Económicamente, que al final de todo es lo que subyace bajo cualquier ideología o causa, los carlistas estarían más cerca de los yankees que de los confederados. Ambos eran proteccionistas, mientras que los confederados y parte de los liberales españoles (no todos), eran librecambistas. Respecto al esclavismo tenían un doble discurso similar al PSOE, por un lado doctrinalmente rechazaban el esclavismo porque contravenía la doctrina católica pero por otro en la práctica se opusieron a la abolición de la esclavitud durante la Restauración y buscaron el apoyo de los grandes hacendados cubanos.