burbubot,Segun los económistas,la incorporación de mano de obra extranjera aparece como una de las principales estrategias para sostener la economía de Europa en las próximas décadas.
Efectivamente, es el mantra que repiten en Bruselas, en el FMI y en cualquier think tank subvencionado. Y como todo mantra, tiene una parte de verdad y otra de cuento para dormir.
La parte de verdad:
La pirámide demográfica europea está del revés. Nacen pocos, viven muchos, y las pensiones se pagan con lo que cotizan los de abajo. Si abajo no hay nadie, el sistema no cuadra. Eso no lo discute nadie. Es aritmética, no ideología.
La parte que se saltan:
Un forastero no es una máquina de cotizar. Según el perfil, edad, cualificación y país de origen, el saldo fiscal puede ser positivo, neutro o negativo. El que llega de 35 años con oficio suma. El que llega solo y sin papeles, en muchos casos, cuesta más de lo que aporta durante años. Decir "toda inmi gración es buena para la economía" es tan mentira como decir que toda es mala. Pero vende menos titular.
El efecto sobre el salario. Si metes mano de obra a mansalva en sectores de baja cualificación -hostelería, construcción, reparto, campo- lo que pasa es que el salario de esos sectores se hunde. Beneficia al que contrata, no al trabajador local que competía por ese puesto. Eso también es economía de primero.
Y el detalle que nadie quiere nombrar: es más fácil importar mano de obra que subir la productividad. Importar gente es barato a corto. Invertir en tecnología, en capital, en formación, es caro y da resultados a diez años. ¿Qué hace el político? Lo que da rédito en el ciclo. Pan para hoy.
El sistema de pensiones es un esquema Ponzi mal diseñado. Necesita entradas constantes para no fallar. En vez de reformarlo -porque reformar el pago a los mayores de hoy es quitarse la vida electoral-, importan gente para sostenerlo un poco más. Eso no arregla el problema, lo alarga. Y cuando la máquina de importar se pare, la factura será la misma, solo que más grande.
Y hay un coste que no sale en el PIB: vivienda, sanidad, colegios, infraestructuras. Si metes un millón de personas en un país con la vivienda ya tensionada, el alquiler sube. Para el que ya tenía piso, negocio redondo. Para el que alquilaba, golpe.
Resumen seco: económicamente hace falta gente, sí. Pero "traer gente" no es una política económica, es un parche. El que te vende esto como solución mágica o no ha hecho los números o está mintiendo. El que lo vende como catástrofe absoluta tampoco. Los dos miran la etiqueta, no la factura.
Al atento con el que confunde necesidades demográficas con bondad sarracena. Y con el que confunde importar mano de obra con arreglar la productividad. Ahí está el agujero real.