En el tema de pensiones no hay contrato. Hay Constitución Española. El artículo 50 en concreto. Para dejar de pagar pensiones (otra cosa es la cantidad = suficiencia económica en la tercera edad) habría que modificar la Constitución.
En este caso particular los cambios que se han producido desde 1967 hasta ahora han sido aumentar el mínimo del total de cotizaciones en toda la vida laboral de 10 a 15 años (carencia general) de los que al menos dos (carencia específica) tenían que estar en los 7 años inmediatamente anteriores a la edad de jubilación en un principio y en los últimos 15 años desde la reforma de los Pactos de Toledo de 1995.
Creo que mantener durante un periodo de 58 años la exigencia de tener un mínimo de 2 años cotizados en un periodo más o menos cercano a la jubilación es como para tener cierta seguridad jurídica.
Y los cambios tampoco son tan arbitrarios y de un día para otro. En la actual reforma beibibumer el periodo transitorio finalizará en 2050. Son más arbitrarios los cambios en la fiscalidad de los planes de pensiones a mitad de partida.
No, EN ABSOLUTO es tener una seguridad jurídica. A los que se jubilen dentro de 30 años les puede resultar una pensión media de 400€, y no habría forma alguna de reclamar al maestro armero.
Igualmente, cómo va a haber seguridad jurídica si durante los últimos 25 años se ha reformado tropecientas veces las condiciones de jubilación. De hecho, ahora está en 67, pero nada impide que lo alarguen otro tanto.
Este mismo año pasado el cálculo de la cuantía pasó, si no recuerdo mal, a 27 años. E irá creciendo.
En un contrato quedan establecidos los derechos y obligaciones de ambas partes. Las pensiones son conceptualmente un auténtico disparate, porque las obligaciones que tenemos los ciudadanos las impone y cambia el estado bajo su criterio único, y sus obligaciones...también. Tanto la cuantía, como la fórmula de cálculo, como el cómputo de años, queda enteramente a su libre albedrío.
Que alguna de esas variables lleve más o menos años no influye en absoluto en que sea aberrante. Sobre todo, porque hasta ahora, nos hemos movido en un contexto en el que SE HAN PODIDO PAGAR, lo cual hace que los cambios que se han hecho puedan ser hasta 'amables'. Aún así, nos cuesta ya 50.000 millones de deuda cada año.
Ahora imagina lo que pueden llegar a decidir cuando esos 50.000 millones se transformen en 180-200.000 millones, que es lo que pasará en 15-20 años. Y sean absolutamente impagables.
Lo que hemos visto no es ni siquiera el tráiler. Hacer notar la posición de indefensión de los ciudadanos, y el escenario distópico que habrá cuando esto llegue (porque llegará, es inevitable), para mí es sobre todo una absolutamente necesaria forma de presión y de concienciación de esa enorme parte de la población que repite como loros 'las pensiones están aseguradas'.
Y es que, si existiera ese contrato, el estado ya estaría quebrado, o al borde de quebrar. Se supone que una cotización (que tanto remarcan continuamente, para hacer ver que no es un impuesto) debería tener unas condiciones claras, y que esas condiciones se cumplieran.
Ahora bien, lo que les va a suceder a varias generaciones, después de haber cotizado burradas, y el estado tenga que ajustar sus obligaciones a las condiciones que va a haber (es que la gente ni se lo imagina), es un impacto para el que no están preparados.
Y por mucho que salgan con antorchas y horcas a paralizar el país, no será cuestión de voluntad, sino de imposibilidad.
Mientras tanto, la práctica totalidad de los partidos sonríen a cámara, suben las pensiones con el IPC y transmiten calma. Claro, ellos no estarán cuando esto pase.