Arenillas, el pueblo de 45 vecinos que regala casa y un bar a pérdidas
Arenillas, un municipio de Soria con solo 45 vecinos empadronados, ha lanzado una oferta que parece un cuento: casa rehabilitada gratis y contrato indefinido para quien se mude. La letra pequeña, a juzgar por el escepticismo que ha levantado, apunta a que el empleo consiste en hacerse cargo del único bar del pueblo. Y ahí los números se tuercen.
La paradoja de la España vaciada
La oferta pretende combatir la despoblación, uno de los problemas crónicos de la España vaciada. Pero el modelo económico no se sostiene. Con 45 habitantes y una edad media que ronda los 80 años, la clientela del bar se cuenta con los dedos de una mano. La facturación diaria, en el mejor de los casos, son tres cafés y los cuatro chatos de turno. Eso no cubre ni la luz ni el tiempo empleado.
Detrás de la iniciativa está la administración local, que busca un alma caritativa que mantenga abierto un servicio básico. El contrato indefinido existe, sí, pero la actividad real no da para vivir. Quien se apunte a la oferta no obtiene un empleo, sino una vía de escape para el pueblo a costa de sus ahorros y su paciencia.
¿Oportunidad para quién?
Hay quien ve en la oferta un refugio para personas sin ingresos. Una casa pagada y un contrato en regla, aunque el negocio vaya a pérdidas, puede ser preferible a la calle o al paro de larga duración. Los argumentos en contra pesan más: si el bar no es rentable, el nuevo vecino acabará marchándose y el pueblo seguirá vacío. El ciclo se repite.
El caso de Arenillas no es único. Decenas de municipios en el interior de España ofrecen incentivos similares, y en casi todos el empleo disponible es el mismo: la hostelería local. La diferencia es que aquí la población es tan reducida que el margen de error es cero. Con 45 vecinos, cada casa cerrada cuenta.
La paradoja de la España vaciada queda retratada: se regalan casas y se ofrecen contratos, pero el único empleo posible es un bar que nadie sabe cómo hacer rentable. Mientras tanto, Arenillas sigue teniendo 45 habitantes. O menos, si el bar acaba cerrando.