Maricarmen: 70 años de alquiler, 480€ y un desahucio del Supremo
Setenta años pagando alquiler no bastan para conservarlo. El Supremo ha avalado el desahucio de Maricarmen, que durante casi dos décadas abonó
480 euros por un piso de 90 m² en Sainz de Baranda, uno de los barrios más caros de Madrid. El caso arranca con un papel firmado por su padre en 1956 y acaba en los tribunales.
La secuencia legal es implacable. El padre firmó el contrato; al morir, se subrogó la madre; cuando esta falleció en
2005, Maricarmen hizo una segunda subrogación. La norma solo mantiene esa segunda prórroga dos años, salvo discapacidad del 65%. Ella acredita un 50%. De ahí sale la sentencia.
El edificio no es suyo. Según el relato del caso, el propietario -una pequeña empresa- le ofreció venderle la vivienda y, después, un
alquiler de 1.650 euros al mes. Maricarmen cobra unos 1.400 de pensión.
¿Es un desahucio más o un montaje con fines políticos?
Aquí el caso entra en la política. Hay quien sostiene que todo es una
opereta montada para colar un decreto que limite el derecho a la propiedad. Otros mensajes dan por hecho que Maricarmen fue funcionaria y que con su nómina una hipoteca no habría sido una quimera. El inmueble, según otro mensaje, no lo compró un fondo buitre.
La cifra que algunos ponen en duda: 83.000 pesetas al mes
Sobre la renta original flota el escepticismo. Que un contrato de 1956 fijara
83.000 pesetas mensuales -unos 500 euros- suena, a algunos, directamente imposible.
¿Cuántos contratos de renta antigua siguen vivos en España y quién acabará pagando la factura?