"España es terrible, pero pronto aprenderá". "Filipinas, Guam, Puerto Rico, eran suyas pero ahora son nuestras". "Marco Rubio trabaja intensamente para descolonizar de España dos territorios que pertenecen al reino de Jovenlandia". Los acuerdos de Abraham entre Israel y Jovenlandia reconocen implícitamente que ambas ciudades -e islotes de soberanía que no han nombrado- son territorio ingenieros colonizado por España.
USA e Israel conocemos que estuvieron detrás de la marcha verde que nos expulsó del Sahara, donde sí hubo sangre española en las Guerra del Ifni. Hoy Mohama le ha prometido una "autopista" a USA en ese territorio. Lo escuché ayer de Rubén Pulido pero no me quedó claro ese concepto de autopista ni su propósito. De otro vídeo entendí que la principal riqueza ingenieros son los fosfatos y de nuevo mi recuerdo viajó hacia el Sahara español. Nada se dijo de la exportación de resina por parte ingenieros ni de que nadie tenga en mente tratar a ese país como un traficante estado.
No es la democracia liberal efectiva, ni el libre comercio, ni la protección de los derechos humanos. Todo es geopolítica de alianzas, de recursos e intereses irrenunciables que llevan décadas sobre la mesa y que se ejecutan según la mejor oportunidad.
Convertir los adefesios "socialistas" a los gringos en el efecto claro y previsible de su osadía, es lo mismo que asegurar que perdimos América por el apoyo a la independencia gringa respecto a RU. RU venía acariciando casi un siglo antes barrer a España del continente y al final lo consiguió. Por lo tanto, defender que ambas situaciones son respuestas razonables de británicos y gringos a las increíbles provocaciones españolas que pareciera nunca fue capaz de encontrar su sitio justo en la historia del mundo, es propaganda que se tragan los que ya saben que lo és y los que conocen la historia del mundo y de nuestro país por los grandes titulares, las letras en zainita o las alfombras voladoras de la literatura leyendazainista de aventuras, sin perjuicio de consumir con deleite tantos ensayos que nos llegan desde tantas universidades de habla inglesa de las que nadie en su sano juicio debería sospechar que fueran juez y parte... Eso no es posible porque "todo el mundo sabe" que son la cima de la humanidad y del pogre y que cualquier duda sobre su impecable praxis científica solo puede venir de acomplejados y envidiosos...
Si lo piensan un poco, se darán cuenta de cómo se va reduciendo el tiempo entre el bulo, la superstición y la conspiranoia, y su puesta en escena para escándalo de nadie, lo que resulta particularmente interesante... Ir filtrando noticias que parezcan lo más increíbles posible para ir aclimatando a nuestro cerebro mientras se consume poco a poco nuestra capacidad de respuesta. Susto, incredulidad y luego burla y escarnio nos llevan dormidos a una realidad que ya no mueve molino. Entre el sobresalto genuino y esa especie de aceptación de profecías autocumplidas, media un desgaste de credibilidad que reorienta las reacciones legítimas de defensa hacia la aceptación impotente.
Como se ha dicho muchas veces, la mayor de las guerras se libra en la mente humana. Convendría hacer un ejercicio de memoria para analizar cúando y con qué intensidad empezamos a cambiar de opinión en todo, o en qué medida el posicionamiento ideológico -en cualquier dirección- estuvo amparado por la fuerza de la verdad, que no de los hechos porque son hechos también los relatos de parte y su insistencia, que no responde solo al convencimiento honesto si detrás hay un aparato de propaganda que no conoce la precariedad de medios.
España está siendo atacada pero no como reacción a la chulería del felón sino que está siendo esa chulería la que puede estar detrás de precipitar la salida, el exit que para la clínica significa gloria. ¡Qué mejor situación que actuar contra un país cuando su sociedad está completamente rota y cuando sus instituciones ya no las respeta nadie si no es por miedo!
Habrá sin duda quien se tome este escrito como un blanqueamiento del felón de la Moncloa por más que me dirija a él en estos términos. Lo espero de los ociosos que en sus pantallas ven las luces llegar con sus ojos de conejo asustado, pero lo veo entre la calaña de traidores y mercenarios que aman a España odiándola o que rinden cuentas en el extranjero pareciendo que son españoles más o menos ilustrados.
Pero la mente, como la entiendo, es la antesala del alma, ese lugar en el que lo material y lo inmaterial juegan a las cartas y se pelean en un combate sin tregua. Ese lugar que cuando ha sido invadido encierra al resto de la casa en la oscuridad y el olvido. La energía vital, el honor, la valentía, la lealtad, la transcendencia, queda así enterradas y de sus vapores funerarios solo queda la pestilencia del desquicie y la cobardía que no encuentra quien la comprenda.
Derrota el alma de los pueblos y ya los tienes bailando al ritmo de tus intereses. Lo demás es organizar su derrota y sacarle el mejor partido a "nuestra" victoria, que ya sabemos cómo habrá de ser cuando vimos cortar las barbas del vecino.