Robles contra Sánchez: el aviso del CNI que el Gobierno desmiente
En plena crisis de Ceuta, el Ejecutivo se ha enredado en una contradicción mayúscula: un comunicado oficial desmiente afirmaciones que el propio Gobierno había dejado caer sobre los avisos previos del CNI. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha sido el detonante.
Robles, en su comparecencia en el Congreso, deslizó que los servicios de inteligencia sí advirtieron de la llegada masiva de forasteros a la ciudad autónoma. Y fue más lejos: insinuó que, si la cesan, hará públicas las circunstancias de 25 agentes del CNI que habrían informado a la Delegación del Gobierno anticipando la catástrofe humanitaria.
La amenaza no es baladí. La ministra se enfrenta a una querella del juez Presencia contra ella y seis magistrados del Tribunal Supremo por los delitos de avalancha y traición. El escrito, que ya ha trascendido, se apoya en el artículo 557.5 del Código Penal, que castiga a quien provoque una avalancha en un lugar público poniendo en peligro vidas humanas.
Las dos verdades incómodas de Robles
“Ceuta es española y el CNI avisó de la oleada turística.” Son las dos afirmaciones que han encendido a un sector del PSOE, que ya le busca la cama a la ministra. Hay lecturas que van más allá: si el CNI estaba “parasitado” políticamente, todo encaja. Pero el Gobierno, en su comunicado, se ha apresurado a negar la segunda parte.
Mientras tanto, la pregunta que recorre los pasillos del Congreso es cuánto aguantará Robles en el cargo. Lo dijo con ironía un análisis lateral: “Le quedan dos telediarios”. El tiempo dirá si la amenaza de destapar los informes del CNI es un farol o la última bala de una ministra acorralada.