Caen los sistemas de la Guardia Civil el día que imputan a su directora
El mismo día en que la directora de la Guardia Civil era imputada en una causa judicial, los sistemas informáticos del cuerpo se vinieron abajo. En paralelo, en el entorno de Marloka —la persona señalada por la instrucción— se están borrando archivos. La coincidencia temporal ha disparado todas las alertas.
Según las primeras informaciones, se habla de discos duros dañados, copias de seguridad corruptas y la necesidad de restaurar correos electrónicos a partir de copias de hace seis meses. Algunas fuentes mencionan el uso de comandos como 'rm -r', un borrado recursivo típico de sistemas Unix. El mensaje es claro: alguien está haciendo limpieza digital.
¿Accidente o borrado selectivo?
La versión oficial apuntará previsiblemente a un fallo técnico. Sin embargo, el perfil de los comentarios recogidos en los ambientes especializados sugiere que el apagón tiene todas las trazas de una operación de destrucción de pruebas. La pregunta recurrente es si es posible rastrear el origen del apagón. La respuesta técnica es que sí, salvo que los registros también hayan sido eliminados. Y ahí está el dilema: con copias de seguridad que 'no existen o están corruptas', la trazabilidad se desvanece.
No es la primera vez que un organismo público sufre un 'incidente informático' justo cuando se acerca una imputación. La diferencia aquí es la crudeza de las pistas: un 'format c:' no es un error fortuito. Es una declaración de intenciones.
¿Quién está borrando qué, y por qué justo hoy? La pregunta que flota en el aire: ¿cuánto de lo que hoy se borra aparecerá mañana en una copia de seguridad milagrosamente intacta, o cuánto se perderá para siempre?