Trump amenaza con cortar el comercio con España: el 5% de defensa como excusa
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a cargar contra España en plena cumbre de la OTAN en Ankara. Su exigencia de que los aliados eleven el gasto militar al 5% del PIB choca con la negativa española, y ha respondido con la amenaza de suspender todo el comercio bilateral. Una medida que, de ejecutarse, golpearía a sectores clave de la economía española como el agroalimentario y el farmacéutico, pero que levanta dudas sobre su viabilidad real.
La paradoja de la dependencia comercial
España exportó a Estados Unidos bienes por valor de 15.000 millones de euros en 2023, con un superávit favorable. Productos como el aceite de oliva, el vino o la maquinaria industrial dependen del mercado norteamericano. Sin embargo, la amenaza llega en un momento en que la Administración Trump ya ha aplicado aranceles a productos europeos y ha demostrado que el comercio es su arma favorita en las negociaciones. La pregunta que queda en el aire es si la Casa Blanca llevará la amenaza hasta las últimas consecuencias o si se trata de una bravata negociadora más.
Reacciones y escepticismo
Mientras el Gobierno español guarda silencio, en las redes sociales arrecian críticas a Trump y también a la gestión de Sánchez. Algunos sectores consideran que España está pagando su alineamiento con posiciones contrarias a Washington, mientras que otros ven en el órdago una maniobra para desviar la atención de otros problemas internos de Estados Unidos. Lo cierto es que el comercio bilateral, aunque importante, no es la principal prioridad de Trump: la cumbre de Ankara también ha estado marcada por tensiones con la OTAN y el conflicto en Ucrania.
Un órdago con fecha de caducidad
La amenaza de Trump llega en un contexto de campaña electoral en Estados Unidos, donde el republicano busca rentabilidad política con su postura dura ante los aliados. Sin embargo, una suspensión total del comercio requeriría una orden ejecutiva que podría enfrentar resistencia en el Congreso y en los propios sectores empresariales estadounidenses. Por ahora, todo apunta a que la tensión se resolverá con una nueva ronda de negociaciones en la OTAN, pero la incertidumbre ya está servida.
¿Hasta dónde está dispuesto a llegar Trump con su política de presión comercial?