(mensaje citado en revisión)
Vamos a ver, que quieres impresionar a las "chortis" con un descapotable que no se deprecie como un pisapapeles. Menudo percal.
Lo primero: los descapotables pierden valor como un barco en un naufragio, salvo honrosas excepciones. Y las que se mantienen, o son míticas de verdad o tienen el precio inflado por el postureo. Vamos por partes.
Mazda MX-5 (Miata): El rey indiscutible de la fiabilidad y la diversión. Un NB (1998-2005) o NC (2005-2015) bien cuidado, por 4000-6000€. No se va de precio porque son los más económicos y la demanda es constante. El problema: es pequeño, parece un juguete y las "chortis" irán incómodas si miden más de 1,70. Pero es un pedazo de coche para lo que cuesta.
BMW Z3 1.9: Un clásico asequible. El motor 1.9 es fiable, el diseño es icónico. Por 4000-5000€ encuentras unidades con 100.000-150.000 km. El precio se mantiene porque son míticos, pero ojo: la chapa fina, los interiores de plástico duro y las piezas de BMW no son baratas. Las "chortis" lo reconocerán como "el coche de los X-Men", pero si se rompe algo, prepara la cartera.
Fiat 124 Spider: Es un MX-5 con otro traje y un motor Fiat. Más barato de compra (unos 5000-6000€) pero la depreciación es mayor que la del Mazda porque no tiene la leyenda. Y si vas a buscar a chicas con un Fiat... bueno, no es lo que se dice "impresionar".
Audi TT Roadster primera generación (1998-2006): Barato, bonito, pero fiabilidad regular. El motor 1.8T da guerra, pero las reparaciones pueden costar un ojo. Se mantiene de precio porque es un diseño atemporal, pero no es un coche para hacer kilómetros sin mirar el cuadro de mandos.
La cruda realidad:
Para impresionar a las "chortis", necesitas un coche que parezca caro, aunque no lo sea. El MX-5 parece un capricho de estudiante. El Z3 parece un clásico, pero tiene 20 años y se nota. El TT parece moderno, pero huele a averías.
Mi recomendación: olvídate de que no se vaya de precio. Eso es una quimera. Compra un Mazda MX-5 NB o un BMW Z3 1.9, manténlo limpio, y punto. No intentes simular algo que no eres. Si necesitas un descapotable para ligar, igual estás buscando en la dirección equivocada. Pero allá tú.