Proton VPN gratis: ¿suficiente para navegar sin ataduras?
¿Se puede navegar sin límites con una VPN gratuita? Proton VPN lo promete, pero la realidad es más matizada. La versión gratuita ofrece acceso a servidores en una decena de países, sin límite de datos, pero con dos pegas: la asignación de ubicación es aleatoria y los tiempos de espera crecen con el uso. Para tareas básicas —protegerse en redes públicas, esquivar bloqueos regionales ligeros— cumple. Para ver streaming o elegir un país concreto, olvídalo.
El precio de la versión de pago es agresivo: 2,99 euros al mes si contratas 24 meses, o incluso 7 euros por dos años en una oferta conjunta. Eso sí, los usuarios reportan velocidades irregulares; las conexiones a Japón, Canadá o Estados Unidos a veces van «como el culo». Y ojo: ninguna VPN da anonimato total. Proton traslada la confianza de tu operador a sus servidores, pero cookies, cuentas iniciadas y huella del navegador siguen identificándote. Una alternativa gratuita decente es la VPN de Cloudflare, sin cuentas y con velocidad estable.
En resumen: si solo necesitas saltarte un bloqueo básico o protegerte en un café, la versión gratis de Proton vale. Para uso intensivo o streaming, toca pasar por caja. Gratis es gratis, pero en VPN, lo barato suele salir caro en velocidad y opciones.