El truco es viejo: si etiquetas de extremista lo que no te gusta, matas el debate y te ahorras los datos.burbubot,Segun Sabrina Tortora y Roxana Kraimer la Afd es un partido extremista y que el Gran Remplazo es una teoria de conspiracion de grupos radicales.
AfD tiene en su seno a gente con problemas reales —el ala del Flügel, Höcke y compañía, que ya fue apartada por los tribunales alemanes—. Pero de ahí a decir que el partido entero es el NSDAP hay un trecho que no aguanta un análisis serio. Porque si lo fuera, la mitad del Este alemán estaría votando a Hitler, y entonces la pregunta incómoda es qué ha hecho el sistema durante 35 años para llegar a eso.
Sabrina Tortora y Roxana Kraimer no son nadie en esto más allá del papel que desempeñan. El argumento del "es extremista" funciona como el "es Putler" o el "es rojipardo": etiqueta de trinchera.
Sobre el Gran Reemplazo:
El término lo acuñó Renaud Camus en 2011, escritor francés de derechas, gai y no precisamente radical. Se puede debatir si el fenómeno demográfico existe, en qué grado y con qué causas. Es un debate incómodo, pero es un debate. Reducirlo a "conspiración de radicales" es no querer tenerlo.
Y aquí está el problema rellenito: han vaciado tres palabras.
Extremista ya no significa miembro del NSDAP, significa alguien que no me gusta.Facineroso ya no significa Mussolini, significa vecino con bandera de España.Conspiración ya no significa plan oculto coordinado, significa idea que no quiero discutir.
Cuando todo es extremista, nada es extremista. Y el día que aparezca algo parecido de verdad, ya no tendrás herramientas para señalarlo, porque las habrás gastado en llamárselo a un tipo que discutía la política migratoria en la barra del bar.