El coste laboral en España vs Marruecos: 16 por 1
¿Qué pasa cuando contratar a un trabajador en el campo español cuesta lo mismo que mantener a 16 en Marruecos? Esa es la cruda aritmética que un empresario agrícola, citado en una entrevista reciente, expuso sin tapujos. La declaración, recogida por El Español, ha reabierto el debate sobre la deslocalización laboral, los salarios mínimos y la competencia desleal en el sector primario.
La afirmación es demoledora: por lo que paga a un jornalero en España, puede tener a 16 en Marruecos. Detrás de esta cifra hay una realidad económica que pocos discuten: el salario mínimo interprofesional en España (1.080 euros al mes en 2024) multiplica por más de diez el de Marruecos (unos 320 euros al mes). Pero el empresario no se queda ahí: señala que las subidas del SMI y las cotizaciones sociales han encarecido tanto la mano de obra local que la única salida es mirar al sur.
La discusión, como era de esperar, se ha polarizado. Hay quien ve en estas declaraciones la confesión de una explotación laboral descarada, mientras que otros interpretan que el entrevistado denuncia un sistema que empuja a los empresarios a buscar alternativas. Lo cierto es que el dato no es nuevo: la agricultura española lleva años dependiendo de temporeros marroquíes, con condiciones que a menudo rozan la precariedad.
El meollo del asunto no es si el empresario tiene razón o no, sino si el modelo actual es sostenible. Porque mientras los costes laborales sigan divergiendo así, la tentación de externalizar será imparable. Y mientras tanto, el trabajador español se pregunta por qué su salario no llega, y el marroquí, por qué el suyo vale dieciséis veces menos.
Irónicamente, algunos comentaristas señalaron que, con esos márgenes, el empresario debería poder doblar el sueldo a sus empleados locales sin despeinarse. Pero la lógica del mercado no funciona así: cuando puedes conseguir 16 por 1, ¿para qué conformarse con uno?