Begoña Gómez imputada: el juez Peinado la cita como acusada
¿Qué ocurre cuando la esposa del presidente del Gobierno es imputada por tráfico de influencias? En España, la respuesta es un terremoto político que se gestiona con acusaciones cruzadas, cortinas de humo y una batalla procesal que promete ser larga. El caso de Begoña Gómez, imputada por un juzgado de Madrid, ha puesto a Moncloa en el centro de la diana.
El origen: una denuncia de Manos Limpias
La investigación arranca con una denuncia del sindicato Manos Limpias, que ha llevado ante la justicia casos como los de Rodrigo Rato o la infanta Cristina. El juzgado de Madrid ha abierto diligencias por un presunto delito de tráfico de influencias, y el juez Juan Carlos Peinado ha citado a Begoña Gómez como acusada. La fecha elegida, el 9 de junio, coincide con la visita del Papa a Madrid, un detalle que no ha pasado desapercibido.
La reacción de Moncloa: cortina de humo y acusaciones cruzadas
Pedro Sánchez respondió con una frase que muchos interpretaron como una amenaza velada: «En un día como hoy, y después de las noticias que he conocido, a pesar de todo, sigo creyendo en la justicia de mi país». La oposición y parte del análisis jurídico ven en esas palabras una advertencia al juez, mientras que desde el Gobierno se insiste en que la denuncia es parte de una campaña de acoso. En paralelo, se ha extendido la teoría de que todo es una cortina de humo para tapar otros escándalos, como el de la pareja de Isabel Díaz Ayuso, que también ha sido objeto de informaciones sobre un presunto embeleco fiscal.
Los datos que complican la defensa
La investigación no se detiene en el tráfico de influencias. El juez Peinado ha abierto una nueva pieza por presunta prevaricación y embeleco de intereses de la UE. Además, la Universidad Complutense de Madrid reclama a Begoña Gómez 113.509 euros por el software ligado a su cátedra, y la Cámara de Cuentas de Madrid ha comunicado al juez que analizará diversos contratos. Según informaciones de Vozpópuli, Moncloa, 13 ministerios y 11 empresas públicas habrían promovido la carrera y los negocios de la esposa del presidente.
El pasaporte y la batalla procesal
La defensa de Begoña Gómez ha solicitado la devolución temporal del pasaporte para asistir a la graduación de su hija en Londres y a una cumbre de la OTAN, entre los días 7 y 10 de julio. La Fiscalía recurrió la retirada del pasaporte y acusó al juez de «confabulación», un término que ha generado polémica. Finalmente, la Audiencia de Madrid ha avalado enjuiciar a Begoña Gómez ante un jurado por dos de los cuatro delitos iniciales, rechazando los de corrupción en los negocios y apropiación indebida, pero considerando que habría aprovechado «su privilegiada posición de esposa del presidente» para influir sobre la Universidad Complutense con el fin de obtener un beneficio económico y fruta.
Así las cosas, el caso sigue su curso con más suspense que una serie de Netflix. Mientras tanto, la política española se enreda en un juego de espejos donde cada escándalo parece tapar otro. La justicia, dicen, es ciega. Pero en este país, a veces, parece que solo mira de reojo.