¿Está Trump manipulando el Mundial? De las llamadas que anulan tarjetas al grafeno en los guantes
La selección de Estados Unidos se beneficia de una llamada telefónica que revoca una tarjeta roja en pleno partido. La coincidencia con los antecedentes del FBI en la FIFA y el caso Topuria dispara las sospechas. En el ambiente del torneo, nadie habla de otra cosa.
El precedente Blatter: cuando el FBI reventó el chiringuito
La sombra de la agencia estadounidense sobre el fútbol mundial no es nueva. En 2015, el FBI derribó a la cúpula de la FIFA acusada de corrupción masiva. Aquella operación, que muchos interpretaron como un golpe de poder geopolítico, dejó un reguero de condenas y allanó el camino para que Estados Unidos se postulara como sede del Mundial 2026. Ahora, con el torneo en marcha, algunos ven un patrón: el árbitro que sanciona a Estados Unidos sabe que los francotiradores en el estadio no están para protegerle.
El caso Topuria y la sombra del dopaje
Las sospechas no se limitan al arbitraje. Tras la polémica pelea de Topuria, donde se denunció que su rival llevaba una sustancia en los guantes —algún usuario llegó a mencionar el grafeno—, crece la percepción de que el tongo se ha instalado en el deporte. Las acusaciones de manipulación se extienden como la pólvora, y el Mundial no es ajeno.
El poder de una llamada
La anulación de la tarjeta roja a un jugador estadounidense tras una llamada del presidente Trump ha sido el detonante. Quienes defienden la teoría del complot recuerdan que el FBI ya demostró su capacidad para intervenir en la FIFA, y que el actual inquilino de la Casa Blanca no duda en utilizar el músculo económico y político. El Mundial mueve miles de millones; interferir en los resultados puede tener un impacto financiero directo en patrocinios, apuestas y audiencias.
Con estos mimbres, el debate trasciende el deporte y entra de lleno en la geopolítica y los intereses económicos. Algunos analistas señalan que, si el tongo se confirma, el daño reputacional para el fútbol sería brutal. Pero de momento, todo son rumores y teorías. El Mundial sigue su curso, con la sombra de la llamada y el grafeno planeando sobre cada jugada.