Un Boeing 767 de Amazon se estrella en Miami: la pista, la tormenta y un avión de 30 años
¿Cómo puede un avión de carga de Amazon salirse de la pista en Miami sin que los pilotos hayan declarado emergencia? Esa es la pregunta que flota tras el accidente del Boeing 767-300 de 21 Air, que operaba para Amazon Prime Air, y que en las últimas horas se salió de la pista del aeropuerto internacional de Miami. El avión, con más de tres décadas de servicio, acabó deteniéndose tras golpear varios vehículos, según el departamento de bomberos de Miami-Dade. No hay confirmación de víctimas mortales, pero el incidente ha reabierto el debate sobre el mantenimiento y la presión operativa en las aerolíneas de carga.
Un veterano de 30 años con un historial de aerolíneas
El aparato siniestrado, con matrícula N1997A, es un Boeing 767-300 que ha pasado por las manos de Air Kenia, Air Europa, Atlas Air y Vietnam Air, entre otras. Un historial que, según los análisis técnicos, podría explicar parte del problema: un avión de más de 30 años con sistemas de alarma y control de vuelo que no son los de un modelo nuevo. La pregunta es si el mantenimiento ha seguido el ritmo de la edad, o si la presión por reducir costes en el sector de la paquetería ha pasado factura.
Aterrizaje desestabilizado: tormenta, velocidad y falta de frenada
Los datos de Flightradar24 muestran que el avión abandonó la parte utilizable de la pista a casi 209 km/h. Los pilotos no declararon emergencia antes del aterrizaje, según las comunicaciones de audio revisadas por CNN. Los análisis de vídeo apuntan a una aproximación desestabilizada: el avión tomó la pista tarde, sin desplegar los spoilers ni activar las reversas, y con una tormenta de fondo que complicaba la senda. Un piloto con experiencia en cargueros señala que si no tocas dentro del primer tercio de la pista, tienes que hacer motor al aire; estos tomaron en el último tercio, dejando apenas 1.000 metros para frenar.
La sombra de Fine Air 101 y la presión de las aerolíneas de carga
El accidente recuerda al de Fine Air 101, ocurrido en el mismo aeropuerto en 1997, aunque aquel fue al despegue y por una estiba mal hecha. La NTSB concluyó entonces que el centro de gravedad estaba demasiado atrasado. En este caso, la carga no parece ser el problema, pero la comparación sirve para subrayar que Miami no es un aeropuerto fácil: la aproximación sobre los Everglades, con tormentas frecuentes, ha provocado varios incidentes. Además, las aerolíneas de carga como Amazon, UPS o FedEx han tenido accidentes recientes, lo que alimenta la sospecha de que la reputación no es su prioridad cuando no llevan pasajeros.
La próxima vez que tu pedido de Amazon llegue tarde, quizá no sea por el repartidor, sino porque el avión que lo traía decidió tomarse unas vacaciones en la hierba. Mientras tanto, la NTSB tendrá que explicar cómo un veterano de 30 años acabó fuera de pista sin que nadie pulsara el botón de emergencia.