Exigencia sin límite: heces sobre la mesa de un centro de salud
¿Qué lleva a una persona a abrir un bote de excrementos y vaciarlo sobre la mesa de una consulta de atención inmediata? El incidente, recogido por Antena 3, ocurrió en un Centro de Salud de Sevilla y roza lo inverosímil. La protagonista entró sin signos clínicos de emergencia, exigió estudios y pruebas y, ante la negativa del facultativo, pasó a la acción que acabaría dando la vuelta a internet.
Según la crónica, la mujer reclamaba pruebas que no estaban indicadas para su estado. El médico se negó. Entonces abrió el bote que llevaba consigo y esparció el contenido por la mesa. El suceso, de una violencia simbólica nada sutil, reabre un debate incómodo sobre la relación entre demanda y necesidad en las consultas españolas.
La reacción en las redes ha sido unánimemente jocosa, y las especulaciones sobre el perfil de la mujer no han tardado en llegar. Pero la anécdota tiene un fondo serio: los profesionales de urgencias y atención primaria se enfrentan cada vez más a pacientes que exigen pruebas sin justificación clínica. La diferencia entre el paciente exigente y el paciente agresivo, en este caso, se cruzó de forma abiertamente desagradable.
El incidente quedará como una rareza. Pero conviene que la próxima vez que alguien pida un TAC por un simple resfriado, revise antes el contenido de su bolso. Las heces, por desgracia, no están en la cartera de servicios.