Ilia Topuria cae ante Justin Gaethje en el combate estrella del cumpleaños de Trump: ¿cuánto le ha costado el divorcio y la mudanza a Miami?
¿Cuánto vale una derrota en la Casa Blanca? La pregunta resuena entre los analistas deportivos y económicos tras la sorprendente caída de Ilia Topuria ante Justin Gaethje el pasado fin de semana. El combate, celebrado en el Despacho Oval como parte de los actos del 250 aniversario de Estados Unidos y del cumpleaños del presidente Trump, terminó con el luchador hispano-georgiano con la cara destrozada y un ojo cerrado. Pero más allá de la humillación deportiva, las cuentas no cuadran: Topuria cambió su residencia fiscal a Miami en los meses previos, está inmerso en un divorcio que su equipo califica de «tóxico», y se embolsó, según fuentes no oficiales, unos 20 millones de dólares por el combate. El resultado: derrota técnica por parada médica en el segundo asalto.
La mudanza a Miami: ¿ahorro fiscal o trampa?
Topuria estableció su residencia en Miami a principios de año, separándose de su mujer e hijos en Madrid. La jugada, habitual en deportistas de élite, le permite tributar en Florida, un estado sin impuesto sobre la renta personal, frente al 45% que podría pagar en España por ingresos superiores a 300.000 euros. «Tiene los hijos en Madrid, ¿a qué viene ese cambio?«, se preguntaba un veterano practicante de artes marciales. «Quién le va a controlar la cuenta bancaria después de este evento? En España sería evidente para Hacienda. Allí no«. El movimiento fiscal, perfectamente legal, puede ahorrarle millones en impuestos, pero también le ha expuesto a críticas sobre su compromiso con España, bandera que no lució en el combate. En su lugar, portó la de Georgia, su país de origen, lo que avivó el debate sobre su identidad nacional.
20 millones de dólares y un negocio que se derrumba
El «matador« llegó a la pelea como campeón invicto del peso pluma de la UFC, pero subió de categoría para enfrentar a Gaethje, un peso ligero consolidado. La promesa de un KO en el primer asalto se desvaneció cuando recibió un uppercut que le abrió la ceja y le hinchó el ojo. «Se ha dejado ganar«, «puro tongo para complacer a Trump«, fueron las acusaciones más repetidas. El dato: Gaethje no conseguía un KO desde 2019, y de repente deja fuera de combate a uno de los pegadores más temidos. Las apuestas online se dispararon en los minutos previos al combate, y algunos apuntan a movimientos sospechosos en los mercados de intercambio. La «milagrosa recuperación« de Gaethje tras un gancho al hígado en el primer asalto alimentó las teorías conspirativas. «Es ciencia ficción«, resumía un veterano que practicó full contact en los 90.
El divorcio y la preparación emocional
Pero quizás la derrota tenga una explicación más terrenal: el divorcio. «No falla: deportista de élite con problemas personales baja el rendimiento«, resumía un analista. Topuria llevaba año y medio sin competir y, según su círculo, emocionalmente devastado por la separación. «Igual le pasó a Carlos Sainz, se casó y para la mierda«, comparaba otro. Incluso se citó la anécdota de Mohamed Alí, que afirmó que su mejor arma era «irme a dormir a las 9 de la noche solo, sin una mujer al lado y sin pisar una discoteca«. Topuria, que tantas veces predicó la meritocracia y la fe, ha cosechado lo que sembró: una derrota humillante que le deja sin cinturón, con la cara reventada y una factura de 20 millones que, irónicamente, pagará en Florida, no en España.
El espectáculo sigue: mientras los aficionados debaten si fue tongo o mala preparación, las apuestas y los impuestos seguirán moviendo el negocio. Topuria tiene 28 años y tiempo para recuperarse. Pero la lección económica es clara: los paraísos fiscales no protegen de los uppercuts.