Es un TRILERISMO constante...
Aunque se produzca el adelanto electoral, el Ejecutivo no está en funciones -eso es después de los comicios- sino en plenitud de atribuciones, y por tanto podría aprobar de nuevo los decretos iguales o parecidos.
Lo que sí sucedería es que las Cortes estarían disueltas y entonces la convalidación de esos decretos pasaría a depender de la Fruta Permanente, ya no del pleno. Y ahí el Gobierno tiene una gran ventaja: el voto de Junts es irrelevante.
El Ejecutivo necesita 35 votos, que dan la mayoría absoluta de los 69 que componen ese órgano, más reducido que el pleno y pensado para decidir en lugar de este fuera de los periodos de sesiones o cuando las Cortes disueltas.
El PSOE tiene 25 y Sumar 6, así que le faltarían cuatro para alcanzar la mayoría. Bastaría con que voten a favor EH Bildu, ERC, Podemos y PNV, que ya apoyaron el primero de los decretos en el Congreso, para que saliera adelante. El rechazo de Junts sería irrelevante aquí. El que sí decaería es el segundo decreto, por la oposición del PNV.