Illa ofrece Cataluña para los migrantes de Ceuta y Junts le planta cara
Salvador Illa ha ofrecido a Pedro Sánchez la “solidaridad” de Cataluña para acoger a los migrantes llegados a Ceuta, en pleno estallido social en la ciudad autónoma. El gesto, de un calado político enorme, llega con la amenaza de Junts de no apoyar ninguna iniciativa del Gobierno si menores extranjeros acaban en la autonomía. La propuesta del líder del PSC no solo agita la política migratoria, también abre una brecha en la frágil mayoría que sostiene a la Moncloa.
La oferta que divide al bloque de investidura
La oferta de Illa se produce en un momento de máxima tensión en la frontera de Ceuta. Mientras el Gobierno central intenta gestionar la llegada, el presidente de la Generalitat en funciones se adelanta y ofrece su territorio como destino de parte de estos migrantes. Junts, por contra, ha respondido con un ultimátum: si algún menor termina en Cataluña, retirará su apoyo a las iniciativas del Ejecutivo. La amenaza no es menor: sin los votos de Junts, la mayoría de investidura se cae.
Coste económico y política de acogida
Más allá del pulso político, la acogida de menores extranjeros no acompañados tiene un coste económico directo para las comunidades. Cataluña ya gestiona uno de los mayores volúmenes de estos menores en España, y ampliar el número sin financiación adicional tensiona los servicios públicos. Hay quien sostiene que el gesto de Illa es un movimiento calculado para posicionarse de cara a la sucesión en el PSOE; otros lo ven como un error táctico que regala munición a los independentistas.
Sin fecha de caducidad para la crisis
El choque entre Illa y Junts deja en el aire la solución a una crisis que no es solo migratoria, sino de confianza entre los socios del Gobierno. La pregunta que circula es si la oferta acabará en nada, como otros anuncios de solidaridad, o si realmente se materializará el traspaso de menores. Por ahora, la única certeza es que la legislatura se juega también en las fronteras.