Cotizó 41 años, pero su pensión se reduce un 28%: la historia de Carlos Tena
Carlos Tena trabajó desde los 15 años. Cuarenta y un años de cotizaciones que, sin embargo, no le sirvieron para evitar un recorte del 28% en su pensión. Se quedó en paro a los 61, no encontró trabajo y se vio forzado a jubilarse anticipadamente. Ahora, con 70 años, cobra una pensión penalizada mientras sigue pagando una hipoteca de 1.000 euros al mes.
Las alternativas que no todos conocen
La seguridad social permite suscribir un convenio especial para seguir cotizando y evitar el recorte, pero el coste de las cuotas corre por cuenta del trabajador. También existe el subsidio para mayores de 52 años, que paga 480 euros al mes y cotiza por el 125% de la base mínima. Sin embargo, ninguna de estas opciones cubría los 1.000 euros de hipoteca que Tena arrastraba. Durante cuatro años no habría cobrado nada o muy poco.
La réplica de quien ve mala planificación
Desde otra perspectiva, se señala que tener una hipoteca de 1.000 euros a los 70 años revela malas decisiones financieras. Si cotizó 41 años, debió acumular ahorros o haber ajustado su vivienda a sus ingresos. Para algunos, el problema no es el sistema, sino la falta de previsión individual.
La discusión no es nueva, pero el caso de Tena pone números concretos: 41 años cotizados, 28% de penalización, una hipoteca que se come buena parte de la pensión reducida. El dato que descoloca: quien más ha aportado no siempre sale mejor parado.