Un reportaje detalla la agresión a un militar en Ceuta
Un participante enlaza un reportaje de El Español según el cual a uno de los militares heridos lo empujó un grupo por un acantilado a las cuatro de la madrugada, cuando se acercó a identificar a quienes estaban en la zona. En el mismo tramo aparece una cronología distinta de la que se manejaba: las lesiones se habrían producido el día 9 o el 10 de septiembre y el traslado al Gómez Ulla llegó después. Y entra en escena una consecuencia que nadie había puesto sobre la mesa: si uno de los dos fue operado de rodilla, puede que ninguno de los dos vuelva a estar en condiciones de seguir en el servicio.
Qué se ha sabido
El dato nuevo llega con enlace. César Borgia reproduce un mensaje de El Español con el enlace al reportaje firmado por una periodista del medio: según ese relato, un grupo que estaba de juerga a las cuatro de la madrugada empujó a uno de los heridos por un acantilado cuando este fue a identificarlos. El forero subraya el contraste entre esa descripción y la imagen de supervivencia que, sostiene, se da de quienes cruzan la frontera.
La cronología se mueve. Juan Palomo afirma que «acaban de decir» que a esos soldados les hicieron las lesiones el día 9 o el 10 y que el traslado es posterior. Su versión del parte no coincide con la que circulaba: habla de un peroné roto y de una lesión en un hombro. javac resume el caso igual, con peroné y hombro, mientras Rey patata zanja con «un hombro y una rodilla respectivamente». farero_interino desconfía de que esas lesiones basten para explicar la evacuación a
Madrid.
Hay más material enlazado. EL FARAON cita un texto de El Confidencial sobre el traslado de inmigrantes a un espacio junto a los depósitos de combustible del puerto de Ceuta y sostiene que, a partir de ese momento, la ciudad es un polvorín. Impresionante trae un mensaje de una cuenta llamada La Bandera según el cual la Xunta de Galicia pagará el carné de conducir a los inmigrantes regularizados.
Las experiencias personales ocupan su espacio. ConanRey cuenta que en una ocasión lo operaron y lo escayolaron de urgencias en un hospital público, que al llegar al cuartel lo enviaron al hospital militar y que allí le quitaron la escayola, repitieron las pruebas y volvieron a inmovilizarlo, todo ya en el Gómez Ulla. Jotagb describe su pueblo: la policía patrullando las veinticuatro horas después de la muerte de un vecino, y las mujeres mayores como las que más denuncian. Gorrino asegura que trata con militares profesionales que trabajan de vigilantes en sus ratos libres y afirma que no serían los compañeros que él elegiría si hubiera un enfrentamiento.
Las posturas
La línea más dura descarga la responsabilidad sobre los propios militares. Un participante sostiene que cobran el sueldo y obedecen sin más, que son mercenarios a sueldo del Estado y que, si tuvieran dignidad, dimitirían; varios mensajes insisten en que no son «nuestros» militares. Frente a eso, dragon33 formula el argumento de fondo sin adjetivos: un militar al que se le quita la capacidad de defenderse con armas y que no está considerado autoridad es un civil más. Esa es la frontera del debate en este tramo.
La segunda disputa es sobre la causa última. jeiper sostiene que quien ataca a militares no es un migrante pobre que busca pasar desapercibido, sino agentes marroquíes encubiertos, y pide cuidado con esa lectura. Nadie le aporta respaldo documental en el tramo.
La tercera, sobre la reacción institucional. Chimpu habla de pasotismo: «El pasotismo español es alucinante», escribe, y añade que ni los militares mejor pagados ni el jefe del Estado ni el Gobierno hacen nada. Mici Potter le da la razón y señala a quien repite consignas de partido. Falnesatar corrige el diagnóstico: no es pasotismo, es traición deliberada, dice, y sostiene que las fuerzas de seguridad no sirven para lo que se supone. crocodile lo resume en dos siglas. MrDanger añade que aquí no se moverá nadie ni aunque muera un militar. Enfrente, cohynetes ironiza: no pasará nada mientras llegue la paga extra.
El terreno exterior también se discute. Jotagb plantea un escenario de escalada: quien toque a Marruecos se expone a una declaración de guerra, y en su relato el rey de España tendría capacidad para bombardear Rabat si quisiera, algo que solo ocurriría si de verdad se lo propusiera. Sadhu responde con un principio simple: la ley hay que cumplirla. tesorero apunta otra vía, la del desgaste: Marruecos no necesitaría enviar al ejército, bastaría con que poco a poco se vayan deshaciendo de nuestros militares. Sadhu y Sardónica rebajan la temperatura con ironía, esta última sobre el ático de Madrid.
La sospecha sobre el censo también reaparece. Vikingo2016 dice llevar años denunciando un pucherazo y Arretranco_70 afirma que la izquierda solo la votan afiliados y sus familias y que las votaciones están groseramente manipuladas. Son afirmaciones sin prueba aportada en el hilo. Gorrión traslada el problema a la obediencia: recuerda que durante la pandemia mucha gente habría cumplido cualquier orden que le dieran desde el televisor.
Lo que cambia respecto a antes
Cambia el cuadro clínico del que se venía hablando. La luxación de rodilla desaparece de algunas versiones y en su lugar aparece una lesión en el hombro; el hilo maneja ahora tres descripciones distintas de los dos heridos y ninguna viene acompañada de parte oficial. Cambia también la fecha: hasta este tramo las lesiones no tenían día, y aquí dos participantes sitúan el origen el 9 o el 10 de septiembre, con el traslado posterior.
Entra un elemento que no estaba sobre la mesa: la continuidad en el servicio. weyler calcula que uno de los dos, operado de rodilla, quizá no esté en condiciones de seguir, de modo que la agresión se saldaría con dos militares fuera del ejército.
Y entra el puerto. El traslado de inmigrantes a una zona próxima a los depósitos de combustible convierte, según EL FARAON, un asunto de seguridad en un asunto de riesgo físico para la ciudad, con enlace a un medio. La sospecha de avisos sobre nuevas entradas en otras ciudades, que se apuntó antes, no tiene continuación aquí.