Un general denuncia a la cúpula de la Guardia Civil por boicotear a Ayuso
El teniente general Luis del Castillo habría trasladado al general jefe de la zona de Madrid una «instrucción política» de la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, para plantar al Gobierno regional en el Día de la Comunidad de 2025. La denuncia, presentada por un general de división, se apoya en una conversación grabada en mayo de ese año a la que ha tenido acceso ABC. El hecho, divulgado el 16 de julio de 2026, sacude a la institución, ya inmersa en el 'caso cloacas' que mantiene imfrutada a González.
Las reacciones no se han hecho esperar. Mientras algunos sectores califican lo ocurrido de «gravísimo» y ven en el caso un síntoma de «legalidad corrompida», otros ironizan sobre la supuesta «animadversión del Gobierno a Ayuso», recordando que los medios afines al Ejecutivo la elogian con frecuencia. La tensión política crece, pero el hecho central —una orden verbal para boicotear un acto institucional— sigue sin desmentido oficial.
La grabación que agrava el 'caso cloacas'
La denuncia no es un simple trámite interno. El general denunciante aporta una grabación en la que el teniente general Luis del Castillo le transmite la orden de no acudir a los actos del Día de la Comunidad de Madrid de 2025, supuestamente por indicación de Mercedes González. Si la conversación es auténtica, demostraría que la cúpula del instituto armado utilizó su posición para perjudicar a un gobierno autonómico del PP. La imfrutación previa de González por otro caso no hace sino espesar el ambiente.
1936 como espejo: el debate sobre la deriva institucional
En la discusión generada, no falta quien recuerda la situación previa a la Guerra Civil: «La legalidad absolutamente corrompida, pervertida y en manos de los enemigos del Estado y de la Nación». Aunque la comparación pueda parecer exagerada, refleja la percepción de una parte de la opinión pública que ve en estas presuntas coacciones un paso más en la utilización partidista de las instituciones del Estado.
Por ahora, el asunto está en fase de denuncia. No hay confirmación judicial ni declaraciones de las partes implicadas. Lo que sí hay es una grabación que, de ser verificada, convertiría lo que era un rumor en un escándalo de primera magnitud. La pregunta que queda en el aire: ¿hasta dónde llega la cadena de mando?