Azog el Profanador
Siervo de Sauron
Ambos lleváis razón, depende de las circunstancias, el instinto de preservación según los etólogos dice que primero las presas fáciles, pero el humano es impredecible, tanto puede ir desarmado como llevar una escopeta.
Luego está el hambre que tenga el bicho, durante la pequeña era glacial se sabe que pueblos enteros fueron arrasados por los lobos, los cuales no encontraban a sus presas comunes por culpa de la congelación de la hierba.
Luego están los comportamientos aprendidos, de eso se está estudiando ahora mucho en Galicia, el lobo se come a los perros, se mezcla con el hábitat del hombre como Pedro por su casa, quizás buscando que el humano se confíe, con niños yo no me fiaría mucho en pueblos del interior.
Esto me resulta interesante , ¿podemos ampliar? Yo me sé alguna historia concreta como la de los leones de Tsavo o un oso que atacó un poblado en el Norte de Japón. Pero son incidentes aislados.