El Ministerio inicia la inhabilitación de Holaluz: ¿otro 'Theranos' español?
El Ministerio ha iniciado el procedimiento de inhabilitación contra Carlota Pi, fundadora de Holaluz, la comercializadora de energía renovable que en 2019 fue coronada como 'Emprendedora del Año'. El movimiento supone un desplome fulminante para una compañía que prometía "cambiar el mundo" con electricidad verde a precios imbatibles. Pero tras el relato de éxito, los números contaban otra historia.
Precios insostenibles y clientes atrapados
Quienes contrataron Holaluz recuerdan tarifas sorprendentemente bajas, sobre todo en gas. "Miraba la factura y pensaba: esta gente se va a la mierda más pronto que tarde", relataba un usuario. La estrategia de captación con precios agresivos funcionó durante años, pero la crisis energética desnudó la fragilidad del modelo. En 2024, la empresa entró en concurso de acreedores y pasó de mano en mano entre fondos de inversión, como una patata caliente. Algunos clientes denuncian cambios unilaterales de condiciones y subidas encubiertas durante la pandemia.
¿Estafa piramidal o víctima del oligopolio?
Las opiniones se dividen. Hay quien defiende que Holaluz fue víctima de la crisis y de las prácticas predatorias de las grandes eléctricas. Otros van más allá: "¡Si es una estafa piramidal! ¡Estafaban a los inversores!", claman. El símil con Theranos es inevitable: una emprendedora carismática, promesas de revolución verde y un desplome que deja a inversores y clientes en la estacada. La inhabilitación ministerial sugiere que la balanza se inclina hacia la tesis del fraude.
Con estos antecedentes, el futuro de Carlota Pi y Holaluz pende de un hilo. La resolución del expediente dirá si fue un espejismo bienintencionado o una estafa con etiqueta ecológica. Lo único seguro es que los números no perdonan las ilusiones.