Torrente Presidente: la nueva entrega de Santiago Segura que divide a la audiencia
Estrenada en 2026, 'Torrente Presidente' ha llegado a los cines y plataformas como Netflix generando un debate tan intenso como polarizado. La película, quinta entrega de la saga, sitúa al mítico personaje en la presidencia del gobierno, una premisa que unos consideran una sátira política afilada y otros, un refrito de chistes gruesos sin rumbo.
¿Una parodia que no deja títere con cabeza?
Quienes defienden la cinta destacan su capacidad para reírse de todos los bandos: desde la parodia del partido 'PAPE' hasta la aparición de un actor norteamericano (Kevin Spacey) que, según comentarios, fue sometido a un 'meetoizado' por su orientación sensual. La caricatura de Pedro Sánchez también ha llamado la atención por su acierto. Para algunos, es un ejercicio de humor rompedor que expone la hipocresía de la corrección política.
Críticas: de 'bodrio' a 'caspa proge'
En el otro extremo, hay quienes la califican como la peor entrega de la saga, superior solo en mala calidad a la tercera y cuarta. Se critica que acumula gags inconexos y que el humor ha perdido la chispa original. Un sector la acusa de ser una 'guano proge' por ridiculizar al 'paco patriota', mientras que otros ven justo lo contrario: que se pliega a lo establecido para no ofender a la industria. La confusión refleja la polarización actual.
Del cine al torrent: la audiencia se resiste a pagar
Una corriente mayoritaria opta por no ir al cine, ya sea por desconfianza en el cine español, por piratería directa o por esperar al streaming. La frase 'me la bajaré del torrent' se repite con frecuencia. Incluso entre quienes la ven, pocos acuden a la sala: la ven online, a través de enlaces o plataformas. Netflix ha sido la vía principal para muchos.
La película, a pesar de las críticas, ha encontrado un nicho de espectadores que la reivindican como un producto que 'no deja títere con cabeza', especialmente en su tramo final. Con la sociedad superando en absurdo a la ficción, 'Torrente Presidente' se sitúa como un espejo incómodo. La cuestión sigue abierta: ¿es voluntad de ser políticamente incorrecta o simplemente mal cine?