Una 'startup' francesa instala un radar militar en un dron doméstico para cazar mosquitos
Uno de sus desarrolladores trabajó en la industria bélica y ahora aplica su conocimiento para liquidar dípteros(imagen visible para usuarios registrados)
Drones
Ni los tiburones, ni el AK-47, ni los malos en serie como los de las películas. El mayor peligro que puebla la faz de la Tierra contra la vida humana es el mosquito. Sus picaduras matan cada año a más de 700.000 personas, más que todos los conflictos armados activos en el planeta combinados. No solo eso, sino que transmiten enfermedades como la malaria, el dengue o el bicho del Nilo Occidental a más de 700 millones de personas.
Contra esta plaga bíblica hay campañas de fumigación, insecticidas de diverso tipo o inventos variados. Pero se acaba de añadir a ese arsenal una nueva aplicación de los drones: los robot voladores cazamosquitos, y para ello se ha usado tecnología de origen militar. A pesar de lo sonoro de tal afirmación, no hay un proyectil, tampoco una explosión, y ni siquiera suena un disparo. Lo que hay es un impacto cinético calculado con la misma física que emplea un sistema antiaéreo para interceptar un dron hostil entrante en el entorno de una base militar.
El responsable de ese ajuste de cuentas microscópico es la empresa Tornyol, una startup de origen francés. Su producto estrella es un dron —en desarrollo— que funciona de forma autónoma. Con apenas 40 gramos de peso, es capaz de localizar mosquitos por el sonido de su vuelo y derribarlos con sus propias hélices; sin cámaras, sin insecticida y sin más intervención humana que recargar su batería cuando se le agote.
Una 'startup' francesa instala un radar militar en un dron doméstico para cazar mosquitos
Ni los tiburones, ni el AK-47, ni los malos en serie como los de las películas. El mayor peligro que puebla la faz de la Tierra contra la vida humana
