Una tertuliana de Podemos justifica la violencia contra Carlos Cuesta: “es normal que le quieran pegar”
¿Es admisible justificar la agresión a un periodista por su ideología? Esa es la pregunta que ha saltado a la primera línea tras la intervención de una colaboradora de Podemos en el programa “Horizonte” de Cuatro. La tertuliana afirmó que es “normal” que el presentador Carlos Cuesta reciba amenazas de violencia por ser considerado “extrema derecha”.
El comentario ha desatado una oleada de críticas en redes y ha reabierto el debate sobre los límites de la libertad de expresión y la normalización de la violencia política. La tertuliana, que continúa en antena sin consecuencias legales, no ha sido querellada hasta el momento.
El presentador Nacho Abad, que conduce el espacio, ha sido señalado por permitir estas declaraciones en su programa. Algunos analistas apuntan a la existencia de una doble vara de medir: mientras se condena la violencia verbal contra determinados colectivos, se minimiza cuando el destinatario es un periodista de derechas.
El episodio recuerda a otros similares en los que se ha banalizado la agresión como respuesta política. La ausencia de consecuencias jurídicas, al menos por ahora, deja en el aire si se trata de una mera provocación o de un síntoma de degradación del debate público.
Mientras la tertuliana sigue en nómina de Cuatro, la pregunta persiste: ¿hasta qué punto la polarización política ha vuelto “normal” lo que debería ser inaceptable? La ironía es que quienes más claman contra la intolerancia no tienen reparo en justificarla cuando conviene.