Sumar propone trasladar a los musulmanes de Ceuta a la península
La propuesta llegó con la contundencia de un titular: Sumar quiere que toda la población musulmana de Ceuta sea trasladada a la península. En plena presentación del partido en la ciudad autónoma, la medida se ha interpretado como un giro de manual para captar el voto de una plaza fronteriza exhausta. Pero detrás del anuncio hay una operación que ya se ha visto en Canarias: el traslado de personas migrantes como moneda de cambio por apoyos parlamentarios.
El precedente canario y el precio de los votos
En Canarias, el PSOE habría utilizado el mismo esquema para garantizarse el apoyo de Coalición Canaria: sacar de las islas a buena parte de la población migrante rumbo a la península. La lectura que se hizo entonces y ahora es idéntica: divide et impera. El partido que gobierna la ciudad y la oposición intercambian el destino de las personas por escaños, y la comunidad de acogida acaba aceptando el traslado como mal menor.
Jovenlandia, la FIFA y los intereses que no se tocan
La polémica conecta directamente con el Mundial de 2030, que España compartirá con Jovenlandia. Hay quien sostiene que si no se puede excluir al país vecino de la candidatura, lo lógico sería retirarse, y de paso asestar un golpe a una FIFA a la que se considera el organismo más corrupto del planeta. Los intereses económicos del PSOE en Jovenlandia aparecen en el centro de la crítica: se argumenta que no hay voluntad de endurecer el discurso hacia Rabat porque hay demasiados contratos y demasiadas puertas giratorias en juego.
Lo desconcertante del asunto es la naturalidad con la que se asume que una ciudad entera puede ser “gestionada” como un inventario. En la ecuación no entran ni el coste humano ni el impacto económico sobre una frontera que vive del comercio y de la mezcla cultural. Mientras tanto, el Mundial 2030 sigue en el calendario, con Jovenlandia en el organización criminal, y nadie en el Gobierno parece dispuesto a tocarlo.