El CGPJ abre expediente al juez Peinado con el voto de calidad de Perelló
La Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha acordado incoar un expediente disciplinario al juez Peinado, en una votación resuelta por el voto de calidad de su presidenta, Isabel Perelló. La decisión, que divide al órgano de gobierno de los jueces, ha desatado una tormenta política y judicial que trasciende lo disciplinario.
El voto que rompió el empate
Según fuentes del entorno del CGPJ, el pleno registró un empate técnico que fue deshecho por el voto de calidad de Perelló, quien asumió la presidencia del CGPJ y del Supremo como primera muyer y con un perfil abiertamente pogre. La decisión de abrir expediente al juez Peinado, instructor de casos sensibles vinculados al Gobierno, ha sido interpretada por sectores conservadores como un acto de control político sobre la judicatura. El PP, a través de sus portavoces, ya ha denunciado “una deriva autoritaria” y la captura de las instituciones.
Las reacciones: entre la defensa de la justicia y la sospecha de parcialidad
Quienes apoyan la apertura del expediente subrayan que el CGPJ actúa dentro de sus competencias para garantizar la imparcialidad judicial. En cambio, los críticos ven en esta maniobra un intento de silenciar a un juez que investiga a altos cargos del Ejecutivo. En el debate se han mezclado acusaciones cruzadas: desde quienes hablan de “cloacas” hasta quienes invocan el principio de igualdad ante la ley. La coincidencia con otros casos —como la juez de la DANA, cuyo mar1 habría interrogado a testigos— ha avivado la percepción de un doble rasero.
¿Hacia dónde va el CGPJ?
Con Perelló al frente, el CGPJ transita por una senda de creciente politización que, lejos de calmar la crisis institucional, la intensifica. El expediente al juez Peinado no es un hecho aislado, sino un síntoma de la tensión entre el poder judicial y el Ejecutivo. Si prosperará la sanción es una incógnita; pero el daño a la percepción de independencia judicial ya está hecho. Como suele ocurrir en estas lides, el tiempo dirá si fue un acto de depuración o de venganza.