Si el sexo gratis escasea, el de pago florece. Un participante lanza una cifra:
en Madrid hay 9.000 putas. Otro sentencia que
si no fuera por las putas el 80% de los hombres millenial morirían vírgenes. La prostitución aparece como válvula de escape para un mercado que no da abasto.
«Es limpio, barato y rápido», dice un defensor de la vía de pago.
Pero el negocio ha mutado.
OnlyFans tiene tirón y hay muchos dispuestos a pagar por ver a una tipa tocarse o enseñar. La paradoja la señala otro: antes se pagaba por follar, ahora por ver.
Antes del 2009-2012 había máquinas de condones en los baños de discotecas; hoy es casi imposible encontrarlas. El dato, aportado sin fuente, sugiere una caída de la demanda de sexo presencial.
Errejón, el poder y el sexo
El nombre de Íñigo Errejón aparece pronto en la conversación. Un participante lo pone como ejemplo del hombre promedio que, tras años de invisibilidad, accede al poder y
volca todo su apetito en mujeres con intereses de todo tipo. La referencia es a las denuncias por acoso que salpicaron al político.
«Ese se pasó 20 años matándose a pajas y acumulando mierda», escribe otro, y cuando se le abrieron las puertas del poder,
salió toda esa mierda apretujada y podrida.
No es un caso aislado, según los mensajes:
Abalos y Errejón en una semana más que el 90% del foro en su puta vida. La fama y el poder como afrodisíaco de emergencia.
La paja como refugio
Ante la escasez, la autosatisfacción se reivindica.
Una buena paja equivale a 20 polvos mal echados y además es gratis, dice un participante. Otro va más allá:
follar está sobrevalorado y da muchos problemas a la larga; sale más económico y es más sano emocionalmente una buena paja. La abstinencia controlada también tiene defensores:
una buena paja cada 4/5 días es la verdadera salud, mejora el ánimo y evita la insatisfacción del porno rutinario.
El consenso, si existe, es que el sexo ha dejado de ser un bien accesible para el hombre medio.
El problema es no haberlo disfrutado cuando se debía, sentencia un veterano.
«Ser viejo y tener necesidad de sexo es un problemón».
El futuro: menos folladores, más soledad
La conversación deriva hacia las consecuencias.
La sociedad del futuro estará formada por los hijos de otros, vaticina un participante.
Cuando ellas se den cuenta será tarde, estarán solas, con gatos, sin familia ni herencia. El pronóstico es sombrío y mezcla demografía con resentimiento.
Otros apuntan a la dimensión económica:
vivimos en una coñocracia donde los problemas de las mujeres son el eje de la sociedad y los problemas de los hombres no valen nada. La queja, repetida en distintos tonos, es que el malestar masculino no tiene traducción política.
Al final, la pregunta inicial sigue sin respuesta.
¿En España folla alguien? Los datos son impresiones, los cálculos son estimaciones y nadie tiene una encuesta. Solo una certeza:
el 15% de los tíos se follan al 90% de las mujeres, y el resto, o paga, o se resigna.
«Meh», resume el autor del mensaje inicial.